El náhuatl, ¿ignorado o desconocido?

La literatura, la poesía en nuestra lengua madre existe lejos del conocimiento de las nuevas generaciones, pero incluso también de los pueblos que la hablan.

Tampico

La pregunta es ¿ignorancia debiera ser una palabra agresiva, despectiva?

Para el grupo de promotores, historiadores, amantes de su huasteca, con quienes estoy en la mesa, en parte sí. Segrega a la parte que refiere, sobre todo cuando se habla de indígenas, o indios, como también temen nombrarlo.

Toman del vocabulario, tras un ligero e íntimo debate, la palabra desconocimiento. Entonces, ¿desconocemos o ignoramos nuestra raíz materna, la náhuatl? La cultura está ahí en los pueblos.

Octavio Sotomayor subraya con dureza “es una lengua viva... no hay nada que rescatar..."

El tema ha entablado cuál es la labor que toca a quienes buscan traer las tradiciones, las costumbres, la belleza de los pueblos ancestrales de México, cómo se debe tocar, qué tan frágil es.

“Nosotros desconocemos el lenguaje, pero manejamos muchos vocablos en el lenguaje diario, estamos llenos de náhuatl y no sabemos qué es el náhuatl… en el aspecto del sentimiento, hay que estar observando los vestigios que todavía sobreviven en los pueblos indígenas, en lugares donde todavía hay ceremonias que tiene mucho matiz prehispánico, es, irnos fijando, ir recuperando o asimilando mediante la investigación ese tipo de emociones por medio de sonidos, por medio del lenguaje hablado, irlo comunicando al pueblo que tiene sus raíces”.

José Antonio Cruz, historiador, detalla la importancia de nuestra lengua madre y la poca importancia que ha tenido en la educación base en México.

“En Francia, en Cambridge, en Madrid, en la mayor parte de las universidades del mundo, en la UNAN, los estudios nahuatlecos son muy importantes, es como hablar de etimología grecolatina”.

Habla al principio de un “rescate” de nuestra lengua franca, materna, “uno de los ideales y principios fundamentales de todo antropólogo, arqueólogo o sociólogo, que se interese por rescatar -nuevamente- el legado literario de nuestro lenguaje”.

Detalla en ese aspecto el rescate que han hecho personajes como Miguel León Portilla iniciando con “La visión de los vencidos” o el -ahora sí- rescate de la literatura y poesía por Ángel María Garibay o Enrique Flores Cano y que ha sido divulgado en el siglo XX, gran parte de los libros de antes y después de la conquista.

Al contrario del tének que solo dejó códices, el nahuatl dejó textos recopilados por fray Bernardino de Sahagún y fray Andrés de Olmos.

Lo importante, subraya, “es que los jóvenes conozcan nuestra lengua materna que hoy en día 5 y medio millones de personas en México la utiliza”.

El cronista de Tampico Marco Antonio Flores argumenta “vemos naturalmente lo indígena como ignorancia, y ese bagaje cultural lo estamos dejando a un lado… es asimilar que es una mitad que tenemos vacía… ve, estudiamos la literatura española, ¿y la de nuestro origen y raíz?; leemos el Mío Cid ¿y leemos a Nezahualcóyotl?.

Víctor Hugo Ortíz sobresalta en nuestra ignorancia en nuestra lengua materna como una mayor falla. “El principio, la raíz, la esencia, el sentimiento, la voz, eso no lo alcanzamos a cubrir al 100 por ciento. Los textos se han olvidado, se han perdido, se han quemado, o no les ha importado”.

“La gran tarea, quizás no llegue a verlo, en los actuales, mayores o jóvenes, es seguir rescatando todo esto a través del tiempo, no se debe de perder, la gente que tiene esa raíz e identidad debe estar siempre pendiente que lo propio no se pierda… y la Secretaría de Educación debe llevar a la escuela desde chiquititos nuestros niños, que reconozcan, que aporten con lo que piensen todo lo que el náhuatl podría darles".

Pero el tema también aborda otro ‘crimen’ contras los pueblos indígenas y surge en una anécdota contaba por José Antonio:“En Tamalín, en una huapangueada en septiembre o agosto del año pasado, a las 5 de la tarde había muy poca gente, se empezó a hablar en náhuatl por parte del doctor Luis Héctor Izaguirre y la comenzó a llegar… ¿qué pasó? Las personas mayores hablan en náhuatl, pero desconocían que había poesía”.

Marco Flores sostiene “los indígenas no tienen esa riqueza en náuhatl  y les pertenece, no es solo de los indígenas para los que hablan español, sino a los que hablan náhuatl”.

Octavio termina “eso nos pertenece, no hablaría de ignorancia, sino de un desconocimiento”.

In Xochitl in Cuicatl

Este martes Luis Héctor García Izaguirre leerá poesía en náhuatl, traducida por Víctor Hugo Ortíz Pérez, musicalizado y ambientado con ocho instrumentos prehispánicos a cargo de Octavio Sotomayor, y embellecido con la danza de la olimpista Jessica Arteaga.

Con el soporte histórico de los historiadores Marco Flores y José Antonio Cruz.In Xochitl in Cuicatl es un programa que ha ido creciendo, explica Victor Hugo Ortíz con la ambientación y la vestimenta, diseñada por Chuy Medrano, Raúl López Torres y el propio Octavio Sotomayor.

“No es una simple lectura es un cuadro artístico” subraya Marco Antonio Flores.

El evento presentado por el Patronato Cultural de Ciudad Madero será la noche de este próximo martes en sala de cabildo del ayuntamiendo maderense en punto de las 19:00 horas con entrada libre