Los mayas también van al Mundial

La más importante exposición que se haya realizado de esa civilización viaja a Brasil para participar en el programa cultural del gran certamen deportivo.

México

Acompañado por dos policías y ataviado de la misma manera que un médico en quirófano, un hombre revisa mediante una lupa cada centímetro cuadrado del objeto frente a sus ojos.

“Es casi un tratamiento quirúrgico; deben usarse, por ejemplo, guantes de polipropileno que evitan manchas en la superficie, producidas por la grasa natural de la piel”, explica el arquitecto Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con 20 años de experiencia en esta institución.

Estas son dos fases del largo y meticuloso procedimiento que acompaña el montaje y desmontaje de una exposición internacional como Mayas: revelación de un tiempo sin fin, que estuvo en exhibición hasta el pasado 27 de abril en la Galería de Palacio Nacional, y que ahora se prepara para un viaje de dos años que inicia en la Copa del Mundo de Futbol de Brasil.

El proceso detrás de una exposición puede durar varios meses desde que se proyecta hasta que el visitante pueda apreciar el montaje, y en él intervienen muchas personas y tiene como objetivo proteger las piezas arqueológicas que, como en este caso, son consideradas patrimonio nacional.

“Cada institución tiene su propio manual de procedimientos, porque tal proceso no es el mismo para todas las exposiciones; dependerá, por ejemplo, del tipo de museo, si es público o privado; del tipo de patrimonio, si es nacional o privado, y si es arqueológico o artístico”, dice Rodrigo Witker, museógrafo y profesor de la Escuela Nacional de Restauración, Conservación y Museografía.

“La idea de este método es conservar el patrimonio para poder garantizar su exhibición. Nos estamos acabando el patrimonio porque se hacen mal muchas cosas. El INAH es la institución que va a la vanguardia, es la autoridad en este trabajo”, dice Fernando Arechavala, autor del libro Conservación preventiva y procedimientos en exposiciones.

“Es un proceso muy complicado porque todos los días salen nuevos productos, y lo que hoy parecía que era maravilloso, al rato
resulta que ya no lo es. Se requiere de un trabajo de actualización permanente y sistemática. Es necesario hacerlo porque nos ahorra muchísimo de conservación y garantiza que nuestros nietos van a apreciar este patrimonio”, asegura Arechavala.

Cada fase del proceso, coinciden todos los entrevistados, debe realizarse por profesionales altamente especializados, como ingenieros en resistencia de materiales, químicos, conocedores de procedimientos y la planificación, empaque, embalaje y transportación, como la empresa Córdova Plaza.

Los materiales deben ser de un pH (grado de acidez o alcalinidad) neutro, químicamente estables y autoextinguibles. Para el empaque de las piezas son utilizados elementos como, por citar solo algunos, lámina de espuma de polietileno (llamado también bajo alfombra) y película plástica egapack.

Cuando se usan grúas se requieren eslingas o cintas gruesas y acolchadas que poseen ojales para el gancho de la grúa; también se usan hilos de seda para controlar los movimientos de las piezas suspendidas en el aire.

La exposición Mayas: revelación de un tiempo sin fin viajará a Pabellón Lucas Nogueira Garcés, Museo de la Oca, en Sao Paulo, Brasil, para representar a México dentro del programa cultural de
la Copa Mundial de Futbol; de ahí se trasladará a Museo del Quai Branly, en Francia, paras las actividades del encuentro México en Francia.

En 2015 será llevada al Museo del Mundo, de Liverpool, como parte del programa El año de México en Reino Unido, para finalmente retornar al Gran Museo del Mundo Maya, en Mérida, Yucatán, en el otoño de 2016.



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