Las monedas, reflejo de la historia de México

El Museo Numismático Nacional exhibe    muchos de los tesoros que se conservan desde la época de la colonia; 20mil piezas en la muestra.
Muchas de las piezas exhibidas son únicas.
Muchas de las piezas exhibidas son únicas. (Jesús Quintanar)

México

El Museo Numismático Nacional preserva la memoria histórica de la institución más longeva del continente americano: la casa de Moneda de México, que este año cumple 480 años.

En esas instalaciones se resguarda un invaluable tesoro: la colección de monedas que se han acuñado en México, conformada por alrededor de 20 mil piezas, afirma Salvador García Lima, jefe del proyecto Acervo Numismático.

En la nueva galería del museo se exhiben las monedas de Carlos I de España y de su madre Juana de Castilla, quien fue la persona que firmó la cédula real que dio origen a la primera Casa de Moneda del continente americano.

García Lima, quien tiene más de tres décadas de trabajar en Casa de Moneda, asegura que los visitantes se desconciertan cuando ven estas monedas, porque son un poco irregulares en su aspecto. Añade: “Hay que considerar que son de una época muy temprana, ya que fueron acuñadas apenas unos años después de que se consumara la Conquista. Su valor está en que son monedas únicas, no hay dos que sean exactamente iguales. Son piezas que nada tienen que ver con las monedas que utilizamos hoy en día”.

El especialista sostiene que las medallas y las monedas son ventanas hacia la historia porque nos remiten al contexto de distintas épocas.

“La primera vez en la historia que se utilizó el águila como emblema nacional fue durante el imperio de Agustín de Iturbide. Aunque es un águila coronada no muy afortunada en su diseño, es la primera moneda nacional mexicana. Dentro de las joyas también está la primera moneda de denominación de un peso, que se emitió durante el imperio de Maximiliano”.

En esta colección también están las primeras monedas acuñadas con maquinaria.

Nostalgia

Durante el Porfiriato también se elaboraron piezas y medallas excepcionales, como las conmemorativas del primer centenario del inicio de la Independencia, entre las que destacan por su diseño las del escultor poblano Manuel Centurión: “En las vitrinas de la galería del Museo Numismático se muestran los modelos originales de dos grandes medallones de un poco más de 30 centímetros, acuñados en oro, plata y bronce”.

Al llegar la reforma monetaria de 1905 se abandonó la denominación “República Mexicana” por la de “Estados Unidos Mexicanos”.

“En esta serie se encuentra la moneda en la que aparece por primera vez la efigie de un héroe nacional: Miguel Hidalgo y Costilla. Entre las acuñaciones más recientes se encuentra una insólita moneda de un kilo de oro, con la que se conmemoró el Bicentenario de la Independencia, y otra de gran belleza, de un kilo de plata, que en su anverso muestra la historia completa de la evolución del escudo nacional”.

Algunas monedas remitirán a algunos de sus visitantes a su niñez: “Están los 20 centavos con la pirámide respectiva, así como los tostones de Cuauhtémoc. Creo que todo mundo va a disfrutar”.

Coleccionistas en potencia

 Salvador García Lima está seguro de que muchos mexicanos llevan un numismático dentro sin saberlo, ya que a todos nos llaman la atención las monedas antiguas.

En el corazón de la galería de la numismática, García Lima indica que una colección numismática se puede iniciar a partir de los tesoros que se encuentran escondidos en la casa.

“Una de las pretensiones que tenemos es que el público deje de ver al coleccionismo numismático como un pasatiempo raro y caro. Puede empezar a reunir una colección importante a partir de los tesoros que se encuentran en casa.

“Esos tesoros se pueden encontrar en los cajones de la alacena, en la máquina de coser de la abuelita, en las carpetas de las repisas. Son esas monedas que dejamos por ahí olvidadas, que perdieron su valor. Es decir, que están desmonetizadas, que dejaron de ser útiles para poder comprar, pero que están en espera de que las descubramos y que las integremos de una manera coherente en una colección”.

Se puede coleccionar monedas y medallas, propone, por época, por año, por material o por denominación, lo cual depende del gusto del futuro coleccionista. Pero es un pasatiempo que lleva al coleccionista a saber de historia, de geografía y hasta de economía.