Miedo a no estar conectado, la fobia del siglo XXI: experto

Conocido como FOMO, ese temor puede generar ansiedad, depresión y trastornos del sueño, advierte el organizador del primer foro en la UNAM para debatir los riesgos del uso de la web.
La televisión tardó 15 años en lograr 60 millones de televidentes; a Facebook le tomó nueve meses llegar a 100 millones de miembros.
La televisión tardó 15 años en lograr 60 millones de televidentes; a Facebook le tomó nueve meses llegar a 100 millones de miembros. (Especial)

México

El mundo virtual ha gestado una nueva fobia en el siglo XXI: la de no ser partícipe en internet de experiencias gratas para otros, fenómeno coloquialmente conocido como FOMO por la sigla en inglés de fear of missing out (miedo de perdérselo), explicó José Alejandro Medina Rodríguez, egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM y organizador del encuentro Conecta 2.1. Más allá de las redes sociales.

Este desasosiego, explicó en un comunicado, se caracteriza por el deseo obsesivo de navegar en internet para atestiguar las vivencias ajenas y comparar las experiencias y posesiones propias con las de los demás. En las “psiques vulnerables” esto puede generar ansiedad, depresión y trastornos del sueño, entre otros síntomas.

El fenómeno

Los más propensos revisan Facebook, Twitter o Instagram antes de irse a la cama y lo primero que hacen al despertar es consultar estos sitios. Además, suelen protagonizar desplantes por nimiedades como quedarse sin señal u olvidar el celular en casa.

De hecho, aseguró Medina Rodríguez, “una investigación estadunidense encontró que a mayores niveles de esta afección, menor satisfacción por la vida”.

Pese a que esta adicción a las redes sociales se atribuye a individuos introvertidos, “los extrovertidos también las emplean como una manera de ganar reconocimiento y exhibirse”, aseveró.

Un aspecto preocupante, dijo, es que está ligado con accidentes automovilísticos, sobre todo en adolescentes, quienes en su obsesión por estar conectados manejan y manipulan sus dispositivos móviles al mismo tiempo.

En Estados Unidos este tipo de distracciones provoca cada año más percances fatales entre conductores menores de edad (alrededor de 3 mil) que la ebriedad (2 mil 700).

Por otro lado, en China se realizaron estudios con dos grupos: uno con usuarios que pasaban de ocho a 13 horas al día frente a la computadora y otro con sujetos que no demoraban más de 120 minutos. Todos los participantes fueron sometidos a un escáner cerebral y los primeros mostraron daños en la materia gris.

Ante la multiplicación de estos casos, Corea del Sur denominó oficialmente el fenómeno “demencia digital” y lo declaró un problema de salud nacional.

Para tratar ese problema, el país asiático —con la mayor proporción de habitantes con acceso a internet— creó 200 centros de rehabilitación y estableció una escuela infantil de “desintoxicación” para los afectados por el uso desmedido de redes sociales.

Acceso en aumento

“Aunque no existe una cifra exacta de cuántos lo padecen, el número de internautas en el orbe se incrementa. Los últimos cálculos establecen que, solo en 2014, 90 por ciento de éstos accedió a una red social”, refirió Medina Rodríguez al destacar el riesgo de padecer ese tipo de afectación psicológica.

Álvaro Gordoa, consultor en imagen pública, destacó en su ponencia el incremento vertiginoso del avance de las redes sociales cibernéticas. “En 2009, 32 por ciento de los internautas las usaban; un año después era 55%; para 2011, 81%, y en 2012, 88%”, subrayó.

A la radio, comparó Gordoa, le llevó cuatro décadas alcanzar 60 millones de escuchas, la televisión tardó tres lustros en alcanzar la misma cifra de audiencia y al correo electrónico le tomó cinco años. En contraparte, Facebook llegó a 100 millones de usuarios en apenas nueve meses, lo que demuestra la rapidez del avance y capacidad de estas plataformas para permear públicos masivos, planteó.

Lorena García, especialista en el tema de la empresa Social Noise, impartió la charla ¿Por qué nos gustan las redes sociales?, ¿qué las hacen tan atractivas?, en la que señaló que éstas son esenciales en lo informativo, para divulgar contenidos y promover intercambios, “aunque sus usuarios deben tomar precauciones para que éstas no absorban sus vidas por completo”.

Medina Rodríguez organizó Conecta 2.1 con15 compañeros de la FCPyS y cuatro de la Facultad de Ingeniería debido a que, a diferencia de la publicidad y temas similares, no había actividades universitarias para analizar las características y alcances de las redes sociales.

“Se me ocurrió invitar a expertos en imagen pública, marketing y videobloggers para complementar un evento inédito”, apuntó.

El sitio elegido, el Centro de Cultura Digital, fue seleccionado por cuestiones estratégicas, por ubicación y para que los interesados asistieran sin complicaciones, pero debido a la respuesta del público, las ediciones futuras tendrán lugar en la UNAM.