Hay 41 millones de niños menores de 5 años obesos

Según el informe que presentó la organización, se ha duplicado el número de menores con sobrepeso en países con ingresos bajos.
En 2014, 48% de los niños obesos se registraron en Asia.
En 2014, 48% de los niños obesos se registraron en Asia. (Especial)

Ginebra, Suiza

Al menos 41 millones de niños menores de cinco años son obesos, y el problema de sobrepeso crece especialmente en los países en desarrollo, según un informe presentado ayer por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los expertos que elaboraron el informe se basan sobre datos incompletos en los que no se incluyen cifras de la mayoría de países de Europa ni de Latinoamérica, según especificaron las autoridades.

Sin embargo, los datos globales se están aún compilando y la OMS los desvelará más adelantado el año, unas cifras que incluirán también números sobre niños mayores de cinco años y sobre adolescentes.

Por ahora, los datos con los que cuenta la OMS muestran que la prevalencia del sobrepeso en los niños menores de cinco años ha aumentado entre 1990 y 2014: del 4.8 por ciento al 6.1, dado que hubo un incremento de 31 a 41 millones de menores con el problema.

De estos, el número de niños con sobrepeso en los países con ingresos bajos y medios se ha multiplicado por más de dos en el mismo periodo: de 7.5 millones a 15.5 millones.

Según la OMS, en Latinoamérica la prevalencia de sobrepeso en la región se sitúa en 8 por ciento de los niños menores a cinco años, mientras el número de niños africanos de la misma edad también se ha doblado: de 5.4 millones en 1990 a 10.3 en el 2014.

Además, en 2014, 48 por ciento de todos los niños obesos y con sobrepeso vivían en Asia, y 25 en África.

"La región donde el problema es más alarmante por su crecimiento es Asia", alertó Peter Gluckman, copresidente de la Comisión para el Fin de la Obesidad Infantil, grupo que elabora el informe.

Asimismo, explicó que se ha detectado que los niños asiáticos tienen un metabolismo específico que les hace retener las grasas en la parte abdominal del cuerpo y en el interior, rodeando a los órganos, exactamente donde es más perniciosa para la salud.

"Se está estudiando el porqué, pero es un hecho muy peligroso, ya que esa grasa se instala mucho antes que la externa y que el niño dé señales de sobrepeso y obesidad en el exterior", dijo.

El informe recuerda que el sobrepeso, en general, crece en el mundo a causa de la urbanización (falta de espacios para correr, vida sedentaria); pero también a la mercadotecnia de alimentos y bebidas con ingredientes poco sanos.

Ante esta situación los autores del trabajo esperan que el Consejo Ejecutivo de la OMS sugiera a la Asamblea Mundial de la Salud que adopte una resolución que inste a los países a aplicar medidas para luchar contra la obesidad.