ENTREVISTA | POR ARLLETE SOLANO

Javier Arévalo Pintor

Inspirado en los avances científicos que develan el misterio del espacio, Nuevo cielo, es el título del mural que Javier Arévalo inaugura este 26 de febrero en el Instituto de Cultura de Zapopan, de éste y otros proyectos el reconocido pintor tapatío habla para los lectores de MILENIO JALISCO 


“Mi máximo logro ha sido hacer lo que me gusta”

El artista de visita en la ciudad ultima detalles del mural que se podrá apreciar el 26 de febrero a partir de las 20:00 horas en Vicente Guerrero 233
El artista de visita en la ciudad ultima detalles del mural que se podrá apreciar el 26 de febrero a partir de las 20:00 horas en Vicente Guerrero 233 (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Javier Arévalo, nacido en Guadalajara en 1939, dibujante de cuadernos de la antigua Facultad de Medicina de la Universidad de Guadalajara desde 1950, otrora centro delantero del campeonísimo, egresado de la Academia Nacional de Pintura de San Carlos, con obra en Japón, Suiza y Estados Unidos, dice que uno de sus grandes logros en la vida es dedicarse a lo que le gusta que es dibujar y asegura contra todas aquellas “escuelas mediocres”, que el arte puede enseñarse.

Desde hace varios años reside en la Ciudad de México, ¿que lo trae a Guadalajara en estos días?

Vamos a inaugurar un mural en el Instituto de Cultura de Zapopan, por invitación de Gabriela Serrano, su directora. El lugar ya lo conocía pero ahora que regresé, me sorprendí, lo ví muy cambiado, conozco a Gabriela desde hace muchos años y se nota el cambio.

¿Es el primer mural que realiza?.. ¿Cómo surgió la idea?

No tengo un mural así. Déjeme decirle que yo cuando me animé ir a estudiar a México, estudié muralismo, fue en los años sesenta y todos a quienes conocí allá compartían la idea que el Muralismo estaba en crisis. Una vez me invitaron a discutir sobre el tema en el Palacio de Bellas Artes y yo les dije que no estaba en crisis. Les dije que el Muralismo estaba muerto, que ya había perdido su razón de ser, su motivación, el aspecto social. Ahora hay un muralismo nuevo que se hace en las calles interesantísimo, por pintores anónimos que hacen cosas maravillosas. En ese contexto, este mural que inauguraremos es decorativo. Me gusta mucho la ciencia y lo que está pasando en ella todos los días. Cada vez se explora más el cielo y el espacio con esas lentes poderosísimas. Mi opinión es que los científicos entre más investigan más se acercan al misterio que tiene muchos nombres, uno es Dios.  Últimamente pienso mucho en que el misterio es la esencia del cielo, el mural tiene ese título: Nuevo cielo…

¿Eso es lo que verán los invitados entonces?

Sigo haciendo figurativo, estoy haciendo geometrismo. Hice un diseño y  un lugar maravilloso de artesanos de Tonalá, lo concretaron bajo mi inspección. Ellos lo saben hacer muy bien. En México hay muchos artesanos que rebasan el término de artesanos y son verdaderos artistas y hay también  muchos artistas que son artesanos porque se repiten mucho, sin ser creativos. Uno está inventando siempre técnicas, cosas, uno ya está acostumbrado pero es un trabajo francamente curioso, siempre uno inventando, pintando, dibujando con una superficie en blanco e inventar algo toda la vida, todo el tiempo. Le dedico todo el tiempo, primero me casé con la pintura y luego con quien se dejó. Dejé el futbol y la medicina por la pintura.

¿Cómo fueron esos días de su vida?

 Sí cuando trabajé haciendo cuadernos de medicina, hubo un momento en que sentí la vocación de ser médico. Por otro lado siempre hice deporte, futbol, beisbol. Guadalajara es un lugar en el que los que hemos nacido, nos entretenían en la cuna con un balón. Yo iba para futbolista, era centro delantero del campeonísimo Chivas Rayadas de Guadalajara, al lado de Chava Reyes y el Tigre Sepúlveda, cuando me retiré, no me creían, iban y me buscaban.

¿Y nunca volvió a sentir nostalgia por no dedicarse a la medicina o al futbol?

No, siempre me fue bien en la vida. Creo que uno de mis mayores logros es dedicarme a lo que me gusta y que eso me dé para subsistir, viajar y estar bien. Tengo muchos amigos, uno no es nadie sin amigos y en el caso de la pintura siempre he pensado que se necesitan muchos años para llegar a ser joven y muchos años para llegar a ser niño. Picasso pintaba como un maestro de jovencito y toda su vida trató de pintar como niño hasta viejito. Lo que se es, es. Cuando le digo que he hecho lo mismo toda la vida me refiero a que por ejemplo en  la escuela aprendí a leer, a escribir, a hacer cuentas y hacer negocios. Inventaba pegamentos, dibujos, vendía radios de galena los hacÍa con un una caja de cerillos, con una piedrita, galena con un alambre y se oían las estaciones de radio, siempre quise ser inventor. Ahora lo sigo siendo.