El mercado burocrático determina el arte: Raquel Tibol

La crítica será homenajeada hoy a las 17:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes.
“La primera persona que habló de Frida Kahlo en Sudamérica fui yo, cuando en junio de 1953 publiqué(...)  un artículo con las opiniones de Diego Rivera sobre ella.”
“La primera persona que habló de Frida Kahlo en Sudamérica fui yo, cuando en junio de 1953 publiqué(...) un artículo con las opiniones de Diego Rivera sobre ella.” (Nelly Salas)

La crítica de arte argentina Raquel Tibol (Basavilbaso, 1923) será homenajeada hoy a las 17:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce, del Palacio de Bellas Artes, para celebrar el 90 aniversario de su natalicio. En el encuentro participarán Armando Ponce y Teresa del Conde.

Llegó a México en 1953 siguiendo a Diego Rivera, después de conocerlo en Chile meses antes, cuando le hizo una entrevista publicada en el diario La Prensa, de Argentina. Compartió amistad con artistas como Frida Kahlo, David Alfaro Siqueiros y José Luis Cuevas.

Publicó libros como Pasos en la danza mexicana, Episodios fotográficos, Frida Kahlo, una vida abierta y Diego Rivera, palabras ilustres, entre otros. En entrevista con MILENIO, la crítica cuenta que el de hoy será un día en el que más que un reconocimiento a su trayectoria, habrá un encuentro entre amigos de Bellas Artes, con los cuales trabajó mucho en los tiempos de Gamboa, y amigos personales.

¿En estos años de trabajo qué es lo que más satisfacción le ha dado personalmente?

He hecho aportaciones que no hizo otra gente: la primera persona que habló de Frida Kahlo en Sudamérica fui yo, cuando en junio de 1953 publiqué en el suplemento cultural del periódico La Prensa, de Argentina, un artículo con las opiniones de Diego Rivera sobre ella, su enfermedad y su talento. También hice una antología de textos de Frida que ha tenido cuatro ediciones; libros sobre Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Chávez Morado y Fernando González Cortázar, entre otros.

¿Qué opina de la crítica de arte que se hace en la actualidad?

Teresa del Conde es una crítica informada. Está formada, a la vez que, como una persona seria, consulta internet, diccionarios y enciclopedias. De los críticos en activo es la más seria. Otro, que dejó de escribir porque le dieron un puesto (curador en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo) es Cuauhtémoc Medina. Cuando escribía se quería lucir con un lenguaje e información bastante rebuscado, él quería ser muy culto y la verdad quedaba en ridículo. Pero, en realidad, a mí me gusta cómo escribe, porque es muy culto. El pintor Manuel Marín. Se tituló paralelamente de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La  Esmeralda y de la carrera de matemáticas que cursó en el Instituto Politécnico Nacional con las máximas calificaciones. Es el único pintor que conozco que se alimenta de filosofía mañana, tarde y noche.

¿En México existen buenas condiciones para formar críticos de arte?

Se forma bien quien quiere formarse bien. Yo dejé la Facultad de Filosofía en Buenos Aires porque había que estudiar griego y latín clásico y a mí me servían para una papa. Preferí formar un grupo de amigos de mi edad que querían ser compositores, artistas plásticos, esto y lo otro. Alguna vez pedimos un salón en el periódico Crítica de Argentina, para que una vez a la semana se pudiera convocar a los jóvenes intelectuales a debatir sobre los asuntos culturales del momento.

¿En la actualidad, el mercado determina la producción artística?

En gran parte sí, y sobre todo el mercado burocrático. A mí una cosa que me parece que está llevada con cierta perversión es el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta). Conaculta no tiene ni siquiera reglamento. Legalmente no existe. Si el Conaculta no existe legalmente, el Fonca está regalando dinero sin tener un respaldo.

¿Qué tan determinante es el mercado en la práctica de la crítica de arte?

Sin el mercado no puede existir el arte. Éste se sigue produciendo porque alguien lo compra. Lo que sí es cierto es que hay deformaciones del mercado, como una que está ocurriendo en Europa: hay una exposición de Frida Kahlo bastante buena, pero hecha por chinos. El crédito de los chinos está chiquito y lo ve el que lo busca con lupa.

¿Los museos públicos de México siguen una correcta política de coleccionismo?

No siempre. A veces hay selecciones bastantes criticables. En el Museo de Arte Moderno la directora colocó el mural de Rufino Tamayo, Homenaje a la raza india, en una de las paredes de la escalera. Otro ejemplo, la directora del Museo Frida Kahlo, Hilda Trujillo, colgó en una vitrina que no corresponde para un museo de Frida los vestidos de la artista todos apretujados.

¿Qué opina de los nuevos museos privados como el Soumaya y el Júmex, que pareciera que dictaminan lo que se hace en las artes plásticas contemporáneas?

El Júmex lo voy a conocer. Con quien he tenido encontronazos es con Carlos Slim. El Museo Soumaya me pareció muy malo porque las rampas están mal hechas, las luces mal colocadas, los muros son blancos y eso no debe de hacerse, pues tienen que variarse colores apastelados o fuertes para darle oportunidad a que resalte el color de la obra.

¿En la actualidad los curadores se anteponen al trabajo del artista?

Algunos sí. Por ejemplo: acabamos de hablar de Hilda Trujillo. Considero que es una vergüenza lo que hizo en el Museo Frida Kahlo, porque lo amplió y lo deformó. No me gustó nada. No está haciendo las cosas…dice que tiene más público, bueno, si es así logró su objetivo. Por otra parte, Helen Escobedo era muy buena curadora. Como museógrafa es difícil que se repita alguien con su calidad.