Mónica Lavín y los desafíos de escribir sobre la pasión

"Cuando te hablen de amor", obra que ocurre en este tiempo y urbe.
Quería “ver cómo aún se hacen matrimonios como si fueran un show”.
Quería “ver cómo aún se hacen matrimonios como si fueran un show”. (Jesús Quintanar)

México

Si los temas esenciales que aborda la literatura suelen ser unos cuantos —la vida, la muerte, la traición—, el amor quizá sea de los más socorridos y Mónica Lavín sabía que era un desafío, un riesgo, tomarlo como eje de su más reciente novela, Cuando te hablen de amor (Planeta, 2017), aunque lo hizo con la intención de entender su presente y parte de su pasado a partir de la forma en que las nuevas generaciones se relacionan con la idea del amor y del desamor.

“Al usar la boda como pretexto de todo lo que ocurre con los personajes, mi pregunta tenía que ver con las generaciones más jóvenes, con la edad de mis hijas. La historia viene de escucharlas, de escuchar a sus amigas, a sus amigos y ver sus proyectos de vida, la manera en que la pareja ya no es el paradigma que era”.

Pero al mismo tiempo, la intención de la narradora era ver cómo aún se hacen matrimonios como si fueran un show, una escenificación que otras generaciones consideraron “absurda, trillada… banal”, en palabras de Mónica Lavín (Ciudad de México, 1955).

“Dónde están los ritos, dónde está ese lugar que le corresponde al amor, en donde yo pueda ser yo. Quería responder a esas preguntas, porque creo que vivimos un tiempo en que se anestesian las pasiones por el riesgo de sufrir, porque la vida no vale nada… a todo eso quería acercarme”.

Y es que desde su perspectiva, la idea de la colectividad o de la comunidad ya ni siquiera es la familia. Estamos de cara ante una serie de circunstancias que van a producir nuevos acomodos, aun cuando al mismo tiempo le resulta extraño que en medio de todas estas formas sucedan rituales que parecían pasados de moda.

“Cuando estamos en una época en la que el objetivo último ni es la vida con alguien para siempre, ni es para procrear, hay una faceta muy conservadora de hacer rituales en los que pides matrimonio o das el anillo… una serie de cosas que para un sector de mi generación eran prácticamente inconcebibles, parece que lo que más importa es la escenificación del ritual”.

Autora de más de una veintena de títulos, Mónica Lavín no había escrito una novela que ocurriera en la capital del país, incluso no había hecho una que ocurriera en este tiempo.

Cuando te hablen de amor es la primera que ocurre en este tiempo y en esta urbe, lo que tengo más cercano: este es mi tiempo, mi circunstancia, el sur de la ciudad es lo que está más retratado porque es donde he vivido, y quiero tomarles el pulso, ver cómo se enfrentan unos con otros”.