Rinde UDEM homenaje a doña Márgara Garza Sada

Presentan video con semblanza de la promotora cultural en el marco de la sesión del Consejo Consultivo del Centro Roberto Garza Sada. 

San Pedro Garza García

Entre lágrimas, música, un altar de muertos y la develación de una placa, la Universidad de Monterrey (UDEM) rindió homenaje a quien fuera promotora cultural y antigua presidenta del Centro Roberto Garza Sada de Arte Arquitectura y Diseño (CRGS), Márgara Garza Sada de Fernández.

La institución académica, en agradecimiento por la labor tanto cultural como educativa que realizó doña Márgara, organizó un evento para reconocer el trabajo que ésta realizó en vida.

En el marco de la sesión del Consejo Consultivo del Centro Roberto Garza Sada, se presentó un video a manera de semblanza, donde amigos, familiares y artistas que fueron apoyados por ella, recordaron con cariño los momentos vividos.

“Fue una gran mujer”, coincidieron los entrevistados, entre los que resaltarían el ex presidente de México, Felipe Calderón; y Tadao Ando, arquitecto del CRGS, cuya construcción fue impulsada por la misma doña Márgara.

“Siento que perdí a mi madre mexicana”, resaltó el arquitecto japonés, quien además recordó el ahínco con el que la señora luchó por inspirar a los jóvenes mediante dicha obra.

Posteriormente se develó una placa conmemorativa en honor a doña Margara con la frase que utilizó en vida en muchas ocasiones: “Siempre hay que buscar, y no descansar hasta ver los sueños convertidos en realidad”.

La develación se realizó en compañía de seis de sus siete hijos: Alejandra, Margarita, Balbina, Lorenzo, Álvaro y Mauricio.

Por su parte, el presidente del consejo de la UDEM, Víctor Zorilla Vargas, reconoció la admiración y el agradecimiento que tiene la institución académica por doña Márgara.

“Doña Márgara sentía un gran amor por lo mexicano, pero lejos de las nostalgias, ella actuaba en el presente, con una visión de construir un mejor futuro. Por ello le preocupaban la falta de espacios para la expresión de las artes y el rezago cultural que teníamos”, explicó el también empresario.

Fue por esta razón que doña Márgara buscó la promoción de las artes, no sólo dentro de la UDEM, sino fuera de ella, recalcó. Iglesias, asociaciones culturales y museos recibieron el apoyo económico de doña Márgara.

“Doña Márgara tenía muy clara la diferencia entre caridad y filantropía. La clave está en el impacto que cada gesto tiene con el paso del tiempo. Por eso, así como su padre dio el apoyo definitivo para comprar el terreno y edificar el campus de la Universidad de Monterrey, que hoy la honra, años más tarde ella continuó ese legado y apoyó de manera espléndida la edificación del Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño”, comentó Zorilla Vargas.

Asimismo, se elaboró un altar de muertos en honor a doña Márgara, que los asistentes, tanto familiares como invitados especiales, pudieron apreciar mientras el grupo musical mixteca Pastono tocaba música oaxaqueña, entidad con la cual la extinta se identificó en vida.

“Hace rato comentábamos en el Consejo del Centro Roberto Garza Sada que vamos a buscar que la obra (CRGS) sea una parte fundamental de la UDEM, pero de una visión muy larga para que salgan los mejores alumnos de arte, arquitectura y diseño. Es bien importante que se logre esto. Al mismo tiempo, estamos pensando como familia seguir trabajando con la universidad para ver qué más podemos lograr: hay mucha afinidad, un legado enorme y buscaríamos seguir trabajando con ellos”, señaló el hijo de Doña Margara, Álvaro Fernández.

De igual manera, otro de sus hijos, Mauricio Fernández, agradeció el homenaje realizado por la UDEM, y coincidió que la familia seguirá trabajando con la institución.

“De alguna forma u otra siempre hemos estado participando con la universidad”, comentó.