• Regístrate
Estás leyendo: “Mi objetivo no es hacer cine panfletario”: Alejandra Sánchez
Comparte esta noticia
Miércoles , 26.09.2018 / 02:39 Hoy

“Mi objetivo no es hacer cine panfletario”: Alejandra Sánchez

Entrevista

Publicidad
Publicidad

La historia de Jade y Kaleb García tiene dos lecturas. La primera es trágica: su madre murió en Ciudad Juárez y tuvieron que escapar debido al activismo de su abuela, Norma Andrade. La segunda es un canto a la vida y un ejemplo de supervivencia. Después de realizar un par de documentales —Bajo Juárez y Agnus Dei—, la cineasta Alejandra Sánchez incursiona en la ficción con Seguir viviendo, un drama que oscila entre la oscuridad del presente y la luminosidad que ofrece la esperanza.

Después de dos documentales pasa a la ficción. ¿Cuando la realidad nos rebasa hay que echar mano de la ficción?

Siempre hay un momento para acudir a la ficción. En un país como éste, donde la crueldad es cotidiana para gran parte de la población y nos hemos acostumbrado al horror, el cine es una alternativa. Los periodistas atravesamos por un mal momento y precisamente por eso es momento de no callar.

Cada género tiene una manera diferente de afrontar la realidad. En el documental no siempre se tiene el control de la historia, mientras que en la ficción sí.

La película tiene pequeñas dosis de documental. Jade y Kaleb son dos jóvenes que en verdad perdieron a su madre en 2010 y después presenciaron el atentado contra Norma Andrade, su abuela. A partir de su historia construí un andamiaje de ficción, combinando sus interpretaciones con las de actores profesionales. A ambos los conocí hace varios años, mientras filmaba Bajo Juárez. Tenían entonces 1 y 2 años, ahora tienen 15 y 16. Con Norma mantuve el contacto y por eso, tras el atentando, los niños llegaron a mi casa a esconderse. Vivieron conmigo mes y medio. Casi nos volvimos familia, de modo que me pareció natural contar una historia alrededor de ellos, en la que se interpretaran a sí mismos ante la cámara.

¿Cómo se relacionó con ellos en términos actorales y dramáticos para contar la historia que conocían de primera mano?

De entrada hubo que dar un entrenamiento actoral. No soy directora de actores. Me apoyé en gente que sí lo era. Por otro lado, en la relación que tuvimos durante ese mes y medio establecimos redes de confianza mutua para hacer un relato mucho más potente, sincero e íntimo.

Una de las constantes de su trabajo son los derechos humanos. ¿Qué posibilidades encuentra en esta ruta?

Me permitió no explorar tan crudamente la vida difícil y compleja que han tenido Jade y Kaleb a partir de un Estado de derecho que no garantiza la seguridad de nadie. La ficción, de alguna manera, nos permitió sublimar el dolor y la paranoia.

Hay un dejo de activismo en su cine. ¿No siente que eso puede restarle contundencia a su trabajo?

Nunca me he considerado activista, entiendo que mi trabajo pueda parecerlo pero no encuentro en mí ese valor. Mi espacio está en contar historias que tienen que ver con el trabajo de los activistas, de los periodistas, de asuntos que revelan la condición humana de manera más profunda.

Cambiemos el término de activista por cine de denuncia.

Desde luego hay una parcela de denuncia. No sé si le aporta o le resta algo a mi cine, lo cierto es que me siento satisfecha por cuestionar las grandes injusticias de este país. No me toca juzgar si hago buenas o malas películas. Mi objetivo no es hacer cine panfletario, al contrario: con cada película quiero plantear más preguntas que respuestas. No me interesa dar consejos morales ni políticos. De hecho, siento que esta es la película en la que hay menos denuncia.

¿Menos denuncia y una mayor búsqueda estética?

Hay más búsquedas creativas no solo por mi parte, también por la de todos mis compañeros. Intento que el andamiaje no sea la denuncia porque si lo es, la película, lejos de ayudar, resta profundidad. Ahora, por ejemplo, me di a la tarea de revisar a los grandes teóricos del documental como Bill Nichols, Michael Rabiger. Algo de lo más apasionante del proyecto fue explorar y tratar de entender cuáles son las herramientas propias de cada género para encontrar sus pros y contras.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.