ENTREVISTA | POR ÁNGEL REYNA

Édgar González Escritor y promotor cultural

"Este no es un Lacolz", libro presentado en el Museo Regional de La Laguna, es una compilación de textos de ese género literario, en el que Édgar González da forma a sus ideas.

“La ventaja de las microficciones es que puedes cuidar la forma”

Presentación del libro “Este no es un Lacolz” de Edgar González.
Presentación del libro “Este no es un Lacolz” de Edgar González. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

El escritor y promotor de la lectura, Édgar González, también conocido como Lacolz, presentó su libro “Este no es un Lacolz”, patrocinado por el municipio y apadrinado por Jaime Muñoz.

- Antes presentaste libros de otros autores, ¿no es así?

He presentado un par de libros ajenos, "Contar las noches" de Vicente Alfonso y "Otras caras del paraíso" de Francisco Amparán. En esta tercera ocasión, que asistí a una presentación, fue a uno mío. Así que no pude evitar hacer un texto, no como el autor, sino como de alguien a quien invitan a presentar un libro ajeno y parece que el resultado le gustó a la gente, se rieron.

- ¿Quiénes presentaron tu libro?

Un par de amigos, también jóvenes y gustosos, tanto de la lectura como de la escritura, Jesús Uresti y el maldito desgraciado de la Vara. Me incomodan los eventos en donde el material es malo o pobre y los presentadores titubean o se ven comprometidos a decir cosas positivas, así que les pedí a los dos que fueran sinceros, que si algo no les gustaba se sintieran en confianza de decirlo, incluso en público, fue grato escucharlos.

Pensé en ellos dos, porque entre unas y otras, han estado cerca de mis primeros fracasos y tinos literarios, y podrían decir algo que no sólo se concentrara en las 100 páginas del libro.

- ¿Cómo llevas al texto tus emociones?

La ventaja de las microficciones es que puedes cuidar la forma o las palabras, y leerlo y releerlo un montón de veces el mismo día, y cada texto surge y se desarrolla de forma diferente. A veces sólo es una idea simplona que luego comienza a torcerse, otras veces desde que nace ya viene torcido y lo que sigue es retorcerlo o estirarlo, o podarlo.

- ¿Asistes o asististe a algún taller literario?

Realicé dos diplomados en creación literaria, uno en la Escuela de Escritores de La Laguna, y otro proporcionado por Dirección de Cultura Municipal, y pasé por varios talleres y seminarios, no todos de literatura, también de cine o braile, por ejemplo.

Ahora mismo estoy atiborrado de pendientes, no postergados, pendientes nuevecitos por saldar. No sé, a lo mejor en el 2014, por curiosear, abrimos el primer taller de cuento lacolzeano.

- ¿Cómo ayuda un programa de promoción de la lectura a este tipo de actividades?

No sé con exactitud qué tanto ayude. Pero sí estoy convencido de que ayuda y es un punto de partida que promueve no sólo a la lectura, sino también a la escritura. Ojalá y con el cambio del equipo en el municipio se retomen y se mejoren estas actividades.

- ¿Tienes algún otro libro listo para imprenta?

Listos de pe a pa, no, pero ya me he puesto a juguetear en un par de proyectos con forma de libro para el 2014. Uno se llamará "Chingao, que esto no es un Lacolz". Además, ando en otro par de proyectos editoriales, la revista Palabracadabra y los fanzines de La Tolvanera Ediciones, ambos de manera colectiva y laguneros.

- Tú eres un promotor de la lectura, ¿qué experiencias has tenido en este rubro de la promoción literaria, digamos en Kaffe Haus?

Estamos todos los jueves, entrada libre, con el café literario en Kaffe Haus llevamos cuentos cortos, microficciones y demás breverías literarias. La idea es enseñarles que no toda la literatura es aburrida, fría, hermética, espesa, sino al contrario llevarles copias de textos heterodoxos, juguetones, frescos, muy variados, ayuda a que tengan una especie de norte literario.

El joven escritor invitó al público a pasar por un ejemplar gratis, entre semana, a la Dirección Municipal de Cultura de Torreón.