No monstruo sino prodigio

González Gortázar parte de una introspección para cumplir fielmente con su propósito: (d)escribe, (ad)vierte, (re)cuenta.
"Arquitectura. Pensamiento y creación". Fernando González Gortázar. Fondo de Cultura Económica. México, 2014.
"Arquitectura. Pensamiento y creación". Fernando González Gortázar. Fondo de Cultura Económica. México, 2014. (Especial)

México

En el 2000, Fernando González Gortázar fue invitado a impartir la Cátedra Extraordinaria Fernando Mariscal, en la Facultad de Arquitectura de la UNAM. Puso dos condiciones: quería invitar a reflexionar sobre arquitectura y, por lo tanto, no mostraría imágenes como suele hacerse en estas sesiones; y evitaría hablar de su obra. Felipe Leal, entonces director de la Facultad de Arquitectura, no estuvo de acuerdo; sin embargo, ambos terminaron cediendo un poco: González Gortázar no utilizó una sola imagen en su paseo verbal por la vida y la arquitectura, y terminó compartiendo con los asistentes la gestación de algunas de sus piezas arquitectónicas.

La cátedra abarca diez sesiones. La última de ellas incluye preguntas y un epílogo. El resultado es un ejercicio en donde la voz del creador se mezcla con disertaciones que incluyen un mosaico de temas: duda, certeza, utopía, azar, inspiración, trabajo, justicia, belleza, arquitectura y arte, identidad, globalización, raíces, vivienda popular, imagen urbana, símbolo, ciudad y ciudadano, son algunos de los aspectos que aborda este discurso procedente del arte.

El libro encierra miradas de complicidad, recovecos de la memoria en donde las palabras funcionan como principio generador de inquietantes monólogos. González Gortázar parte de una introspección para cumplir fielmente con su propósito: (d)escribe, (ad)vierte, (re)cuenta. Como si se fuera un ensayo al estilo inglés, el recorrido que elabora deriva en páginas amenas, lúcidas, irónicas, impregnadas de apreciables anécdotas. Habría que pensar que existe un aspecto indispensable en la manera que concibe a la arquitectura: la hibridez o la interrelación de otros elementos para su afirmación como una de las bellas artes. Toma de algunos escritores frases que se refieren a la manera que enfrentaron la creación de una obra y las vierte en su visión de arte; por ejemplo, recurre a una cita de Gracián para definir la aportación de Luis Barragán a la arquitectura mexicana: “Hay que ser un compuesto de víbora y paloma; no monstruo, sino prodigio”.

Alfonso Reyes decía que la esencia pendular del hombre lo pasea del acto a la reflexión y lo enfrenta consigo mismo a cada impulso vital. De estos impulsos vitales, precisamente, está dotada la revisión crítica aquí planteada.

La voz se agolpa y se cruza en un punto de fuga, bocetos de convergencias y divergencias, momentos que se traducen en la exploración de los sentidos y respeto por la naturaleza. La arquitectura vista como el registro del tiempo, retrato (a veces cruel) de una ciudad.