Hablando con música

Hablando con música
Hablando con música (Especial)

Ciudad de México

No voy a negar que la música me gusta mucho. Desde niño descubrí que las melodías y las canciones tenían un poder especial para provocar emociones en la gente. Por ello, toda mi vida la he pasado conectado con este arte, el más maravilloso que ha creado el hombre, y he ocupado casi todos distintos lados de la mesa en la actividad musical.

La música es un proceso enfocado a organizar el sonido para hacerlo agradable al oído humano. En consecuencia, existen dos polos que generan la energía de la música. Por una parte están los que la hacen y por la otra los que la escuchan. Aunque muchas veces las creaciones musicales solo llegan al oído de los mismos que las han hecho, sin duda el anhelo de todo compositor es que sus obras sean escuchadas por un amplio público capaz de emocionarse con ellas, de apreciarlas y disfrutarlas.

Y así como hay compositores, músicos, intérpretes y demás creadores de las melodías y letras que producen emoción, también existimos los que nos dedicamos a comunicar y dar información que ayude a valorar y entender la música para gozarla más.

Está comprobado que el placer de la vida se incrementa cuando se conoce más sobre lo que nos gusta, y la música no es la excepción. Saber algo del compositor que hizo la pieza, las circunstancias en que surgió la obra, detalles curiosos que hay en torno a ella, los chismes, escándalos y momentos de gloria del tema, son elementos que potencian la capacidad para deleitarse con lo que se escucha.

Es cierto que la música nos emociona aunque ignoremos todo sobre lo que estamos escuchando. Pero muchas veces la diferencia entre algo que puede fascinarnos o que podemos aborrecer depende del marco en que referenciamos la obra. Si de antemano sabemos que una pieza es de una época en la que todavía no existía la guitarra eléctrica, no estaremos esperando que suene ese instrumento. Si tenemos datos sobre lo que motivó a José Alfredo para componer El Rey, Cuatro caminos o Si nos dejan, será mayor la emoción que sentiremos cuando las toque el mariachi. Sin duda, a más información, más regocijo.

Le cuento todo esto porque en días pasados vi realizado uno de mis grandes anhelos como periodista de la música al presentar una serie de discos dedicada a comentar sobre las obras más conocidas y luego pasar a escucharlas. Quien oiga los discos escuchará primero mi comentario y luego podrá disfrutar la pieza correspondiente.

El proyecto se llama “Hablando con música”. Cada CD cubre un género distinto: rock, clásicos, tropical, ranchero, baladas, música mexicana de concierto, arias de ópera y éxitos contemporáneos. Creo que es un concepto interesante y novedoso en el que los jóvenes podrán descubrir las razones y motivos que han llevado a las obras a ser parte de nuestra cultura popular y los adultos se sorprenderán con detalles desconocidos sobre de melodías y canciones de las que creían saberlo todo.

“Hablando con música” culmina el propósito que siempre me ha motivado en mi vida profesional: despertar en la gente el gusto y el placer de disfrutar aún más sus temas preferidos.