Microteatro: un proyecto en crecimiento

De 15 minutos y para 15 espectadores.
Espiando a Eva con Claudia Nin y Marlene Castalaños
Espiando a Eva con Claudia Nin y Marlene Castalaños (Microteatro México)

Ciudad de México

En una casa de los años cuarenta, en una colonia de gran valor arquitectónico e histórico como es la Santa María la Ribera, se mezclan el cine y el teatro en 15 minutos, en 15 metros cuadrados y para 15 espectadores, conjunto que da vida a Microteatro.

La residencia, que perteneció a la familia del ex gobernador de Morelos, Lauro Ortega, fue adaptada para generar una convivencia entre el público y los actores durante las micro-obras. Un elenco de entre uno y seis se presenta por función, seis en total, con intervalos de media hora.

Microteatro surge en 2009 en Madrid y llega a México en 2013 con las productoras Alejandra Guevara y Andrea Novelo. Cuentan que no dudaron en traerlo con el propósito de apoyar el crecimiento del talento teatral y dar a conocer una forma diferente de entretenimiento. Tomaron en cuenta que este concepto está al alcance de la mayoría de la gente, pues para muchos es difícil asistir a eventos de calidad por falta de tiempo y elevados costos.

El número de obras varía según la temporada; generalmente son entre 10 y 15 las que se presentan, todo depende del “menú”, que es como se le llama a la programación. Hay de tipo infantil (para todo público) y las llamadas “sesiones golfas”, funciones subidas de tono.

Los actores y directores son artistas formados en las calles o la escuela; hay unos más experimentados que otros, pero todos cuentan con una trayectoria especial. La convocatoria es abierta al público, hay absoluta libertad para plantear texto y estilo; una vez que se seleccionan las propuestas, el equipo decide con quién trabajar.

En caso de que el escritor no tenga mucha experiencia, se ofrece un apadrinamiento, ya sea de los invitados especiales de MTM (Micro Teatro México) o de los nueve colaboradores de temporadas anteriores, para así producir la micro-obra.

Hay producciones originales y adaptaciones de textos del español ibérico al español mexicano, como Casting porno, originalmente escrita por José I. Tofé y adaptada por Mariana Martínez y Martín Román. Entre las obras más aclamadas están Sopa de colibrí, Afrodita al sol, Sexo, drogas y Freud, y Obscenidades para un ama de casa.

Rafael Pineda, que además de ser mercadólogo se describe como actor de corazón, cuenta que a lo largo de su vida ha tomado cursos y talleres de actuación, tanto para teatro como para cine. Su trayectoria en Microteatro empezó como espectador el año pasado, pero su fascinación fue tal que en la primera oportunidad se postuló para ser parte del concepto. Dirigió una de las obras más aclamadas: No te metas con mi Tiara, original del madrileño Borja Texeira, cuyas protagonistas son las famosas princesas de Disney. La adaptación en México se inspiró en los roles de las mujeres del siglo XXI y en la revolución femenina que se ha dado en los últimos años.

Pineda señala que las mujeres mexicanas ya no quieren un príncipe azul que venga a salvarlas, sino tomar las riendas de su vida y forjar su futuro. Él quiere transmitir el mensaje de que nadie va a salvarlas o hacerlas felices y que nunca deben permitir que las hagan menos.

“Las mujeres mexicanas actuales tienen más plantados los pies en la tierra sobre varios temas: el amor, el trabajo y la familia; ya se dieron cuenta de que no existe el ‘vivieron felices para siempre’, sino que es cuestión de trabajar estos conceptos día a día”, indica.

En la temporada pasada, Rafael escribió y dirigió la micro-obra El amor en tiempos del DF. Platica que la eligió por su percepción de que los chilangos quieren tener una relación; sin embargo, “no están dispuestos a comprometerse ni involucrarse, y todo resulta exprés, dejando del lado valores importantes, como la sinceridad, el compromiso con uno mismo, con la relación y la coherencia”.

Los géneros que más le gustan son los que abordan las relaciones interpersonales, pues pueden caer en lo dramático pero siempre dando un toque realista y esperanzador, ya que así es como él ve la vida. Por lo pronto, terminó Miedo a enamorarse, obra que escribió para la próxima convocatoria.

El concepto de Microteatro se ha presentado en Estados Unidos, Costa Rica y próximamente en Argentina. En México, los temas y las convocatorias son infinitos, mostrando la riqueza y diversidad de tramas, la creatividad e imaginación.

Para muchos, Microteatro puede ser raro o underground; no obstante, es una forma teatral independiente que corre de voz en voz, con el apoyo de la prensa y los patrocinadores, como Cinetec, Grupo Lighting, Boing, Algarabía y, por supuesto, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Juntos logran una forma novedosa de divertirse y salir de la rutina, toda una montaña rusa de emociones donde, a través del arte, se incita a vivir y percibir la vida con otras perspectivas. Andrea Novelo destaca que varias personas del ámbito cultural y artístico han visitado Microteatro, entre ellas la esposa y familia de Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta.

“Poder llegar a la función que se desee, estar el tiempo que uno guste viendo la cantidad de micro-obras que se elija, en un ambiente amable con arte, siempre va a ser un punto de encuentro”, resalta Novelo.

El costo es de 60 pesos por micro-obra o tres por 160 pesos, también hay un abono general por temporada. El 19 de junio pasado arrancó la nueva temporada y la función principal es Por ellas, seguida de Por tus huevos y Clásicos.

Los productores planean matinés para sábados y domingos con obras infantiles, a fin de que a los más pequeños se les inculque la apreciación del arte, sobre todo del teatro, desde un punto de vista crítico y sin igual.