En 25 meses, 60 muertos por "selfies" en el mundo

Disparos, ahogamientos, electrocuciones y accidentes vehiculares son algunas formas en que las personas pierden la vida al tomarse la foto.
2016 se perfila para ser el año en el que se reporten más decesos; en mayo sumaban 14.
2016 se perfila para ser el año en el que se reporten más decesos; en mayo sumaban 14. (Luis M. Morales)

México

Este 2016 se perfila para ser el año en el que han muerto más personas por accidente tras tomarse una selfie, ello desde que comenzaron a registrarse este tipo de bajas en marzo de 2014, periodo que cerró con 14 víctimas, frente a los 21 decesos de 2015. El domingo 1 de mayo se llegó al deceso número 14 en lo que va del año; en Parthankot, India, se reportó que un adolescente de 15 años se disparó con el revólver de su padre al momento de hacerse una selfie, según informó el diario The Indian Express.

En India, las autoridades de Bombay, en el estado de Maharashtra, han prohibido las selfies en 16 sitios turísticos y aprobado multas hasta de 200 rupias (18 dólares) a quien lo intente ya que en ese país se han registrado 31 muertes de las 60 citadas. La segunda nación con dicho problema es Rusia, con siete muertes, seguido de Estados Unidos con seis decesos.

Actualmente no existen reportes oficiales sobre las muertes por tomarse la famosa foto, pero a través de la información dada a conocer en los medios de comunicación de todo el mundo es como se tiene un cálculo sobre dichos decesos, por lo cual el número de éstos podría ser mayor.

Origenes de la moda

La llegada, en junio de 2007, del iPhone y su cámara con mayor calidad trajo consigo la moda de compartir en las redes sociales imágenes de mejor resolución. Pero lo que abonó a la explosión selfie fue la foto tomada el domingo 2 de marzo de 2014 en la entrega de Oscar 2014, cuando Ellen DeGeneres aprovechó un momento de la ceremonia para reunir en torno suyo a estrellas como Meryl Streep, Julia Roberts, Brad Pitt, Kevin Spacey, Jennifer Lawrence, Lupita Nyong´o y  Angelina Jolie, en una foto icónica que en realidad tomó el también actor Bradley Cooper y que se convirtió en la más compartida en la historia de Twitter.

 A partir de ahí otros actores, pero también líderes políticos y gente común, iniciaron con una interminable parodia de aquel momento. También los usuarios de teléfonos inteligentes ensayaron tomas cada vez más arriesgadas y los reportes de accidentes fatales comenzaron a fluir.

Casos mortales

El registro de muertes por selfie inició en aquel marzo de 2014 cuando un joven español de Vegas de Triana, en la provincia de Jaén, falleció electrocutado al rozar un cable de electricidad tras de subir al techo de un vagón de tren para sacarse la instantánea. 

Desde entonces se han suscitado muertes en Italia, Rusia, España, Portugal, Estados Unidos, Filipinas y México, donde la adolescente de 13 años, Karen Pamela Hernández, murió ahogada en el río Tunal, en Durango, luego de acercarse de más a la corriente con la intención de obtener una selfie acuática.

La muerte más sonada de este tipo, que alcanzó los noticieros de buena parte del mundo, fue la de Courtney Ann Sanford, de 32 años, quien circulando en una carretera de Carolina del Norte, en abril de 2014, empotró su vehículo detrás de un camión tras tomarse una selfie y tuitear lo feliz que era al ir escuchando la canción Happy, de Pharrel Williams.

De entre las muertes debido a caídas de puentes, electrocutaciones, choques, despeñaderos y atropellamientos de trenes, quizá la más absurda sea la del joven veterinario mexicano Óscar Otero Aguilar, radicado en Houston, quien gustaba de subir a internet fotos suyas con armas y autos. En uno de esos intentos por inmortalizar su imagen se puso una pistola en la sien y al momento de disparar, lo que activó fue el arma. Por cierto, no es el único que ha muerto así, hay dos personas más, incluyendo al joven muerto el fin de semana en India.

En un reporte conocido como Lesiones causadas por el tránsito —publicado en octubre de 2015—, la Organización Mundial de la Salud dedica un apartado a “Las distracciones al conducir”, donde alerta del notable aumento de los accidentes cuando utilizan su teléfono celular mientras conducen y señala que la probabilidad de verse envuelto en un accidente es cuatro veces mayor si uno va emplea cualquier gadget.

Para detener la tendencia, la OMS recomienda a los gobiernos la “adopción de medidas legales”, “lanzamiento de campañas de sensibilización” y “recopilación regular de datos sobre la distracción al conducir como medio para conocer mejor la naturaleza del problema”.

En Rusia, el ministro del Interior inició la campaña “Ni un millón de ‘me gusta’ valen tanto como tu vida”, para detener este problema.