La apuesta histórica de Chicot en "El asesinato de Sócrates"

“Debe entretener y enseñar. Tiene que ser una obra valiosa como novela histórica”.
Lo ideal, dice, es que la historia le aporte algo a los lectores.
Lo ideal, dice, es que la historia le aporte algo a los lectores. (Nines Minguez)

México

Llegar a una novena edición en España, cuando la novela resultó finalista del Premio Planeta 2016, es una cifra que no cualquiera alcanza: con El asesinato de Sócrates,  Marcos Chicot ha logrado un gran éxito en el mercado, mas el escritor español advierte que se trata de una obra que va más allá de los resultados, que tiene una apuesta literaria e histórica.

“Es una obra que debe entretener y enseñar. Tiene que ser una obra valiosa como novela histórica y como algo más: novela de intriga, de acción, de romance y thriller… recursos para atrapar a la mente, el corazón y las entrañas del lector, pero en un segundo nivel está la reconstrucción histórica y para mí eso es fundamental: no es un medio para entretener, es un fin en sí mismo”.

El objetivo de Marcos Chicot (Madrid, 1971) era reconstruir la Grecia clásica en todas sus dimensiones relevantes, desde antes de escribir la trama; la idea es que los lectores vayan a participar en los juegos olímpicos,  acudan al teatro con Sócrates y sus amigos, participe en las guerras, vaya a la Acrópolis, pasee por el Partenón, o el propio Fidias les cuente cómo se construye el Partenón.

“Aprendes todos los aspectos relevantes del arte, del pensamiento, de las culturas, de la sociedad, de la política, para pintar todo el fresco completo de la Grecia clásica”.

Para ello, la reconstrucción histórica tiene que ser tan completa como rigurosa, y esto es importante, porque normalmente una novela histórica no se plantea así: se construye a partir de una trama y se le suma un decorado histórico, “más o menos riguroso pero es un decorado parcial de aquel mundo”, explica Chicot. “Tengo que convertir en elementos de trama todos lo que estoy contando, no ir dando solo pequeñas pinceladas: que te quiero hablar de la cerámica, te pongo unos personajes ceramistas, y es el padre y el hijo quienes te están contando, te informan de cómo se hacía, la importancia que tiene, te da un poco la visión de que Atenas era el principal exportador, cómo dominaba la cuenca mediterránea… todo eso a través de elementos de trama”.

Mirada biográfica

En El asesinato de Sócrates (Autores Españoles e Iberoamericanos, 2017), Chicot tenía otro propósito bastante claro: lograr una biografía novelada, en la cual no solo se narren los hechos históricos del personaje, sino también su pensamiento, sus grandes enseñanzas.

“Por qué hoy seguimos diciendo que es un gran maestro, porque es de los pocos que nos acordamos y tanto en lo intelectual como en lo moral es una de las figuras de referencia, uno de los que nos ha cambiado la manera de ver las cosas. Entonces, está la biografía novelada, a nivel de su pensamiento, junto con esta visión histórica, con lo que tienes una mirada completa”.

El también autor de El asesinato de Pitágoras asegura que si bien se trata de que sea una novela popular, lo ideal es que la historia le aporte algo a los lectores, “no solo en la reconstrucción histórica, sino en la de un personaje fundamental de quien poco se suele conocer en una novela a este nivel”, siendo uno de los principales desafíos conseguir que se logre la defensa del juicio crítico, señalar la importancia de la filosofía y la moral para los tiempos que vivimos.