La música creativa nos libera: Irvine Arditti 

“Gyorgy Ligeti me dijo hace muchos años que el gran arte no es apreciado por las masas”, señala el violinista.
Interpretarán obras de tres compositores mexicanos.
Interpretarán obras de tres compositores mexicanos. (Luckas Beck)

México

El mundo de la música para cuarteto de cuerdas ha cambiado mucho en las últimas cuatro décadas. En 1974, explica el violinista Irvine Arditti, “había un puñado de piezas contemporáneas escritas para cuarteto de cuerdas que valían la pena. El motivo por el que fundé el Arditti Quartet fue para tocar el Cuarteto de cuerdas, de Lutoslawski; Sincronie, de Berio, y el Segundo cuarteto de cuerdas, de Ligeti”.

Cuatro décadas después, agrega el músico, “hay una riqueza de repertorio para el formato y la mayoría de las piezas que tocamos fueron comisionadas por o escritas para nosotros. Para agregar un valor a su longevidad, este repertorio también es abordado por cuartetos más jóvenes”.

Como parte de la celebración de su cuadragésimo aniversario, el cuarteto británico se presentará en el Palacio de Bellas Artes los días 21 y 24 de mayo. Ashot Sarkissjan (violín segundo), Ralf Ehlers (viola), Luchas Fels (violonchelo) e Irvine Arditti (violín primero) también impartirán un taller de lectura de cuartetos de cuerdas el 22 de mayo.

Al preguntarle al fundador del Arditti Quartet si es justo que la música de cámara sea para minorías, Irvine Arditti inquiere a su vez: “Minorías de qué o quiénes? ¿Minorías de la gente que escucha toda la música? ¿Minorías que escuchan la música clásica? El muy conocido compositor Gyorgy Ligeti me dijo hace muchos años que el gran arte no es apreciado por las masas. La música contemporánea cruza fronteras y también lo hace el cuarteto Arditti”.

El violinista agrega que sería apropiado citar un tributo que Philippe Monoury escribió para los 40 años del grupo. “El Arditti Quartet ha hecho más por la nueva música en nuestro tiempo que todas orquestas sinfónicas del mundo juntas —escribió el compositor francés—. Debido a su talento, obstinación y profesionalismo (tres cosas esenciales que permiten que el arte sobreviva), este grupo ha ocupado durante 40 años una posición esencial en la música de nuestro tiempo”.

Háblenos sobre las obras de autores mexicanos que presentarán en sus conciertos.

Vamos a tocar tres piezas de compositores mexicanos, dos de ellos muy cercanos a nosotros por haber integrado sus obras a nuestro repertorio. El Cuarteto de Javier Torres Maldonado fue escrito para nosotros hace varios años y ha sido presentado varias veces en Europa. Las Canciones lunáticas de Hilda Paredes fueron escritas especialmente para la voz contratenor de mi hijo Jake Arditti. La obra ya tiene una vida internacional y se ha tocado en muchas ciudades, incluyendo Tokio, y recientemente fue grabada para un cd. La obra de Rodrigo Valdez Hermoso fue elegida de una selección de cuartetos de cuerdas propuestos por el Foro Internacional de Música Nueva.

¿Qué otras obras interpretarán?

El programa incluye también el Cuarteto de cuerdas opus 3, de Alban Berg, un cuarteto importante y asombroso, escrito a principios del siglo XX, que para el público es como un trabajo referencial. El otro repertorio, Birtwistle, Carter y Harvey, son grandes obras escritas especialmente para el cuarteto por amigos de toda la vida. Nancarrow no necesita presentación en México: su Study 33, Canon 2:2 es un tour-de-force de la escritura virtuosa para cuarteto de cuerdas, que funciona a la perfección como encore.


¿Qué piensa del uso de “laptops”, iPods, iPads y otros aparatos en la música?

No estoy seguro de que haya un lugar en la música creativa para laptops, iPods, Ipads o lo que sea que las últimas modas nos avienten. Personalidad es la palabra importante, la cual se nota muy escasa en las proyecciones electrónicas más recientes, según mis oídos. Muy poca gente sabe cómo usar estas herramientas para hacer composiciones realmente creativas.

¿Cuál es la importancia social de la música creativa?

Es inmensa; es un tema tan grande que faltaría tiempo para discutirlo en este momento. Sin embargo, debo decir que todo el arte importante nos estimula y abre nuestras mentes para todo lo que hacemos en la vida. La música creativa nos libera del mundo automatizado por máquinas en el que vivimos y nos pone en contacto con el inmenso potencial de la imaginación musical.

¿Qué será lo más destacado al celebrar 40 años?

Lo más importante es celebrar este trabajo de vida tocando algunas de las piezas más importantes que fueron escritas para nosotros en ese tiempo, en los sitios donde nos han apoyando y continúan haciéndolo en 2014.

Perfección absoluta, meta inalcanzable

Irvine Arditti asegura que tocar el violín es un proceso de aprendizaje continuo: cada nueva obra es una aventura. “Yo diría que aprender cualquier instrumento de cuerda es una especie de proceso interminable, porque hay muchas cosas por aprender. Es un proceso magníficamente satisfactorio, porque cada vez que tomas el instrumento, cada vez que ensayas o das un concierto, avanzas en el camino hacia la meta. Pero es un proceso sin fin, porque nunca alcanzas la perfección absoluta, sea lo que eso signifique”.

Tras asegurar que ver una partitura “es como observar una imagen provocativa desde ángulos diferentes con diferentes capaz de luz en ella”, el violinista agrega que “en una presentación casi nunca hay aciertos, sino muchos errores. El propósito de una presentación no es evitar los errores, sino explorar las muy diferentes perspectivas de los aciertos. La música contemporánea te permite no sólo extender tu visión de lo que está bien, sino también poner tu cerebro en marcha para encontrar soluciones técnicas y musicales y estar en el corazón del proceso de hacer música. Esto es lo que me ha estimulado y me sigue estimulando”.