500 mil personas asistieron al Cervantino

Bienvenida para el FIC 2015 a Chile, Colombia, Perú y Morelos; los dos temas centrales del próximo festival serán transición y la ciencia del arte.
El músico puso el ritmo y dedicó una canción a los 43 normalistas desaparecidos.
El músico puso el ritmo y dedicó una canción a los 43 normalistas desaparecidos. (Jesús Quintanar)

Guanajuato

Los números señalan que durante los 19 días del Festival Internacional Cervantino (FIC) se recibieron alrededor de 500 mil visitantes, más de 15 por ciento con respecto al año pasado, además de que hubo una derrama económica de 450 millones de pesos, 18 por ciento más que en 2013.

El presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, se refirió al éxito del festival, en el que hubo ideas, arte y creatividad, pero sobre todo participación, a través de las dos ideas en las que trabajó el FIC, fronteras y la figura de Shakespeare,  lo que le permitió armar una programación artística de “gran calidad, una experiencia que permitirá que los dos temas centrales del próximo festival se puedan entender en toda su extensión: transición y la ciencia del arte. El arte de la ciencia.

“La transición la podemos entender como un movimiento acelerado cuando se pasa de una época a otra. Es así como a través del arte, de la música, de la danza, del teatro, se podrán conocer ejemplos que nos permitan entender esto, pues hay obras musicales que no las podemos situar en una determinada época o en estilo, y lo mismo pasa con todas las artes escénicas y, en general, con las obras culturales.

“Son obras que son parteaguas, que son puntos de equilibrio entre una etapa anterior y una posterior, y que permite cerrar un capítulo exitoso de la historia de la cultura y abrir otro, que llevará a otros que siempre serán aventuras estéticas”.

En la ceremonia, el presidente municipal de Guanajuato, Luis Fernando Gutiérrez Márquez, felicitó a las fuerzas de seguridad, tanto estatales como municipales, el Ejército, la Policía Federal y la Gendarmería, gracias a quienes “se logró una disminución de 28 por ciento en faltas administrativas”.

 Sí a la libertad

Durante la ceremonia oficial de clausura de la versión 42 de la llamada “fiesta del espíritu” hubo silencio, sin embargo, acerca de los acontecimientos que se desarrollaron, sobre todo la última semana, con las manifestaciones en apoyo a los normalistas de Ayotzinapa y, en especial, la muerte del joven estudiante de la Universidad de Guadalajara.

Ello más allá de las palabras del rector de la Universidad de Guanajuato, José Manuel Cabrera, quien aseguró que esta versión del festival “se distinguió por el acento crítico, solidario y de gran generosidad que, desde muchos de los escenarios, desde las plazas y las calles, se ha expresado para dar un contundente sí a la vida, sí a la libertad, sí a la dignidad de las personas”.

En el acto, el gobernador de la entidad, Miguel Márquez Márquez, resaltó el contenido social del Cervantino y dio la bienvenida a los que serán los invitados para la versión 43: Morelos como estado, y Perú, Colombia y Chile como países, con el propósito de que el encuentro se siga posicionado como una de las cinco actividades artísticas más importantes del mundo, el cual se debe acrecentar con el paso de los años.

Jorge Volpi, director del Festival Internacional Cervantino, adelantó que se continuará con el programa social y pedagógico Cervantino para todos, que ha sido una de las marcas de la administración, además del Proyecto Ruelas, con el apoyo a las cuatro compañías teatrales que se han creado en diferentes comunidades y la Academia Cervantina, donde jóvenes músicos de diferentes países se encontraron con algunos maestros que participaron en la programación.

Asimismo, para continuar con el Proyecto Beethoven, el FIC ofrecerá por vez primera el ciclo completo de sinfonías del compositor alemán, que estarán a cargo de la orquesta Ánima Eterna de Bélgica, dirigida por Joos van Immerseel, y se comisionará la composición de una ópera a la compositora Georgina Derbez y a la cineasta Paula Markovich.

“No sé si vaya a regresar...”

En punto de las ocho, con los gritos de las cerca de cinco mil personas que llenaron la Alhóndiga de Granaditas, Rubén Blades comenzó su recorrido de despedida musical antes de meterse de lleno en la política: “Tengo un par de años más en esto y no sé si vaya a regresar”, comentó el artista.

Acompañado de la Orquesta de Roberto Delgado, el cantante panameño interpretó sus más grandes éxitos, en una noche de son y rumba, pero en especial de reflexión, en la que dedicó una canción a los marginados, llamó a luchar contra la violencia doméstica o evocó a Gabriel García Márquez y Mercedes Barcha cuando interpretó “Ojos de perro azul”.

Canciones como “Caina”, “Decisiones”, “Las calles”, “Cuentas del alma “, “Amor y control”, “Desapariciones”, “Todos vuelven”, “El padre Antonio” o “Pedro Navajas”: más de 15 entre las que interactuaba con el público para hablar de muchos otros aspectos, tanto personales como a nivel social y el silencio de la ceremonia oficial se convirtió en un grito en la Alhóndiga, en el momento en que comenzó “Desapariciones” y la pregunta de “a dónde van los desaparecidos”.

“Dedico a los 43 normalistas desaparecidos, a sus familias y también a los otros que se han encontrado en otras fosas en las afueras de Iguala, y a todos los seres queridos, esta canción que escribimos cuando estaban las dictaduras militares y que pide simplemente una cosa: justicia”.