La "fridomanía" devalúa a la artista: Martín del Campo

El escritor mexicano asegura que su relato ‘La niña Frida’ es una crítica a esa comercialización banal en clave de novela policiaca
El autor y su novela
El autor y su novela (Especial)

Ciudad de México

El fenómeno de la Fridomanía es hoy por hoy una cultura de chabacanería que ha devaluado la figura de la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954), aseguró el escritor David Martín del Campo.

El narrador y ensayista señaló que gorras, playeras, anillos, aretes y hasta calzones con la imagen de la artista se han convertido en algo vulgar y banal. “Frida era militante del Partido Comunista y jamás habría consentido ser un elemento de comercialización y consumismo en bolsas, playeras o calcetines”, aseguró, y consideró además que si Frida estuviera viva se moriría de vergüenza.

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Sobre su libro La niña Frida (Tusquets, 2017), explicó que busca rendir homenaje a la figura de Frida Kahlo, la musa de Coyoacán, un personaje polémico, amado por unos y odiado por otros, pero siempre un protagonista del arte mexicano.

En su texto cuenta la historia de Antonio Negrín, un niño de 13 años que se da un tiro en el salón de clases. Nadie puede explicar su inmolación, por lo que Alejandra Llure, madre del muchacho y directora del Museo Regional de Orizaba, acude al agente Max Retana en un intento de esclarecer el caso.

La clave podría estar en una jovencita que entra en éxtasis para transformarse en la mismísima Frida Kahlo. La novela viaja entonces a los años trágicos que sobrellevó la prodigiosa pintora mexicana, entre ladrones de arte que violan sacristías y mansiones donde se atesoran cuadros de perturbadora obscenidad, y también al régimen que siembra el país de “asesinatos necesarios”.

Cuenta que el origen de esta novela, fue la fusión de dos historias, por un lado, la aparición de una pequeña que se introdujo una noche a una casa cercana de la Casa Azul de Frida y desapareció, y la otra, el suicidio de un niño en Veracruz, luego de repartir una bolsa de juguetes.

La novela busca resolver el caso y se adentra en la esencia de Frida Kahlo, dado que la hermana del niño se llama Frida, la madre del niño es una especialista en Frida Kahlo, directora de un museo, de tal manera que de lo único que se habla en esa casa es de Frida y el fantasma de Frida tiene poseída a esa niña que es como demoniaca”, detalló Del Campo.

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“Es una crítica a la Fridomanía, fenómeno de comercialización vulgar y banal, porque la gente no sabe quién fue Frida Kahlo”, dijo el autor, quien destacó que la pintora fue una especie de mártir cristiano en los tiempos arcaicos del propio cristianismo.

*Con información de Notimex

AG