Esta exposición apesta: conoce el Museo de la Mierda

El Museo Della Merda, en Castelbosco, Italia, muestra obras de arte, vajillas y otros objetos de uso cotidiano, todos elaborados con estiércol.

Castelbosco, Italia

El Museo de la Mierda ... La idea suena asquerosa. Sin embargo, en Castelbosco, en plena campiña italiana, no tiene nada de repugnante, ya que se trata de transformar las heces en algo de mucho valor.

Todo nació en una gran granja, de un centenar de kilómetros, en el sur de Milán (norte) y de sus cientos de vacas que producían montañas de estiércol. "Había que sacar provecho de esos excrementos de los animales, y en forma ecológica. Al final logramos convertirlos en algo útil", cuenta el propietario de la hacienda, Gianantonio Locatelli, de 61 años.

TE RECOMENDAMOS: Museo de París permite oler la historia del perfume.

Sus 3,500 bovinos producen diariamente 55 toneladas de leche para la fabricación del tradicional queso Grana Padano. Menos noble, los bovinos producen también 50 toneladas de estiércol. Locatelli resolvió el reto con un ingenioso sistema: las heces se recolectan para ser luego introducidas en enormes tanques, donde las bacterias son convertidas en gas metano.

Otra parte del estiércol sobrante ha sido utilizada para crear una serie de objetos, desde vajillas hasta piezas de uso cotidiano, todos con un estilo elegante y a la vez rústico. Bajo la marca "Merdacotta" —literalmente "Mierda cocida"— ha sido realizada una colección de objetos con una mezcla "secreta" de arcilla de Toscana, ladrillo, tejas, macetas, platos y excrementos depurados.

Fundado en el 2005, el Museo Della Merda dedicado a la mierda exhibe varias obras de arte que se inspiran al tema o que han sido realizadas con pinturas fabricadas con mierda líquida. Se rinde homenaje entre otros al filme 'El fantasma de la libertad' de Luis Buñuel, donde la escala de valores entre alimentos y aseo se invierte.

Diseñado con el arquitecto Luca Cipelletti, el museo refleja la personalidad de Locatelli, quien estudió agronomía en Canadá, conoció de joven a Andy Warhol en Nueva York y es un colecccionista de arte conceptual. "Es mi forma de agradecer a la mierda", confiesa con tono provocador.


FM