“Hay muchas regiones del país que son focos de producción literaria”

El autor aseguró que los jóvenes de la actualidad sí leen, sin embargo, hay una situación de literatura indiscriminada.
El escritor de Extranjeros del alba.
El escritor de Extranjeros al alba. (Especial)

Monterrey

Rubén Reyes Ramírez obtuvo de manera reciente el Premio Antonio Mediz Bolio por su trayectoria literaria en Yucatán, y fue ganador del III Certamen de Poesía en Braille en 2010, convocado por Vaso Roto y Conarte, con la obra Extranjeros del alba, publicada este año por la misma editorial, y que presentará hoy en la sala D de la FIL Monterrey (12:00). En entrevista, el autor yucateco nos platica de esta obra y de los procesos de escritura que siguió y que culminaron en este poemario.

¿Hay alguna diferencia en escribir en Braille y hacerlo en formato de libro?

No hay ninguna diferencia, lo que importa a partir de la palabra es lograr un texto poético. En ese sentido, yo soy de la idea de Jorge Cuesta, que hay que quitarle al poema su celebración y hay que dejarlo que exista con su vida propia.

Sin descartar incluso, debo decirte que todos mis textos están hechos en libros, y sí ha habido comentarios positivos de compañeros, pero no tengo una vocación preferente en este aspecto.

¿En dónde nace “Extranjeros del alba”?

Sus motivaciones poéticas parten de la noción común para muchas mitologías y religiones en el sentido de que provenimos de un jardín helénico, de una situación paradisiaca original, que desde el punto de vista poético tiene la connotación de ser instrumento de construcción del ser humano. Esto si nos vamos a Parménides cuando predominaba el lenguaje y el mito, antes de Sócrates, Platón y Aristóteles, antes de que el logos impusiera su imperio, el lenguaje tenía una capacidad de comunicación intuitiva, absoluta, de una situación incendiaria del lenguaje, del hombre como especie, en cuanto del lenguaje como instrumento de comunicación.

¿Y cómo la soledad también aparece en diversos poemas de la obra?

Somos extranjeros de ese sitio auroral porque de una manera hemos perdido la pertenencia a ese mundo iniciático y estamos viviendo en lo personal un exilio propio. Una segunda cuestión que considero va en el sentido de que como pensaría en la filogénesis, cada individuo es la experiencia personal de la especie humana, yo soy todos y todos están en mí, y mi propia vivencia es una expresión personal del paso del hombre en el planeta.El último punto que cierra el ciclo en que hablamos de ser extranjeros del alba, es en algún sentido no solamente una tierra de exilio, sino una tierra prometida...

¿Cómo es que la mirada se vuelve parte de su materia poética?

Me refiero a la luz del entendimiento, me refiero a la vida cegada por el filo de alguna actividad humana de estas que hemos atravesado en la historia, que puede ser lo mismo con una ballesta europea o sacrificios humanos como los que hemos tenido en América.

¿Cómo ve la situación de la poesía en la actualidad?

Estamos superando el centralismo cultural, por mucho tiempo se decía que era poesía mexicana lo que se hacía en la capital, y sobre todo los vínculos al poder cultural. Y ahora se está abriendo de manera positiva al descubrimiento de que hay muchas regiones del país que son focos de producción literaria. A mi parecer no es tanto que la gente no lea, más cuando los jóvenes se pasan el día en las redes sociales, en YouTube, los blogs, el Facebook, y sí están leyendo, lo que pasa es que hay una situación de literatura indiscriminada, y no hay una situación correcta que pueda inducirles a textos que les resulten enriquecedores. Y ahí habría que fortalecer el acercamiento a la poesía y prosa, empezando por quitar el estereotipo de que la literatura es para gente culta...