CRÓNICA | POR XAVIER QUIRARTE

El reggae, activo de Jamaica: Joe Bogdanovich

Con artistas locales de diversas generaciones, dijo el promotor estadunidense, “tratamos de traer de regreso la música a su lugar de origen”.

Spice –no por nada se hace llamar Especia–, presentó un divertido e irreverente espectáculo.
Spice –no por nada se hace llamar Especia–, presentó un divertido e irreverente espectáculo. (Xavier Quirarte)

Montego Bay, Jamaica

Joe Bogdanovich sabe lo que quiere: renovar el Reggae Sumfest. Así lo afirmó en un encuentro con la prensa internacional invitada a cubrir su 24 edición. “Queremos hacerlo una marca internacional. No queremos tener únicamente artistas internacionales con participaciones locales en una isla. Queremos apoyar uno de los grandes activos de Jamaica: la música de reggae”.

Actual socio de Sting en sus multitudinarios conciertos, Bogdanovich ha producido conciertos de quién es quién en la música popular. Basta citar a Bob Dylan, The Grateful Dead, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, BB King, The Rolling Stones, Pink Floyd, Fleetwood Mac, David Bowie, Eric Clapton y cientos más. Su amor por el reggae lo ha llevado a trabajar con los legendarios Jimmy Cliff y Bob Marley, además de ser impulsor de los nuevos valores del género.

Aunque el reggae es muy importante, ha sido menospreciado por muchas razones, aseguró el promotor. “Pero ahora globalmente es muy fuerte y debe haber una razón para eso. Creo que tiene que ver con la caída de lo espiritual en el mundo, motivo por el cual tenemos alguien como Donald Trump en busca de la presidencia de Estados Unidos. ¿Alguien se imaginaba qué iba a pasar algo así? Esto es resultado de lo que está pasando. No es que se trate de decir si esto sea bueno o malo, si no que es resultado de que todo está fuera de control internacionalmente”.

Su plan es trabajar en conjunción con el Ministerio de Turismo con planes adelantados y bien definidos. “Nuestra misión es traer gente a Jamaica para que disfrute del festival y la isla, pero también necesitamos sensibilizar a los artistas sobre lo importante que es el reggae. Y lo estamos viendo con el festival de este año.”

Esta edición está dedicada completamente a los artistas jamaiquinos, una apuesta arriesgada pero que tiene que ver con el sentido de pertenencia que se pretende lograr. “Aunque no hay artistas internacionales, la ocupación hotelera en Montego Bay es más importante este año. Esto se debe a que estamos apoyando el reggae, tratamos de traer de regreso la música a su lugar de origen. A los restaurantes les está yendo bien, pero los vendedores de cacahuates en el festival también están haciendo dinero”.

Bogdanovich ve el festival cómo una forma de apoyar el turismo de manera activa, buscando al público internacional que gusta del reggae. “Necesitamos traer a Jamaica a la gente que ama esta música en todo el mundo. No estamos contra los actos internacionales, pero debemos tomar en cuenta que este es un país pequeño, un país pobre que tiene algo especial que es abrazado en todo el mundo. Así que necesitamos apoyar el reggae, un valor nacional. Apoyarlo es apoyar la esencia de este país.”

El festival también apoya al talento emergente, pues como explicó Marcus Richards, colaborador de Bogdanovich, los participantes en la sesión Sound Explosion en su mayoría provienen de los barrios bajos de Jamaica. “La música es su salida, les permite cambiar su vida”, afirmó.

Conocedor de su negocio, una vez que descubre un talento, Bogdanovich lo rodea de un equipo que, advirtió, les enseña todo. “Cómo dar entrevistas,  cómo elevar el nivel de su voz, cómo hacer coreografías y cómo moverse en el escenario, cómo portarse con compostura, ser educado, aprender el negocio de la música y a que entiendan que toma tiempo desarrollar su carrera como músico a partir de tus dones”.

Animada noche con la música del amor

"El reggae es la música del amor", advirtió uno de los animadores de la noche de Dancehall, y a la proclama se unieron miles de voces. Música continua de alto octanaje se escuchó desde las nueve de la noche en la noche dedicada al dancehall, ese estilo trepidante derivado del reggae. El elenco, entre quienes estaban Spice, Bennie Man, I-Octane, Agent Sasco, Chi Ching Ching, Harry Toddler, Jahmiel y muchos otros, atrajo a muchas mujeres que acudieron por un elenco mayoritariamente masculino. Cuerpos de todas las turgencias aprovecharon el escenario para tomarse la selfie del año.


Una extraña mixtura de música que fue del reggae (casi) clásico a los encuentros con el pop, la psicodelia, el R&B, el soul, el rap, el rock y hasta el reggaetón ofrecieron estos impulsores del dancehall. Una de las animadoras habló sobre el decidido apoyo a los artistas locales en esta edición, lo cual debe tenerlos muy contentos. Aunque hubo un negro en el arroz: una bailarina que salió al escenario teléfono en mano y, lo juro, consultó sus mensajes de texto mientras bailaba. ¡Disciplina, señorita!