Mi cabeza es un pedacito de pólvora

No quiero ser como mi madre, no se da cuenta de nada, a mí no me gusta que me engañen, mi madre no sabe lo que Evaristo hace con mi hermana cuando ella está trabajando.
Alguien dispara, se acerca, silencio. Si alguien me recuerda: soy.
Alguien dispara, se acerca, silencio. Si alguien me recuerda: soy. (Ilustración: Luis M. Morales)

México

Alguien dispara, se acerca, silencio. Si alguien me recuerda: soy. Una selfie, acabó el juego, espero que no se acabe la pila, tengo seis por ciento. Colecciono sitios y personas en fotografías, personas que no conozco, personas con las que jamás he hablado, personas que no sé a qué huelen, personas que no me interesan y lucen bien, personas que no importan, no tengo otra forma de existir para ellos, jamás los conoceré, si ellos descubrieran mi foto real, no la que uso en mis perfiles, la que está en mi credencial de la escuela, si pudieran ver las fotos de las comidas con mi familia, en el cuarto que comparto con dos de mis hermanos, uno de 19, otra de 20 años, nadie de ellos querría tenerme cerca, tal vez nadie querría ser mi amigo; si ellos hablaran conmigo, podrían descubrir que soy persona interesante. Los viajes a Estados Unidos de Norteamérica no existen, no tengo visa, el muro no me importa porque puedo conocer un país por fotos, las fiestas, sí, a las que no asistí, las tomé de otros perfiles, estuve en esas fiestas, ver es igual a estar, “a nadie le importas” desayunaba, mi madre lo dijo, no lloré, puedo demostrarle ahora que no es cierto, he creado a mis verdaderos amigos, algunas personas podrían afirmar que no existen, eso no es verdad, contestan mis mensajes siempre, en la madrugada, a todas horas, todos estamos conectados, ellos siempre saben qué decir, no me siento solo. Los otros, personas que conozco, hablan con personas que no existen, hablan conmigo sin saberlo, soy: mis otros amigos, en la realidad virtual puedes ser la persona que quieras. Soy lo que muestra mi perfil; no descubrirían que el auto junto al que me tomé fotos hace unos días no es mío, saqué la foto en Polanco en la calle de Schiller, el dueño del auto me dejó tomarla, las personas son así, objetos que son extensiones de sí mismos. Santa Julia no queda lejos de Polanco, no miento cuando en mi perfil escribí que vivo cerca de Polanco.

No me dan miedo los muertos, los he visto en series, los mato en videojuegos, los veo en videos de la red. No quería, al principio no quería hacerlo, las razones son muchas, de cierta forma nos conocíamos bien, eso pensé. Hablabas solo, nadie lo notó, un solitario, mejor parecido que cualquiera de los pobres diablos de mi escuela. No creo que exista otra vida más allá, no me da miedo, Dios no vendrá a pegarme. Y no, no estoy enfermo, la orientadora de la escuela está bien piraña, le conté que me gustaban los videos de descabezados, pensé que era mi amiga, no lo hago, solo miro, ¿qué hay de malo en eso? Nada es malo. No quiero ser como mi madre, no se da cuenta de nada, a mí no me gusta que me engañen, mi madre no sabe lo que Evaristo hace con mi hermana cuando ella está trabajando, mejor que no se entere, podríamos quedarnos sin padre, mi madre dice que lo peor que puede pasarnos a mis hermanos y a mi es quedarnos sin Evaristo, tiene razón, ya estuvimos un tiempo sin él, no me gustó. Mi mamá perdió a su papá por culpa de su madre, le gritaba cuando llegaba del trabajo. Tal vez se lo merece, mi hermana no trae dinero a la casa como mi otro hermano, él sí sale a trabajar. Evaristo no es malo, cuando está borracho está tranquilo, tal vez también merezco lo que me hizo cuando tenía siete años, me obligó a mirar cosas que olvidé. Hace cuatro semanas y dos días, me robé un juguete de casa de Alicia, me tiene mucha confianza, tiene novio, juega a que lo quiere, sé que no lo ama, por eso empecé a frecuentar a su mejor amiga, de esa forma ella me querrá algún día, es una manera de estar cerca de ella; piensa que Mauricio fue el que robó el juguete de la caja, estábamos los tres en su casa; a mí ese pendejo me cae mal, a todos les cae mal porque es un güey raro, no es que sea raro, me cae muy mal por eso digo que es raro, todos le hablan, a mi casi nadie me habla. Caminaré hasta Marina Nacional, tengo seis por ciento de batería, a lo lejos suenan las sirenas. Juntos, estábamos juntos. Cuando alguien te odia: existes, cuando las personas te quieren, te olvidarán fácilmente, siempre van a encontrar personas a las que van a querer más que a ti, si te odian nunca podrán olvidarte.

