[Musicópata] El Pavo asesino

Almeida cuenta que cuando era director general de Sistema Radiópolis, llegó a su oficina El Negro González con la idea de hacer una serie de mini-programas dramatizados, El Pavo asesino.
El Pavo asesino fue, hace 30 años, la primera producción original, digna de un Oscar, para el genial Negro González Iñárritu.
El Pavo asesino fue, hace 30 años, la primera producción original, digna de un Oscar, para el genial Negro González Iñárritu. (Especial)

Ciudad de México

Hace 30 años, don Emilio Azcárraga Milmo me dijo que Alejandro González Iñárritu le parecía genial. Por ello, ahora que el mundo entero está reconociendo su enorme talento el asunto no me ha causado tanta sorpresa, pues "genio y figura hasta la sepultura".

En 1985, Alejandro se incorporó al equipo creativo de la estación capitalina XEW FM, líder de audiencia en los géneros de rock y pop, que entonces dirigía Miguel Alemán Magnani. El Negro González Iñárritu cursaba la carrera de Comunicación en la Universidad Iberoamericana, pero su gusto por la música y la producción radiofónica le había llevado a aceptar la invitación de Alemán para sumarse a su grupo, del que también formaba parte Martín Hernández, locutor, productor y sonidista, quien todavía sigue colaborando con Alejandro y estuvo nominado al Oscar este año por su trabajo como editor de sonido en la cinta Birdman.

La idea de Miguel Alemán era mantener actualizada la emisora en cuanto a la música, los formatos más avanzados y con programas frescos y originales. El Negro González cubría varios horarios en los que participaba como conductor, productor y programador musical. La fórmula de WFM logró conectarse con el público juvenil ya que además de la música en inglés, combinaba tracks de las nuevas tendencias rockeras y poperas en español surgidas en el movimiento ochentero de México.

En aquel tiempo yo estaba como director general de Sistema Radiópolis, el grupo de estaciones propiedad de Televisa. La WFM era una de ellas. Un día llegaron a mi oficina Miguel Alemán y El Negro González con esta idea: una serie de mini-programas dramatizados llamada El Pavo asesino, que trataría sobre un pavo que llega a la gran ciudad para vengar la muerte de miles de guajolotes sacrificados cada fin de año. Los episodios semanales se programarían entre horarios musicales. Al ver su entusiasmo aprobé su proyecto.

La serie, llena de ingenio y humor negro, de inmediato llamó la atención. La creatividad innovadora atrajo a los radioescuchas quienes, por miles, esperaban con ansia cada entrega. Cuando El Pavo asesino ya se comentaba recibí una llamada del señor Azcárraga. Con su estilo, El Tigre me increpó: "¿A quién se le ocurrió esa pendejada del pavo asesino?". Temeroso por la suerte de los chavos le contesté que la idea era de González Iñárritu, pero que yo era el responsable de que estuviera al aire. "No —me dijo— yo quiero conocer al creador, porque lo que está haciendo es lo más chingón que he oído en mucho tiempo. Ese González es genial. Que me venga a ver".

Un año después, Miguel Alemán dejó la dirección de la estación y, por instrucciones del Tigre, El Negro quedó en el puesto, logrando mantener a la emisora en los primeros lugares durante varios años. Ya desde entonces, los que tuvimos contacto con la capacidad creativa de Alejandro sabíamos que estábamos ante un talento fuera de serie. Para mí, El Pavo asesino fue, hace 30 años, la primera producción original, digna de un Oscar, para el genial Negro González Iñárritu.