La muestra dedicada a Paz, un privilegio de la vista

Para honrar al poeta, el Palacio de Bellas Artes se engalana con 228 obras de arte proporcionadas por 97 museos.

México

Como “una exposición única e irrepetible” calificó Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a la muestra En esto ver aquello. Octavio Paz y el arte, con la que, en el centenario de su natalicio, se le rinde un homenaje a una de las miradas más luminosas con que contamos para entender el arte.

Durante el acto inaugural, que tuvo lugar anoche en el Palacio de Bellas Artes, ante Marie Jo Paz (viuda del Nobel de Literatura 1990) y los artistas Manuel Felguérez, Vicente Rojo y Brian Nissen, entre otros, Tovar y de Teresa destacó que la muestra da cuenta de “la reunión de artistas que despertaron los afectos y la pasión intelectual de Octavio Paz, los ecos y las correspondencias entre las artes plásticas y la palabra escrita, entre la voz y la mirada, entre el pensamiento y el sueño”.

En la muestra, que estará abierta hasta enero del próximo año, se ha logrado reunir piezas a las que el poeta admiraba de manera especial. La exposición ofrece al público lo que Paz decía: “Ver es un privilegio y el privilegio mayor es ver cosas nunca vistas: obras de arte”.

Un ejemplo de ello es que por primera vez se verá un dibujo original de Miguel Ángel, facilitado por la Casa Buonarroti, de Florencia, Italia, “probablemente el primero que se presenta en nuestro país, que está presente porque también a él llegaron al reflexiones de Octavio Paz”.

También están los dos mejores retratos de Sor Juana Inés de la Cruz, pintados por Juan de Miranda y Miguel Cabrera, que le permitirán al público seguir el análisis de sus diferencias y similitudes, sobre las que escribió Paz en su ensayo Las trampas de la fe.

El titular del Conaculta subrayó que el interés del poeta por el arte fue tan vasto que sus reflexiones sobre la plástica ofrecen, por sí solas, uno de los panoramas más completos para vislumbrar el desarrollo de las principales expresiones artísticas de todos los tiempos.

“Crítico y creativo, el entusiasmo de Paz por la pintura y la escultura abarcó dese las creaciones mesoamericanas hasta las vanguardias del siglo XX europeas y americanas, y en todas siempre tuvo algo diferente y nuevo que decir, lúcido, esclarecedor y provocador”, añadió.

Por su parte, María Cristina García Cepeda, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, agradeció a Marie Jo Paz su participación en la organización de la muestra, así como a Miguel Ángel Fernández, director del Museo del Palacio de Bellas Artes; también al curador, Héctor Tajonar, y a Ricardo Cayuela, por su invaluable apoyo y asesoría.

Recordó que el recinto fue la casa de Octavio Paz y que durante ocho décadas ha sido el referente de la vida artística y cultural del país.

La exposición está integrada por 228 obras procedentes de 97 museos nacionales e internacionales, que incluyen pintura, dibujo, escultura, gráfica, libro objeto, fotografía, primeras ediciones, piezas prehispánicas y grabados. Está dividida por dos temáticas fundamentales: el arte moderno universal y el arte mexicano, que están integrados por 11 núcleos temáticos que permiten explorar las obras de los artistas a los que Paz dedicó ensayos y reflexiones.

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Los grandes temas

El preámbulo de la exposición está en la explanada del Palacio de Bellas Artes, con las esculturas de Henry Moore, Juan Soriano, Vicente Rojo, Isamu Noguchi y Eduardo Chillida.

El primer núcleo temático lleva por título “El cubismo y Picasso,” que muestra la relación de Paz con los artistas de esta corriente y la admiración que tuvo por Picasso.

El segundo apartado es “Marcel Duchamp. Apariencia desnuda”; el literato mexicano escribió en 1968 su ensayo Duchamp o el castillo de la pureza, el cual fue diseñado en forma de libro-maleta por Vicente Rojo.

El recorrido continúa con los apartados “Caminos a la abstracción” y “La subversión surrealista”, a los que sigue “La sonrisa de Eros”, que tiene como inspiración La llama doble y El mono gramático, obras que hablan del paso del poeta por la India y de su interés por el erotismo, el cuerpo y la escritura.

El segundo gran capítulo de la exposición tiene que ver con el arte mexicano y se presenta en el segundo piso del recinto con los núcleos “La otredad mesoamericana”, “Las dos conquistas: la de las armas y la de las almas”, “Mestizaje y milagro”, “Academia y cultura popular”, “Revoluciones y revelaciones” y “El aquí y el allá”.

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