Las músicas mexicanas, una historia por contar

Conciertos, mesas redondas, sesiones de escucha y presentaciones de libros y discos conforman un ciclo que continuará hasta noviembre.

México

Lograr que en México los investigadores se interesen en el estudio de la música desde una perspectiva de género en distintos niveles es uno de los propósitos de la investigadora y pianista Alejandra Flores Tamayo.

Egresada del Conservatorio Nacional de Música en el área de Musicología, ha dado vida al proyecto 3M: La mujer mexicana en la música, que pretende impulsar los resultados de trabajos de investigación sobre el tema, así como difundir las obras de compositoras de todas las épocas y géneros, y dar a conocer el trabajo de las intérpretes. En el proyecto confluyen conciertos, conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros y discos, así como sesiones de escucha.

Flores Tamayo explica que la idea de este ciclo es, entre otras cosas, “sacar a la luz muchas obras de compositoras del siglo XIX que estaban en el olvido, como María Fajardo y María Garfias. Se trata, también, de dar a conocer obras inéditas, por ejemplo, de autoras como María Grever, investigación que hago desde hace tres años. Nayeli Nesme hizo un libro que es un reflexión sobre su obra, pero creo que todavía hay mucho que investigar, como ella misma señala.”

A través de una serie de actividades que se extenderán hasta el 30 de noviembre, se aborda, agrega la investigadora, “la historia de las grandes intérpretes que ha tenido México, como Ana María Charles, una pianista superdotada que, a los 15 años, en 1927, es reseñada por todos los periódicos, o Angélica Morales, que además de pianista fue compositora. También están Esperanza Cruz, Bety Fabila —quien actuó al lado de María Callas—, Irma González y Fanny Anitúa, grandes cantantes de ópera que, además de Ángela Peralta, cantaron en Europa y dieron fama a México. Peralta destacó no solo como intérprete, sino que fue una gran compositora, cuyas arias se pueden comparar con las de Bellini en su complejidad”.

Si existe muy poca información sobre la música en el México precolombino, en el caso de las mujeres el hueco es más profundo. “Apenas se está poniendo la lupa en este periodo: hay muchas investigaciones en arqueología sobre la música, pero no sobre la mujer —indica Flores Tamayo—. Sin embargo, un investigador localizó en varios códices figuras de mujeres que tocan una concha de tortuga, el huehuetl, y otros instrumentos; además, en hallazgos recientes en una excavación maya en Guatemala se encontraron figuras de mujeres con instrumentos. También en las crónicas, tanto de frailes como de indígenas, hay referencias de que las niñas de la nobleza azteca estudiaban en el calmécac, donde parte de su formación eran la música y la danza.”

Sucede lo mismo en el periodo colonial, donde hay pocas evidencias de la participación de la mujer, porque se vieron obligadas a usar seudónimos. “Muchas religiosas, como sor Juana Inés de la Cruz, componían con seudónimo. Se piensa que sor Juana escribió un tratado de armonía que se llama El caracol, como menciona en sus poemas, aunque no se ha encontrado; pero sí hay evidencias de su formación en la música, como sucedía con otras religiosas. Sí hay composiciones de monjas novohispanas en los archivos de las congregaciones, pero están con seudónimos”.

“Más que rescatar, hay que visibilizar las contribuciones de la mujer a lo largo de la historia. Son mujeres que estaban ahí, componiendo y tocando, y que hasta la fecha lo hacen, pero hay que visibilizarlas más”, indica la organizadora del ciclo.

De lo tradicional al hip hop

Entre otras virtudes, el ciclo 3M: La mujer mexicana en la música es incluyente, afirma Alejandra Flores Tamayo. En ello tiene que ver el influjo de uno de sus maestros en la Escuela Nacional de Música, Gonzalo Camacho Díaz, coordinador del área de Musicología. “Él me enseñó que la música no es buena ni es mala, sino simplemente son sonidos organizados, y que hay que ver más bien a las personas que la hacen. Esa visión me transformó radicalmente para abrirme a otras músicas, a ese universo tan vasto que es, por ejemplo, la música tradicional en México”.

Como muestra de esta apertura, el ciclo contempla mesas redondas como “Compositoras e intérpretes de música tradicional”, “Mujeres en la música popular”, “Intérpretes de hip hop y rock progresivo”, “Mujeres en la crítica y la investigación”, “La mujer mexicana en la enseñanza de instrumentos”, “Las canciones rancheras”, “María Grever y su obra”, “Mujeres sonideras”, “Mujeres en el blues, rock, pop y jazz” y otras. Las charlas se complementan con algunos conciertos y sesiones de escucha. La programación puede consultarse en Facebook: Ciclo 3M: La mujer mexicana en la música.