• Regístrate
Estás leyendo: Manos Manchadas de Pintura: Talleres para hijos de policías
Comparte esta noticia
Lunes , 22.10.2018 / 17:23 Hoy

Manos Manchadas de Pintura: Talleres para hijos de policías

Sanar y canalizar el dolor de los niños cuyos padres han fallecido en el cumplimiento de su deber es el objetivo de estas actividades.

1 / 3
Publicidad
Publicidad

En una reunión con altos mandos policiacos, el artista Emiliano Gironella supo que no existía un programa para auxiliar a hijos de policías federales muertos en el cumplimiento de su deber. Ese fue el germen de la Fundación Manos Manchadas de Pintura, y ahora del volumen Artempatía (Conaculta, 2015), en donde, en coautoría con el crítico Pablo J. Rico, muestra el trabajo de talleres dados a los huérfanos.

Artepatía es un término creado por el pintor, que lo define como el “conjunto de acciones artísticas colaborativas que buscan la identificación con las víctimas de la violencia y su sentimiento de dolor y propone renovadas maneras de hacerles frente mediante la creatividad colectiva”.

Del trabajo realizado en colaboración con 36 niños de entre 4 y 14 años, surgieron un total de 88 pinturas de distinto formato y técnica mixta, listas para ser montada en una exposición. De inicio ya quedaron registradas en Artempatía, que este lunes 11 de abril será presentado por el Comisionado Nacional de Seguridad Pública, Renato Sales, en el Auditorio del Museo Soumaya de Plaza Carso.

Artempatía, que ha dado lugar a un documental, es también un recorrido por el arte ligado a la violencia y contiene imágenes de la serie Desastres de la guerra de Francisco de Goya, instalaciones de Yoko Ono y fotos de Marina Abramovic en las que mezcla la ternura de los niños frente a situaciones de guerra, además de ensayos de J. Rico, entre ellos “Compasión y empatía a través del arte”.

GIRONELLA EN SU TINTA

“Cicatrizar” y “cambiar el chip” son dos conceptos que se repiten en la charla que Dominical MILENIO sostuvo con el también hijo y nieto de artistas, en Aire Centro de Arte, que él dirige y donde se han celebrado los talleres con los hijos de policías abatidos por el crimen organizado.

“Los niños llegan tristes, perdieron a sus papás de manera violenta y se preguntan: ¿qué hago aquí?, porque para ellos el arte debe ser lo más abstracto que existe”, confiesa el pintor.

“Les digo que pintar es un juego, es diversión, una forma de expresarse y los dejo que jueguen y se chorreen y se manchen. De ahí lo de Manos Manchadas de Pintura”. De manera paralela, una cuentacuentos les va relatando historias de lo que significa ser un héroe y, al final de cada sesión, los niños se van con otra percepción de la vida y con la convicción de que su padre no es simplemente un policía muerto, sino que además se le puede llamar héroe.

“Pero estamos hablando de héroes a los que su país no reconoce”, continúa. “Y si como ciudadanos no nos ponemos de parte de los muertos y heridos uniformados, estamos siendo muy irresponsables”. El autor —que a partir de que se involucró en temas de violencia y en la realización de sus talleres ha creado dramáticos vaciados en metacrilato de cabezas y manos humanas—, sabe que la mala reputación de la policía no es gratuita y que la corrupción en los cuerpos policíacos es un hecho. “Así que Manos Manchadas de Pintura está en contra de las manos manchadas de sangre y en contra de las manos manchadas de la corrupción, pero no porque este flagelo sea un hecho vamos a ignorar a los buenos elementos que mueren protegiéndonos”, apunta.

Ya son cuatro los funcionarios con quienes Gironella se ha relacionado: desde García Luna, pasando por Manuel Mondragón, Monte Alejandro Rubido y Renato Sales. “Todos me han recibido muy bien, es un proyecto noble, una iniciativa ciudadana, pero se nota que de repente entra uno como artista a una institución cuadrada como la policía y pues ahora sí que no saben qué hacer con el pintor”. Sin embargo, él no desiste en su empeño.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.