La música trasciende géneros

La saxofonista chilena Melissa Aldana tuvo el aliento necesario para olvidarse de quienes estaban enfrente para concentrarse en la música y ganar el Concurso Internacional de Saxofón.
Melissa Aldana con Jimmy Heath.
Melissa Aldana con Jimmy Heath. (Especial)

Ciudad de México

Ser saxofonista y tener enfrente a Wayne Shorter, Branford Marsalis, Jimmy Heath, Bobby Watson y Jane Ira Bloom, cinco maestros del instrumento, sería un sueño. Pero podría tornarse en pesadilla si esta quinteta juzgara tu desempeño como músico. Pero la saxofonista chilena Melissa Aldana tuvo el aliento necesario para olvidarse de quienes estaban enfrente para concentrarse en la música y ganar, el año pasado, el Concurso Internacional de Saxofón de Jazz convocado por el Instituto Thelonious Monk de Nueva York. Este año obtuvo uno de los premios Martin E. Segal que otorga el Lincoln Center a los nuevos talentos de la música contemporánea. Y todo esto a los 23 años.

Su idea al inscribirse en el concurso era, simplemente, estar ahí para relacionarse con otros músicos, tal vez pasar a las finales y abrir otras puertas. “En cierta manera el premio ha apresurado el proceso de crecer como músico en Nueva York y me ha traído cobertura de prensa —dice—. Solo ha traído cosas positivas. Este año voy a viajar mucho y a tocar en clubes de jazz grandes. Sin el premio creo que las cosas habrían sucedido, pero me habría demorado un poco más”.

Al llegar a Nueva York hace cuatro años, se encontró con que las cosas eran complicadas. Cuenta la saxofonista —que se presentará el próximo sábado a las 20:30 horas en la Sala Telefónica del Centro Cultural Roberto Cantoral— que “al principio tienes que ir a las jam sessions, tocar en clubes chiquititos... Fue difícil, pero siempre supe que quería vivir acá, estaba absolutamente enamorada de la ciudad y de los clubes”.

Aldana dice que, si bien es importante que los músicos de origen latinoamericano estén desarrollando proyectos reconocidos en Estados Unidos, ella no separa “en categorías de latinos que tocan jazz o de chilenos que lo hacen. Hay sabores diferentes, pero cuando uno toca jazz trasciende géneros. Y con eso me refiero a culturas, pero también al hecho de que uno sea mujer u hombre. Creo que la música es una sola y que lo único que uno puede aportar siendo de Latinoamérica, probablemente, son diferentes experiencias de vida. La música viene de una sola parte, yo creo”.

En una sociedad machista, Aldana puede ser considerada un modelo para las músicas. Sin embargo, insiste que “en la música, en el jazz, se trascienden géneros. Es importante mantener eso en mente. Vivimos en un mundo machista, pero en realidad creo que lo más importante es la música, y cuánto toca uno es lo que de verdad vale al momento de grabar un disco o hacer un concierto”.