“Son mis manos, es mi pecho, mi rosa”

"Deseos", su más reciente exposición que muestra en la galería de Oscar Román, en Ciudad de México sigue el camino que comenzara en 1992 la primera vez que expuso en esta ciudad, cuando eligió, en ...
Ulises González en su estudio.
Ulises González en su estudio. (Alejandro Acosta)

Guadalajara

A mí Guadalajara me ha querido porque  he tenido la caradura de ir a las galerías y decirles que quiero exponer con ellas, a la que sea. Los artistas tienen temor al rechazo. A mí, si me rechazan pues me voy a otra. Siempre he sido muy seguro de lo que he hecho. Cuando crees en tu obra la gente también cree”. Nacido en la Habana, Ulises González tiene más de 20 años de vivir en Guadalajara. Su más reciente trabajo Deseos, se muestra en la galería de Oscar Roman,en la Ciudad de México. Con ella, suman más de una treintena de exposiciones en las que su reflexión sobre los sentidos cobra forma. Deseos, integrada por casi 30 piezas de gran formato, realizadas en técnica mixta,  logra un conjunto plástico que incita a mirar de cerca la palma de la mano,  las relaciones humanas.

Con la mano acaricias y trabajas, y recibes el dinero….

Todo. Me parece muy lindo que dentro de las manos exista todo lo que te ha pasado, todo lo que te pasó, y todo lo que te está pasando. Es algo tremendo lo que encierran. Los orientales creen cuando las personas nos relacionamos, de alguna forma creamos un vínculo emocional, un hilo rojo invisible entre las personas, me gustó mucho esa poesía.

Aquella exposición en el Museo Anguiano de esta ciudad, hace diez años,  trataba del olfato.

En mi obra siempre están los sentidos. Trabajo con los sentidos. Olores eran formas pictóricas del olfato y los cuadros estaban pintados con los dedos para que añadiera otro sentido al olfato. Mi obra es totalmente sentida. Siempre he sido así. Gracias a Dios me la compran, ¡porque es lo que me permite vivir!

¿Para qué sirve exponer en una galería si ya se tiene un mercado, coleccionistas?

Eso tiene que ver mucho con el galerista, con la galería, con el placer personal. Me gusta trabajar con alguien tan profesional. Y exponer te da proyección. Todos lo necesitamos.  También es la satisfacción de ver todo el conjunto ahí. No es lo mismo verla en tu estudio que cuando está colocada. Veo las fotos que se sacan y no la veo como exposición mía, sino como de alguien más. Y me gusta.

Su pintura es figurativa, y no.  ¿Qué reflexión hace alrededor de esto?

Me encantan las artes, en general. Pero no me gusta que me tomen el pelo. Si es inteligente la propuesta, la acepto y la aplaudo. Pero hay cosas que dices, bueno, ¿y  esto? Hay cosas maravillosas que me encantan…..como el performance de la mujer que se encuentra al ex marido en el Moma, que de alguna manera es arte conceptual. Me da mucha risa Avelina Lesper, a quien odian los conceptualistas. Es muy extremista, creo que no tiene un término medio y eso es fatal. La disfruto y la publico de repente en el face que es otra cosa que yo disfruto. Tú te burlabas de mí cuando hice mi arte conceptual de apropiarme de las personas en Facebook, (la pieza se llama “Arte en Movimiento basado en el ready made”).

Pero eso fue un guiño, una travesura.

¿Y qué es el arte conceptual? ¿Qué es la caja de zapatos de Miguel Orozco? ¿No es una travesura? Lo mío también.

¿Cuál es el reclamo que se podría hacer al arte conceptual?

No hay reclamo. Pero es muy complicado creerles a todos. Si la idea es genial, a mí me compras. Pero, ¿cuántas ideas son geniales? Hace un siglo que Duchamp, o Margritte, hicieron aquello, y ahorita están queriendo sorprender con lo mismo. Y además critican la pintura porque la ven como algo anticuado, cuando eso también es anticuado. ¿Qué es lo contemporáneo entonces? ¿Quién es el artista?  Y, ¿quién no es artista?

¿Hay un posicionamiento gay en su obra?

No. Hay muchos cuerpos varoniles porque es autobiográfica: me pinto a mí mismo. Y soy un vanidoso. Son mis manos, es mi pecho, es mi rosa.

¿El arte está desvinculado de preocupaciones sociales?

Depende de la situación en la que estés viviendo y cómo te llegue. Tienes que ser consecuente con lo que está ocurriendo en tu vida para expresarlo. Cuando vivía en Cuba pintaba paisajes parecidos a los campos de concentración, aunque nunca me sentí a tal extremo. Pero no puedo expresar cosas que no vivo. Tengo que pintar algo que realmente me llegue y sienta.

¿Cuál es el reto de seguir pintando?

Hay cuadros que no se logran. Sufro, digo “¡coño; tengo que volver a empezar! La experiencia hace que te equivoques menos que antes. Pero siempre hay un reto. Trabajo por satisfacción propia, para lograr estar en paz en ciertas cosas.