“La música siempre ha estado ligada a mi ser pensante y sensible”

La música es, como la vida, una maravilla, dijo Francisco Savín al recibir la Medalla Bellas Artes por su labor constante, incansable y comprometida con el desarrollo musical de nuestro país.
Ceremonia en el Conservatorio Nacional.
Ceremonia en el Conservatorio Nacional. (Especial)

México

La música es, como la vida, una maravilla, dijo Francisco Savín al recibir, la noche del lunes 26 de octubre, la Medalla Bellas Artes por su labor constante, incansable y comprometida con el desarrollo musical de nuestro país, así como por su brillante trayectoria.

El reconocido director de orquesta recordó que ha estado entregado a la música desde los cuatro años de edad. "Nunca pensé en abandonar el país, siempre quise estar aquí y convivir con músicos mexicanos. Esta es mi mayor satisfacción", señaló con emoción.

En el acto, celebrado en el Conservatorio Nacional de Música (CNM), la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), María Cristina García Cepeda, dijo que con este reconocimiento se celebra a un hombre cuyo talento y trayectoria lo sitúan en un lugar de honor en la música de concierto, la composición y la cátedra en nuestro país y el extranjero.

Como autor, Savín ha logrado conformar un sólido catálogo que ha enriquecido el patrimonio musical mexicano, mediante obras como Metamorfosis y Monología de las delicias, partitura reconocida por la crítica especializada como una de las más asombrosas e interesantes de la década de los años setenta del siglo pasado, apuntó la funcionaria. Reconoció que el ex discípulo de Luis Herrera de la Fuente es uno de los directores más importantes que ha dado México, como lo demostró fehacientemente con las orquestas sinfónicas Nacional, de Xalapa y del CNM, las cuales vivieron etapas espectaculares cuando él estuvo al frente de estas.

Luego de recibir la Medalla Bellas Artes de manos de María Cristina García Cepeda, Francisco Savín agradeció que se le galardonara con el máximo reconocimiento que otorga el INBA a artistas vivos: "Nunca he abandonado mis principios, en cuanto a que la música es un lenguaje humano que expresa ideas, proporciones, conceptos y las mejores cuestiones de la vida.

La música tiene la misma forma que el hombre de vivir. Ambos lo hacen en el tiempo y respirando los ritmos, tratando de conseguir lo que está a su alcance. Todo ello se encuentra en una fuga de Bach o en una canción de Schumann. Chaikovski y Rajmáninov aún nos siguen alimentando de lo que sintieron y vivieron".

"La música forma parte de mí y no puedo desprenderme de ella; está totalmente unida a mi ser pensante y sensible. Me honra recibir la Medalla Bellas Artes, porque he hecho lo que me gusta, lo que me apasiona y de lo que vivo con todo mi ser", concluyó Francisco Savín.