En el abandono, mural de Ángel Boliver

La Seduvi ignora casi todo sobre esta obra, niega que el inmueble que la alberga sea monumento histórico.
Así lucía "Los grandes valores nacionales de México" hasta 2012, cuando el Gobierno de la Ciudad de México desalojó el edificio de Av. Juárez No. 92.
Así lucía "Los grandes valores nacionales de México" hasta 2012, cuando el Gobierno de la Ciudad de México desalojó el edificio de Av. Juárez No. 92. (Especial)

México

Excepto por un grupo de indigentes, nadie se acerca a este edificio abandonado y sucio, ubicado en Av. Juárez No. 92. No obstante, la suciedad de los gruesos cristales de la fachada oculta el mural Los grandes valores nacionales de México que el pintor duranguense Ángel Boliver (1926-1993) realizó en 1973.

El inmueble ha permanecido cerrado desde que en 2012 el Gobierno de la Ciudad de México desalojó el edificio, que albergaba las oficinas de la Contraloría del Distrito Federal, pues tras el sismo de 1985 el inmueble quedó dañado. Fue entonces que se le redujeron 3 de sus 14 pisos y se le añadieron vigas de metal color rojo.

Con el desalojo se dejó en el abandono la obra de Ángel Boliver que enriquece el vestíbulo del inmueble y que, de acuerdo con Leticia López del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, “por el tiempo que lleva en estas condiciones podría presentar ya algún problema; estando encerrado peor, si no hay un mantenimiento de conservación, ya no digamos de prevención”.

MILENIO solicitó una entrevista en la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, el equipo de prensa de esta instancia canalizó la solicitud a la Arquitecta Beatriz Pérez Méndez, directora de Patrimonio Cultural Urbano de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), instancia que respondió con una tarjeta informativa vía correo electrónico.

En este documento se informa, en síntesis, que “el inmueble no es monumento histórico ni artístico de acuerdo a lo indicado en la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Esta Dirección no ha recibido a la fecha ninguna solicitud que se refiera a alguna actividad en la obra plástica que menciona”.

En relación con la posesión del mural y por tanto en quién recae la responsabilidad de su salvaguarda, la respuesta es: “Esta Dirección carece de información (respecto del estado de propiedad del bien así como del inmueble. En el ámbito de sus atribuciones tiene como misión garantizar la aplicación de la normativa en materia de patrimonio cultural urbano... de conformidad con el Manual Administrativo vigente”.

Igualmente informa que no se cuenta con estudio o dictamen sobre el estado de la obra y que se carece de información si el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) o el Centro Nacional Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (Cencropam) han manifestado interés de rescatar el mural.

La importancia del autor

“Aunque la gente cree que cuando se habla de muralismo solo nos referimos a los cinco grandes, Boliver es un autor importante que tiene que ser revalorado por la singularidad de su trabajo, su constante búsqueda. Esta pieza es responsabilidad de la Ciudad de México y también del INBA, porque entre sus atribuciones, de este instituto se encuentra la salvaguarda del patrimonio artístico del siglo XX. “Si no fuera importante la obra de Boliver, no estaría como está en El Castillo de Chapultepec, La toma de Zacatecas (1965) y seis tableros titulados Retratos murales de los maestros más distinguidos de la Universidad Nacional Autónoma de México (1962), en el Aula Justo Sierra de la Escuela Nacional Preparatoria, entre muchas otras piezas”.

La entonces secretaria de Cultura del Distrito Federal, Elena Cepeda de León, anunció en agosto de 2007, en el vestíbulo de este edificio, una exposición-homenaje que el Salón de la Plástica Mexicana realizó en torno a este pintor.

Amenaza de demolición

El pasado 10 de mayo, Sebastián Papworth, uno de los ocho nietos (tuvo siete hijos) de Ángel Boliver viajó de Playa de Carmen, Quintana Roo, a Cuernavaca, Morelos, a celebrar a su mamá, Rocío Boliver la famosa perfomancera conocida como La congelada de uva; y de ahí viajó a la Ciudad de México a visitar las diferentes obras de su abuelo.

Al edificio de Av. Juárez logró colarse y se encontró con un mural abandonado y con la versión de que posiblemente el edificio que lo alberga podría ser demolido. “Una persona me comentó que el edificio ya fue comprado por unos japoneses y que pronto será demolido para construir algo más ahí. Ojalá no suceda eso”, expresa Sebastián.

Rocío, la madre de Sebastián y la actriz Pilar Boliver comentaron a MILENIO que, en efecto, la familia nunca ha solicitado el rescate de la obra, pero Pilar pregunta: ¿es nuestra responsabilidad hacerlo o del Gobierno de la Ciudad de México que, al parecer, es el dueño del edificio, y a quien Ángel Boliver le pintó el mural?”

Por su parte, Cecilia Santacruz Langagne, coordinadora del Salón de la Plástica Mexicana, considera que “es cuestión de que las diferentes instancias se coordinen para salvarlo”. Los artistas de este organismo se suman a la solicitud de que se rescate Los grandes valores nacionales de México, pintura al fresco que integra elementos surrealistas y que hace grandes honores a la cultura maya, de acuerdo con la investigadora López.