Los millones de dólares que mueve la monarca

Gobiernos, empresas y diversas asociaciones trabajan para proteger la caída de estas mariposas.
Entre 2013 y 2014 llegaron a Mexico la mitad de las mariposas monarcas habituales a causa de un herbicida en Estados Unidos que mataba a su único alimento: el algodoncillo.
Entre 2013 y 2014 llegaron a Mexico la mitad de las mariposas monarcas habituales a causa de un herbicida en Estados Unidos que mataba a su único alimento: el algodoncillo. (Shutterstock)

México

El año pasado se registró la población más baja de monarca en los sitios de hibernación en México, de acuerdo a datos de la World Wildlife Fund México (WWF).

Esta fundación realiza un monitoreo cada año para saber el área que ocupan las mariposas en los santuarios de nuestro país. Se encontró que en el periodo del 2013-2014 las monarca ocuparon 0.67 hectáreas, la menor superficie ocupada por estas mariposas en los santuarios mexicanos desde 1996, cuando ocuparon 18.19 hectáreas de los bosques mexicanos.

Aunque estos datos prendieron focos rojos en México y EU, desde hace ya varios años agricultores, compañías agrícolas, instituciones gubernamentales, universidades y comunidades ecologistas sumaron esfuerzos para detectar la causa de este declive.

Uno de los mayores problemas se encontró en los campos agrícolas de EU. Allí, las mariposas se alimentan de algodoncillo -una planta que crece entre el maíz y la soya y que es considerada como maleza-, por lo que en los años 70 comenzó a utilizarse el herbicida Roundup que produce Monsanto para eliminarla de los campos de cultivo.

Al eliminar el algodoncillo, las monarca no encuentran alimento y esto propicia a que no todas lleguen a su destino de hibernación en México. Al darse cuenta de esto, Monsanto se unió a la iniciativa Keystone Policy Center Monarch Butterfly Collaborative para coordinar soluciones a los desafíos de la mariposa y otros polinizadores como la abeja.

Entre los compromisos se apoya la expansión y mejora de más de cuatro millones de hectáreas por la ruta de la monarca para 2025, así como proporcionar 100 mil plantas de algodoncillo para plantar en paisajes prioritarios fuera de los campos de cultivo.


¿Qué medidas se han tomado?

Este año, los gobiernos de México, EU y Canadá se comprometieron a trabajar en la conservación de esta especie y los esfuerzos emiezan a tomar forma.

Se comenzó la creación de pequeños santuarios fuera de los campos agrícolas, pero dentro de la ruta de la monarca, para garantizar su llegada a México y aumentar su población.

El gobierno de Barack Obama propuso en 2014 establecer un Grupo de Trabajo sobre la Salud de los Polinizadores (Pollinator Health Task Force), para desarrollar una estrategia nacional sobre la salud de estos insectos; y en mayo de este año, anunció la creación de un corredor de mil 500 millas para proteger la migración de las mariposas por su paso en EU.

Por su parte, varias empresas han realizado donaciones millonarias para la conservación y protección de la monarca. Una de ellas es Monsanto, quien distribuyó sus donativos a varias instituciones y universidades.

"Estamos orgullosos de colaborar con organizaciones de la sociedad civil, universidades, investigadores, agricultores y otras personas para encontrar la forma de mejorar y proteger el hábitat de la mariposa monarca en América del Norte. Es claro que el avance en esta materia requiere de acción y Monsanto colaborará con distintos grupos para hacer frente a este importante reto de la biodiversidad", dijo Brett Begemann, presidente y director de operaciones de Monsanto, al realizar una inversión de 4 millones de dólares a la causa. 

Dicha suma se repartió en dos fundaciones y tres universidades. Las fundaciones son el Consorcio de Conservación de la Monarca en Iowa y la Pheasants Forever quienes realizan actividades como impulsar iniciativas para conservar a la monarca o educar a las comunidades para contribuir al desarrollo de poblaciones de la misma especie. 

Mientras que a las instituciones educativas se centró en el programa Monarch Watch de la Universidad de Kansas, el Centro de Recursos Energéticos de la Universidad de Illinois en Chicago y la Universidad de Gelph, las cuales recibieron aportaciones para impulsar la creación de hábitats, capacitar a agricultores e investigaciones para entender los patrones de migración e identificar las áreas prioritarias para la restauración de algodoncillo en EU y Canadá, entre otros programas.

Además la Fundación Nacional de Pesca y Vida Silvestre (NFWF, por sus siglas en inglés) recibió más de 3.6 millones de dólares para fomentar la educación sobre el tema y producir semillas y plantas de algodoncillo.

"Se ha comprometido a preservar y proteger la biodiversidad del planeta. Si bien el manejo de malezas ha sido un factor en la disminución del hábitat de algodoncillo, el sector agrícola puede ser parte de la solución en la restauración", añadió Begemann.

Si quieres ver a detalle las acciones que está tomando cada una de estas fundaciones y universidades da clic aquí.