REPORTAJE | POR LUIS ALBERTO LÓPEZ

El piano es su apoyo ante retos de la vida

Estará en la Escuela Estatal de Música Arthur Rubinstein, Bydgoszcz.

Dassaev Tagle Mesta tiene 18 años de edad y su cercanía con la música comenzó a los 7, aunque su vocación la encontró hasta su adolescencia.

Torreón, Coahuila

Aquel día la música tomó su cuerpo como una vía para liberarse. Dassaev lo tiene presente, recuerda que en ese momento el estrés y la preocupación desaparecieron y lo único que importó fue seducir el piano.

La Balada Número 3 de Frédéric Chopin pasó de su cabeza como una idea, a materializarse en sus manos, adoptando un ritmo que hizo vibrar a las teclas para convertirse en una pieza que conquistó a los asistentes y lo hizo acreedor al Primer Premio en el Concurso Nacional Parnassós hace tres años en Monterrey, Nuevo León.

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Dassaev Tagle ha tocado en varios escenarios de México, así como de España y Polonia. Su maestra actual es Mariana Chabukiani y es egresado del Centro de Estudios Musicales de Torreón.

Desde entonces esa sensación se repite cuando da lo mejor de sí mismo en un escenario. “Fue la primera vez que sentí que me llenó mucho, estaba nervioso y dejé esa pieza para el final. De pronto se me olvidó todo y que estaba en un concurso, fue como estar en una especie de trance”.

Dassaev Tagle Mesta tiene 18 años y su cercanía con la música comenzó a los siete por iniciativa de su madre, aunque su vocación la encontró hasta su adolescencia.

“Tenía dos opciones de instrumentos a esa edad: el violín y el piano. Escogí el segundo porque era del que más conocía, pero fue hasta los 12 años cuando comencé a amar la música por mi maestra Marian Chabukiani”.

Comparte que a partir de ahí comenzaron los momentos más difíciles que ha tenido hasta ahora, pues tuvo que cambiar muchas actividades que hace un adolescente común para dedicarle dos o tres horarias diarias al piano.

Todo rindió frutos años más tarde, porque le permitió conseguir trabajo sin descuidar su pasión, mediante la impartición de clases particulares o acompañante de algún intérprete.

“Sería lo equivalente a un freelance porque tengo trabajos temporales, por ejemplo fui maestro en La Jabonera y también impartí clases particulares. Casi la mayor parte del año tengo algo”, platica en tono risueño.

Tagle Mesta estuvo recientemente en la Octava Masterclass Internacional en Katowice, Polonia. Ahí confirmó lo que sigue en su capacitación como pianista y en las próximas semanas estará en la Escuela Estatal de Música Arthur Rubinstein, Bydgoszcz para cumplir con un grado de estudios previo a una licenciatura en música.

"Siempre hay talento y no porque sea música que no nos pertenece no signifi ca que no podamos tocarla, transmitirla ni sentirla. Es cuestión de poner empeño en nosotros como personas”.

“Lo más seguro es que estaré un año allá para prepararme y tendré que ver dónde hacer mi examen para licenciatura. Tengo en mente escuelas de Alemania, Austria y Polonia”.

Reconoce que hablar del futuro resulta complicado, pero ve como una meta convertirse en unos años en músico de cámara que por su naturaleza tiene una cercanía más estrecha con un reducido número de músicos, cantantes o un cuarteto hindú.


¿Qué recomendarías a los niños y jóvenes que quieren dedicarse a esto? Que se den la oportunidad. Es muy importante que estén seguros y después de probarlo viene lo más difícil que es estar en contra de estereotipos y muchos retos, tal vez horas de trabajo y sacrificios.

Dassaev es la prueba de vencer esos mitos. Pues su camino está marcado por diversos reconocimientos, entre ellos que fue seleccionado como pianista de la Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil en dos ocasiones (2011 y 2014).

El año pasado obtuvo mención honorífica en el Concurso Nacional de Piano Siglo XXI y también le dieron el Premio Municipal de la Juventud en la categoría Artística.

dcr