Escritores cuentan sus historias con Gabo

Jorge Franco, Jorge F. Hernández, Benito Taibo, Julio Patán, Octavio Pineda y Ana Clavel contestaron el telefóno para hablar sobre el autor de 'Cien años de soledad'. 
Gabriel García Márquez.
Gabriel García Márquez. (Especial)

México

Jorge Franco conoció a Gabriel García Márquez en la ciudad de México. "Yo estaba promocionando mi libro Paraíso Travel y él quiso conocerme. Me invitó a su casa. Yo estaba muy nervioso", dijo el escritor colombiano.

Me dio la confianza como escritor de seguir adelante.


Al llegar a su casa, García Márquez le dio "un abrazo muy fuerte" que fue fundamental para el autor también colombiano. "Me dio la confianza como escritor de seguir adelante. Estuve allí una tarde de domingo, tuvimos una amistad. Siempre estuvo muy pendiende de mi trabajo y de mi carrera", dijo el autor de Rosario Tijeras.

"Murió un clásico", dijo Franco, que confesó que, de la obra de Márquez, lo inspiró de su obra "los personajes femeninos muy fuertes memorables... que giran en torno a las mujeres".


Roger Bartra, Gabo y 'El Machete'

Roger Bartra, sociólogo, antropólogo y académico, recibió la noticia de la muerte de Gabriel García Márquez en Londres. A través de un correo electrónico comentó que García Márquez fue un buen amigo que apoyó con entusiasmo la publicación de la revista El Machete, que yo fundé y dirigí.

Gabo fue miembro de la redacción en la revista y se reunía con nosotros una o dos veces al mes, aunque no quiso que su nombre figurara. Fue un colaborador que me orientó de manera decisiva en la labor periodística.

Personalmente, su obra ha influido en mi trabajo de investigación: me ayudó a entender que el antropólogo o el sociólogo debe ser también, además de científico, un escritor. Los fluídos poéticos y oníricos que se desprenden de las sociedades que estudiamos nos ayudan a entender el mundo.


Desde niños estuvimos cerca de 'Gabo': Benito Taibo

El escritor Benito Taibo se encontró a Gabriel García Márquez hace un mes en el supermercado, jamás pensó que sería la última vez que lo vería.

"Lo vimos hace un mes en un supermercado. Él arrastrando su carrito de compras. Me acerqué a sonreírle, ya no estaba tan bien, pero tengo la sensación de que un brillo en su mirada me demostró que sí sabía quién soy yo", dice todavía en shock y francamente triste después de enterarse de la muerte de Gabo.

Me acerqué a sonreírle, ya no estaba tan bien, pero tengo la sensación de que un brillo en su mirada me demostró que sí sabía quién soy yo.


Taibo dijo a Milenio Digital, en entrevista telefónica, que este año debe borrarse del calendario con la muerte de escritores latinoamericanos como la de Gabriel García Márquez. Considera que con García Márquez "se va uno de nuestros creadores del Realismo Mágico, el reinventor del mundo a través de sus letras".

"Lo lamento, somos buenos amigos de Rodrigo y de Gonzalo (sus hijos) y del propio Gabriel... Desde niño estuvimos cerca de Gabo. Siempre fue muy cariñoso con nosotros", dijo.


Los grandes escritores se mueren en abril: Jorge F. Hernández

A quince minutos de que se diera a conocer la muerte de Gabriel García Márquez, el escritor Jorge F. Hernández dijo —en entrevista telefónica para Milenio Digital— "los grandes escritores se mueren en abril: Shakespeare, Cervantes y ahora...".

"Hoy empiezan los primeros '100 años de una soledad infinita'", dijo el autor de Réquiem para un Ángel.

El premio Nobel de Literatura 1982 "fue un hombre bueno, enamorado de su esposa que fue una mujer incondicional hasta el último minuto, un padre generoso con Rodrigo y con Gonzalo y con sus nietos... Fue un amigo muy amigo de sus amigos, siempre preocupado por ayudar a quienes creemos que somos escritores. Yo no voy a poder parar de llorarlo", dijo.


Un gran periodista: Julio Patán

Gabriel García Márquez fue un gran periodista, en parte así es recordado en Colombia. En el sentido periodístico es un gran editor y un gran escritor. Es uno de los grandes maestro de la crónica o del periodismo narrativo, destacó el periodista Julio Patán.

Tras la noticia de la muerte del escritor y premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, Patán destacó la cercanía de la obra literaria del autor de El Coronel no tiene quien le escriba. "Tiene una peculiaridad de ser cercano a los lectores, eso no es muy habitual en los escritores, volvía los temas entrañables sobre todo a los lectores jóvenes, lo cual es importante y difícil de conseguir", dijo.


Era el colombiano más universal: Octavio Pineda

El escritor y periodista mexicano Octavio Pineda se encuentra en Colombia donde recuerda tres momentos con los que Gabo lo marcó.

"Como periodista de medios mexicanos, me tocó cubrir eventos relacionados con García Márquez. Hay tres anécdotas que me marcaron mucho que tengo muy presentes: uno, el homenaje que le hicieron las academias de la lengua latinoamericana y española en 2007 con motivo de sus múltiples aniversarios, estuvo en Cartagena en el Congreso Iberoamericano de la Lengua, en el que incluso Carlos Fuentes pronunció uno de los discursos más importantes. También en 2007, aunque celebró su cumpleaños en México, en Aracataca –su pueblo natal- hicieron una celebración por los 80 años de Márquez, lo celebraron como el hijo pródigo, el santo patrono del pueblo, una celebración bastante agradable. Y otra muy entrañable es cuando él regresó a Aracataca en tren desde la ciudad de Santa Martha, ahí junto con su esposa regresó después de muchos años a su pueblo natal rodeado de amigos".


La magia de la imaginación y la narración: Ana Clavel

Al conocer la noticia de la muerte, la escritora mexicana Ana Clavel dijo, en entrevista telefónica, que se "murió uno de los patriarcas de las letras latinoamericanas, pero que a la vez vive en la eternidad de los nuestros corazones lectores".

Clavel reconoció el trabajo narrativo del escritor y su habilidad para "convertir el discurso de las palabras en un prodigio donde convergen la magia de la imaginación y la narración". Su capacidad narrativa agregó siempre "te podía sorprender".


Encarnó los sueños de la generación de mi padre: Santiago Roncangolio

El primer libro de 'Gabo' que Santiago Roncangolio, "además de algunas historias policíacas", fue La Increíble y Triste Historia de la Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada. "Era algo completamente distinto a lo que yo había leído antes, la fuerza de las imágenes, la abuela desalmada obligando a su nieta a acostar con todo un batallón, el ángel desarrapado", dijo.

El Nobel de Literatura "encarnó los sueños al menos de la generación de mi padre es algo que se pierde... era alguien que hablaba por millones de latinoamericanos que creía, que soñaban con una América Latina mejor. Creo que a veces con un estilo bastante utópico, pero eso me resulta entrañable", dijo el escritor peruano.