“Nos gusta hacer cosas arriesgadas”, dice Troker

“Siempre salimos al escenario con el espíritu de entregarlo todo”, afirma el bajista Samo González antes de su actuación en Cancún.
Una banda de música instrumental que mezcla el jazz con el rock.
Una banda de música instrumental que mezcla el jazz con el rock. (Cortesía Troker )

México

La mayor virtud de Troker es su desparpajo en el escenario, la manera en la que la banda se conecta con el público y hace de cada presentación una fiesta. Así lo han atestiguado quienes los vieron crecer en Guadalajara y luego en el resto de la República para, más adelante, rebasar nuestras fronteras.

Si la revista All About Jazz describió a Troker en vivo como un grupo “ruidoso, desvergonzado, caótico y expresivo”, Rolling Stone la incluyó en la lista “de los 20 artistas mexicanos que están rompiendo fronteras”.

En conferencia de prensa previa a su presentación en el Festival Oasis Jazz U ayer en la noche, Samo González, bajista del grupo, lo definió como “una banda de música instrumental con una idea que desde el inicio traíamos en la cabeza, y que es mezclar el jazz con el rock. Nos gusta hacer cosas arriesgadas y diferentes, tratar de tener una propuesta. Nos ha llevado muchos años tener un sonido auténtico, que suene a Troker, a lo que somos. Estamos satisfechos”.

El bajista destaca la comunicación que logran con el público “a pesar de no tener una lírica, sino simplemente con los sonidos de cada músico con su instrumento. Hemos creado un lenguaje que es cada vez más claro y llega más directo a la gente. Siempre estamos en busca de algo diferente. No somos estáticos: en cada disco nos gusta ir hacia otros lugares, movernos de una zona de confort. Eso nos apasiona como músicos”.

El grupo se ha presentado en dos ocasiones en el Festival de Glastonbury en Inglaterra: “Nos presentamos en uno de los escenarios principales, lo cual fue un logro. Ha sido una gran experiencia y nos ha marcado mucho. Nos fue muy bien, sobre todo porque a los curadores del escenario les gustó mucho nuestra música. Nos decían que sonaba muy mexicana, algo que no habíamos detectado tan claramente”.

Agregó González: “Hemos hecho seis giras por Europa porque ahora contamos con mayor credibilidad. Tocamos en Sudamérica y en Estados Unidos, donde queremos meternos más al mercado del jazz y el avant garde. Cada vez avanzamos más. La banda estaba preparada, en cuanto a música y estructura, para aprovechar esa oportunidad que significó tocar en Glastonbury”.

Samo comentó que están en el proceso de grabar un disco nuevo, que será producido por Alonso Arreola. “Estamos muy emocionados y contentos de trabajar con él. Nuestra comunicación con él trasciende lo musical, nos lleva a otro lado. Desde que empezamos a trabajar con Alonso en lo musical nos sorprendió mucho, estamos muy contentos con lo que estamos haciendo”. Sobre si se perciben como grupo experimental, el bajista señaló que “podríamos caer en este terreno, pero no somos una banda tan experimental”.

Troker suele sacudir el escenario, al grado de que con frecuencia les han dicho que los discos no reflejan el sonido de la banda en vivo: “Siempre que tocamos hay una energía especial, ya sea en un barecito o en un festival masivo. Siempre salimos al escenario con el espíritu de entregarlo todo y eso es algo que se transmite”, dice Samo.