Insólita marcha por ciencia en México y en el mundo

Comenzó en Australia y se extendió por más de 600 ciudades de Asia, Europa, África y América: en EU, la mayor concentración en 400 urbes.
El movimiento en la CdMx partió del Ángel de la Independencia.
El movimiento en la CdMx partió del Ángel de la Independencia. (Héctor Tellez)

México

Una insólita marcha unió por primera vez a científicos en todo el mundo, en la cual manifestaron no solo su rechazo a los recortes presupuestales en dicho campo del presidente de EU, sino también su inconformidad ante el poco apoyo económico y desinterés que reciben de políticos, en algunos casos de sus gobiernos, e incluso de la sociedad. 

Miles de personas de todo el mundo participaron en la Marcha por la Ciencia, una protesta que comenzó en Australia y se fue extendiendo a lo largo del día por más de 600 ciudades de Asia, Europa, África y América.

El movimiento no debe ser entendido solo como una protesta por los recortes en la ciencia del presidente de EU, Donald Trump, sino como una reivindicación del importante papel que debe jugar ésta en la sociedad, manifestaron los participantes.

Sin embargo, el nombre de Trump sobrevoló todas los movimientos, celebrados en un ambiente festivo y en las que los participantes portaban pancartas con frases como “la ciencia es global”, “amamos la ciencia”, “Einstein fue un refugiado”, “no hay planeta B” o “el hielo no tiene agenda”.

La protesta comenzó en Australia y Nueva Zelanda. Según se iba despertando el mundo, se unieron manifestantes en Tokio, Hong Kong, Ciudad de Ho Chi Minh, Seúl, Lukla (Nepal) o Nueva Delhi con actos que mezclaban la reivindicación de la ciencia con la celebración del Día de la Tierra. La protesta se fue extendiendo por Oriente y llegó a Europa.

A orillas del lago Lemán se realizó el movimiento en Ginebra, donde pedían que el acto fuera el “inicio de un gran movimiento de defensa de una ciencia al servicio de todos”, una idea que apoyó el ex director general del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN), Rolf Heuer.

Según avanzaba la jornada y América comenzaba a despertar, los defensores de este campo comenzaron a dirigirse a las protestas convocadas en todos los puntos del continente. Desde Buenos Aires hasta Vancouver, actos de reivindicación de la ciencia estaban convocados en Chile, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, y por supuesto, México y EU.

Pero el grueso de las protestas se concentró en territorio estadunidense, con más de 400 ciudades participantes en actos de defensa de la ciencia y también para aumentar la concientización sobre la importancia del Día de la Tierra y para protestar con mayor intensidad contra los recortes al presupuesto de Trump en los campos de la investigación.

“Nosotros no elegimos estar en esta batalla, pero se ha llegado al punto en el que tenemos que pelear, porque lo que está en juego es demasiado”, dijo el activista y climatólogo Michael Mann.

Admitió que al igual que otros científicos, preferiría estar en su laboratorio, el campo o dando clases; sin embargo, su activismo se debe al rechazo de las autoridades hacia las investigaciones efectuadas por él, que muestran un aumento global de las temperaturas.

Comunidad del país

En la Ciudad de México, academicos del país se pronunciaron a favor de la marcha mundial de la ciencia con lo que rechazaron la política de Trump, pero también cuestionaron el recorte a las becas y programas científicos que aplicó el gobierno federal y  que para este año es de alrededor de 25 por ciento.

 Al pronunciamiento se unieron miembros de El Colegio Nacional para exigir al gobierno federal mayor presupuesto en ciencia y tecnología, porque solo se destina 0.4 por ciento del PIB, a pesar de que la Unesco recomienda que la inversión sea de al menos 1 por ciento.

En el Palacio de Minería, la directora de la Facultad de Ciencias de la UNAM, Rosaura Ruiz, opinó que con la primera marcha que se realiza en el país a favor de la ciencia, la comunidad se une no solo al movimiento internacional en contra de Trump, que rechaza la aplicación de medidas contra el cambio climático, sino “también de gobiernos como el de México que reducen el presupuesto”.

Admitió que no es usual la participación de investigadores en movilizaciones, pero consideró que “desde siempre” han hecho la
defensa del presupuesto ante la Cámara de Diputados o las autoridades universitarias.

Ruiz participó en la marcha que partió del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino e insistió que el país necesita de más ciencia para resolver los problemas, por lo que llamó a los sectores de la sociedad a que se hagan más actividades en su defensa.

En la movilización también participó el director del Instituto de Matemáticas de la UNAM, José Seade, quien destacó que sin la ciencia no existirían los dispositivos electrónicos, el GPS, satélites y medicamentos, entre otros.

Criticó que ante las crisis económicas la respuesta de las autoridades sea recortar el presupuesto a este sector.