Mexicanos crean chip para detectar cáncer

Encuentran proteínas propias de los tumores de mama para hacer un diagnóstico oportuno.
Desarrollo del Ciatej.
Desarrollo del Ciatej. (Especial)

México

Científicos mexicanos crearon un microchip que usa proteínas y nanopartículas de oro para detectar cáncer de mama en etapas tempranas, informó ayer el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El doctor Rodolfo Hernández, responsable del proyecto, comentó que antes de fabricar el chip fue necesario conocer qué moléculas o proteínas de la sangre de pacientes con cáncer son detectables en etapas tempranas.

Para ello, Hernández y un grupo de investigadores de la Unidad de Biotecnología Médica y Farmacéutica del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (Ciatej) hicieron un análisis entre muestras de mujeres con cáncer de mama en etapa II, y otras de las que no tenían ese mal.

Los expertos hallaron dos proteínas —alfa-1 antitripsina y alfa-2 glicoproteína (descubrimiento de Hernández publicado en artículos científicos y con solicitud de patente)— que no estaban presentes en mujeres sanas.

Los investigadores concluyeron que esas proteínas son exclusivas del cáncer de mama y desarrollaron un primer prototipo de chip de diagnóstico temprano.

Hernández señaló que se analizó sangre de mujeres con cáncer de mama en etapa II porque durante dicha etapa esta neoplasia es asintomática, “y cuanto más oportuno sea el diagnóstico, la paciente tiene mayores posibilidades de responder bien al tratamiento”.

El microchip tiene (de 1.5 centímetros de ancho por siete de largo), y se asemeja a una pequeña caja con un hueco al centro. Ahí será colocada la muestra del paciente, con tres soluciones de distintos compuestos y nanopartículas de oro.

En conjunto evidenciarán la presencia de cáncer mediante la coloración de una membrana. “Si muestra manchas negras, significa que el paciente tiene un proceso canceroso”, explicó el especialista.

El invento tiene un grado de sensibilidad mayor que el de métodos tradicionales de detección, ya que alcanza hasta 90 por ciento.

“Habría que hacer más pruebas con más dispositivos para cerciorarse de que este porcentaje es igual en todas”, acotó el doctor.

A diferencia de una biopsia, el chip no es invasivo ya que solo se necesita una muestra sanguínea.

Actualmente, el grupo está en proceso de estandarización para definir la mejor forma de colocar las proteínas dentro del dispositivo, así como la cantidad óptima de reactivos.