Una muestra fotográfica examina el tema del dolor

Proyecto de Duilio Rodríguez y el curador José Raúl Pérez.
El rol femenino es enfatizado.
El rol femenino es enfatizado. (Duilio Rodríguez)

México

¿Puedo ver el dolor de otro y no dolerme también? ¿Puedo ver la pena de otro y no buscarle consuelo?”, escribió William Blake. No pretendiendo quizá dar una respuesta a estas interrogantes —y, sin embargo, concediéndola—, Síntomas, proyecto del fotógrafo Duilio Rodríguez y el curador José Raúl Pérez, recopila imágenes que rastrean de manera original la experiencia del dolor. Pese que frecuentemente se habla de sus síntomas, la esencia racional que los conforman no brilla en muchas exposiciones; hasta ahora que se ha elaborado una serie de balances generales acerca de ellos.

Duilio Rodríguez va recreando vivencias personales desde el contenido latente de su subjetividad, enfatizando lo más característico de ellas. Cada fotografía es una aguda descripción del dolor, que en sus palabras es “una forma de purificación para el alma y una de las mayores manifestaciones de la mente sobre el cuerpo, sometiéndole más con sufrimiento que con placer”.

Los elementos que se conjugan en esta obra tienen efectos inmediatos y directos, la motivación o la intención de ellos naturalmente viene siendo sacudir nuestra conciencia. José Raúl Pérez comenta que “la descripción de los síntomas inevitablemente pasa por el tamiz de la subjetividad, por lo que no se pueden medir ni son perceptibles para los demás”. De ahí la metáfora que conduce a visualizar  y no a verbalizar.

Rodríguez pretende con lo duotono de las imágenes aislar al público del contexto, las posiciones de la modelo son algo meramente simbólico, exploran posibilidades combinadas y permutadas. Se genera una relación de empatía, el espectador asume la actitud que transmiten aquellas sucesivas expresiones.

A diferencia de numerosas exposiciones fotográficas, donde la gama de matices pueden llegar a desteñirse unos sobre los otros, aquí todo se preserva hasta en los más mínimos detalles, aspecto que si bien pretende producir un efecto catártico, tiene de suyo algo estéticamente armónico, posiblemente por el énfasis especial que se pone sobre el rol femenino.

El éxito de Síntomas, se produce porque posee los singulares atractivos de un proyecto que anhela algo muy ambicioso: la representación de la experiencia subjetiva de los síntomas a través de imágenes que son metáfora, queriendo exorcizar los demonios del sufrimiento.

Síntomas se presenta en el  Palacio de la Escuela de Medicina, Brasil #33,  Centro Histórico, D.F.