“Es necesario un mayor número de trabajo de campo”

El catedrático emérito de la Universidad de Monterrey dice que aún hay misterios.
Hay evidencias de ocupación mayor a los 10 mil años.
Hay evidencias de ocupación mayor a los 10 mil años. (Especial)

Monterrey

William Breen Murray es uno de los investigadores eméritos en torno al estudio de las culturas antiguas del noreste de México.

Ha formado parte de excavaciones y exploraciones en zonas arqueológicas, pero a pesar de una trayectoria de 30 años asegura que es necesario un mayor número de trabajo de campo para conocer la historia antigua de la región.

El hoy catedrático emérito de la Universidad de Monterrey (UDEM) refiere que por años las investigaciones arqueológicas en la entidad se debían más a esfuerzos individuales.

Es a partir de la creación del centro regional del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en 1983 cuando empiezan a desarrollarse más investigaciones sobre los antiguos pobladores de Nuevo León.

“El problema es que no ha habido mucha investigación arqueológica al respecto en el noreste y desde luego que los restos humanos antiguos también son muy escasos”, afirma el catedrático.

Breen Murray recordó que fue en la década de los 60 cuando el investigador norteamericano Jeremiah Epstein, profesor de la Universidad de Texas, exploró por primera vez una zona arqueológica en la entidad.

Se trata de una cueva denominada “La Calzada”, ubicada a más de dos mil 500 metros de altura en la Sierra Madre Oriental, a la cual se puede llegar atravesando la Huasteca o subiendo por el municipio de Rayones.

“En un principio las únicas excavaciones que se hicieron eran esporádicas y bajo esfuerzos individuales. Epstein identificó una cueva en la Sierra Madre con evidencias de ocupación mayor a los 10 mil años”, expuso.

Hasta entonces era la única referencia sobre la historia de pobladores tempranos en el noreste de México.

 La información con la que se cuenta en la actualidad es de gran valor para determinar cómo era la vida de aquellos primeros pobladores.

Breen Murray destacó los descubrimientos que han hecho los arqueólogos Araceli Rivera y Moisés Valadez, quienes han ayudado a esclarecer un periodo de ocupación humana que hasta hace 30 años permanecía cerrado.

“Siguen siendo muy misteriosos algunos aspectos de este periodo de ocupación”.

El catedrático ha sostenido una hipótesis en los últimos años que algunos podrían sentir arriesgada.  Murray ha encontrado cierta similitud entre los petrograbados de puntos y líneas ubicados en la zona arqueológica de Boca de Potrerillos (con ocho mil años de antigüedad) y el sistema de numeración de las culturas mesoamericanas.

Sin embargo hace falta mayor investigación para saber si los pobladores del norte de México llegaron al centro con esta información y fue allá donde se estableció como un sistema de conteo.