Las personas caminan hacia la avenida. Los trolebuses pasan atiborrados de personas horribles, con ropa horrible y barata, mi hermano me compra buena ropa. Me da asco el trole porque todos recargan sus caras sebosas en los cristales rayados. Los gordos apestan, mi padre lo dice todo el tiempo, son una asquerosa masa que ocupa dos asientos, chingao, ¿por qué siempre me toca sentarme junto a una gorda horrible, ¿por qué no pueden ir en esos camiones las chicas que entran a desayunar a Eno? Mi hermana dice que vomitan en los baños, que por eso son tan delgadas, también dice que no comen, es una pinche envidiosa, ¿cómo van a vomitar niñas tan ricas y bonitas? No me importa, las espero afuera, tomo fotos sin que se den cuenta, una foto de ellas saliendo de ahí, sonríen a mi cámara, les parezco simpático, esa foto me convierte en su mejor amigo, uno que tal vez vive en un edificio chingón de la calle de Newton, mi hermano dice que un día vamos a vivir en esa calle; la foto que le tomé al bulldog chiquito de un señor, atrajo muchas personas a mi perfil, le puse un filtro vintage, el perrito de cierta forma es mío, Paola me dijo que estaba hermoso, nunca la voy a conocer, ella vive en Estados Unidos, un día puso en su muro que estaba conmigo en Times Square, somos amigos, es millonaria, sus padres no la dejan viajar a México por la inseguridad, es rubia, escribe bien español, no tengo que usar el traductor. La maestra de la escuela tiene 42 años y usa caireles, el maquillaje como capas de un pastel mal hecho, no logra disimular la grasa en la cara, es la maestra más fea ¿existe algo más feo que una maestra con caireles? Sí existe, el bigote del portero de la escuela, tiene sopa o porquería.

Subo al camión, ya tengo edad para trabajar también, no me gusta ir a la escuela, me caga. Mi madre acepta los billetes que le da mi hermano, a veces llora, le acaricia la cabeza llorando, es un trabajo pesado conseguir teléfonos, dinero, bolsas. Mi hermano me regaló un teléfono que le quitó a una chava en la Condesa, se lo merecía, pude ver todo lo que traía en la nube porque ella anotó sus claves en la libreta en las notas del teléfono, seguramente pudo ver también mis fotos de las chavas del Eno, la de mi perro nuevo, la de mi auto, a lo mejor le gustaría conocerme, a lo mejor por eso no las ha borrado, no le quité su nube, no le borré sus fotos, me gusta verlas, mi madre dice que soy guapo, le puedo gustar a las mujeres mayores. Mi hermano me contó que la empujó para quitarle el celular, que no se resistió, es bonita, llevaba ropa deportiva. Antes de que le quitaran el celular, se tomó una foto desayunando, mi hermano la vio ahí tomándose fotos, la siguió, en la calle de Cuernavaca cuando ella iba entretenida con el teléfono, se lo quito, no estaba pilas. A otro chavo le quitó la bicicleta, le reventó el labio porque  nada más traía 800 pesos en la cartera. No hablo como los de mi cuadra, voy a la escuela pública en la colonia Polanco, por eso puedo hablar con cualquier persona, podría hablar con las chicas a las que les tomo fotos. He pensado en dispararle a mis compañeros, va a estar difícil meter la pistola porque en la entrada una maestra ya me agarró de bajada desde el año pasado, eso fue porque Mauricio le dijo que lo amenacé con una navaja en el baño, pinche chillón, ¿para qué fue a decirle a la maestra que me encontró hablando solo? A él todos le hablan, ¿qué tiene de malo hablar solo? Además no hablo solo, nunca estoy solo. Quiero dispararle a todos en clase, a todas las personas que me ignoran, a todas las que me odian sin conocerme, todas las que me sonríen sin conocerme, nadie lo sabe, las personas que están en mi, dispararon antes.

* Escritora. Autora de la novela "Señorita Vodka" (Tusquets).