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Miércoles , 12.12.2018 / 04:55 Hoy

Murió Carilda Oliver, "la mejor sonetista de América”

Libros

La escritora cubana, creadora del soneto Me desordeno ,amor, me desordeno, fue pionera en el erotismo en la poesía, en una época en la que hacerlo era mal visto.
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Carilda Oliver Labra, considerada por la crítica “como una de las más sobresalientes poetisas de Cuba e Hispanoamérica”, murió la madrugada de este miércoles en la ciudad de Matanzas, a los 96 años, se informó hoy en La Habana.

El parte oficial no dio más detalles sobre el deceso de la ganadora del Premio Nacional de Literatura, con más de 40 libros publicados y traducidos al inglés, francés, alemán y búlgaro.

​Oliver, amiga del escritor estadunidense Ernest Hemingway, es la creadora del célebre soneto Me desordeno, amor, me desordeno, y fue pionera en incursionar en el erotismo a través de la poesía, en momentos en que ese ejercicio era mal visto por las jerarquías religiosa y política del país.

Popularmente conocida como la novia de Matanzas, se graduó en Derecho en la Universidad de La Habana y trabajó como maestra de escultura, pintura e inglés, pero hizo de la poesía, su pasión.

Su libro Al Sur de mi Garganta (1950) le valió el Premio Nacional de Poesía y sus poemas están incluidos en las antologías Cincuenta años de poesía cubana y en Las mejores poesías de amor cubanas, compiladas por Cintio Vitier y por la Editorial Laurel, respectivamente.

En 1987, recibió la Distinción por la Cultura Nacional y en marzo pasado fue acreedora del Premio Excelencias por la fecundidad de su obra, en la que resaltan, además, Calzada de Tirry 81 (1987), Se me ha perdido un hombre (1992) y la Biografía lírica de sor Juana Inés de la Cruz (1998).

Carilda Oliver figuró entre los primeros intelectuales cubanos que se vincularon a Fidel Castro (1926-2016). Desde la revolución armada en Cuba y después del triunfo de esas guerrillas en 1959, se mantuvo en permanente contacto con el líder, quien solía llamarla por teléfono todos los días de su cumpleaños.

Su obra de poesía lírica, épica y erótica ha sido publicada en México, Colombia, España, Estados Unidos, Alemania y Cuba, entre otros países.


"No me importa que me critiquen"

Oliver se codeó con figuras de la talla de Hemingway, a quien entregó las llaves de la ciudad de Matanzas, el poeta español Rafael Alberti y la poetisa chilena Gabriela Mistral, quien la catalogó “la mejor sonetista de América”.

Entre los amigos cercanos figuraron sus colegas cubanos Nicolás Guillén, José Lezama Lima, Dulce María Loynaz, Fina García Marruz y Roberto Fernández Retamar.

“No me importa que me critiquen. Sólo soy una persona que lleva la vida con franqueza y espontaneidad. He tratado de ser autocrítica, pero nunca otra mujer. A veces, en vez de leer mis libros, la gente me busca para ver qué encuentra del mito, de las exageraciones que se cuentan sobre mí”, expresó hace varias décadas.

El cadáver de la poetisa será cremado y sus restos se expondrán en su casa de Tirry 81, en la ciudad de Matanzas, donde creó su obra y solía organizar sus famosas tertulias literarias.

Me desordeno, amor, me desordeno

Me desordeno, amor, me desordeno

cuando voy en tu boca, demorada;

y casi sin por qué, casi por nada,

te toco con la punta de mi seno.


Te toco con la punta de mi seno

y con mi soledad desamparada;

y acaso sin estar enamorada;

me desordeno, amor, me desordeno.


Y mi suerte de fruta respetada

arde en tu mano lúbrica y turbada

como una mal promesa de veneno;


y aunque quiero besarte arrodillada,

cuando voy en tu boca, demorada,

me desordeno, amor, me desordeno.



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