• Regístrate
Estás leyendo: “Mañana nos volvemos a encontrar... vayan a orar”
Comparte esta noticia
Sábado , 21.07.2018 / 15:00 Hoy

“Mañana nos volvemos a encontrar... vayan a orar”

En 47 minutos el pontífice hizo su primer recorrido por las calles de la Ciudad de México; fueron 19 kilómetros en los que se dieron cita alrededor de 300 mil feligreses, según la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.

Publicidad
Publicidad

Liliana Sosa

El papa Francisco llegó a la Nunciatura Apostólica a las 20:55 horas tras su arribo a la Ciudad de México, donde se tomó unos minutos para bendecir y dialogar con las personas ahí reunidas.

A los pocos minutos salió y las exhortó a regresar a sus casas a descansar y a orar por aquellos a los que quieren y por los que les han hecho daño.

"Mañana nos volvemos a encontrar, pero no se olviden, mientras van a casa y antes de dormir, recuerden esos rostros: las personas que quieren, las que no nos quieren y a las que nos han hecho daño, para que la Virgen los bendiga", expresó.

Cuando la gente dejó de gritar, rezaron junto con él un Avemaría y luego les dio la bendición. "Hasta luego, gracias, adiós y que Dios los bendiga", concluyó y se retiró a descansar.

Pero los feligreses comenzaron a acercarse a la Nunciatura, ubicada al sur de la ciudad, antes de las dos de la tarde, siete horas antes del arribo del papa.

Norma, junto con sus hermanas, algunas provenientes de Sonora, llegó armada con escaleras, comida, abrigos y muchas ganas de esperar; aseguraron que, si nadie las quita, estarán ahí todos los días para verlo entrar y salir, porque no consiguieron boletos para ningún evento.

En tanto, Carlos, un hombre que no pasa de los 40 años, vio la oportunidad de negocio y desde muy temprano llegó con una réplica de tamaño real del papa para cobrar a 20 pesos la selfie.

Para las seis de la tarde se cerró la circulación en la esquina de avenida Insurgentes y la calle Juan Pablo II con más de 500 personas alrededor.

Muchos se quedaron en la esquina asumiendo que ahí tendrían más oportunidad de verlo, ya que el papamóvil debería bajar la velocidad.

Por un lado se escuchaban porras, por otro gente orando. Poco después de las 19:30 llegó Margarita Zavala y robó la atención de quienes estaban alrededor.

Las televisiones del restaurante que se encuentra en la esquina de la Nunciatura sirvieron para que algunos pudieran ver el aterrizaje de Francisco y la bienvenida.

Casi ocho horas después se empezaron a escuchar los gritos de "¡ya viene, ya está cerca!". Los carros de seguridad lo confirmaron. El papa pasó y en tres segundos se fue. Las personas elegidas para estar frente a la puerta no se movieron y siguieron cantando.

Bienvenida con vítores

En 47 minutos, a bordo del papamóvil, Francisco hizo su primer recorrido por las calles de la Ciudad de México, del hangar presidencial a la Nunciatura.

Fueron 19 kilómetros en los que se dieron cita alrededor de 300 mil feligreses, según la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, para darle la bienvenida con luces, banderas y vítores.

"¡Se ve, se siente, el papa está presente!", gritaban sobre las avenidas los fieles con la esperanza de verlo por unos segundos y recibir su bendición.

En tanto, el papa saludaba hacia ambos lados del Jeep acondicionado como transporte oficial del jefe del Vaticano. En los trayectos donde no había gente, aprovechaba para tomar asiento y charlar con el cardenal Norberto Rivera.

El camino del convoy transcurrió en calma, solo se vio a un espontáneo que intentó acercarse al pontífice sobre Churubusco, pero de inmediato fue detenido por elementos de seguridad.

Minutos después, la caravana, que se dirigía a la Nunciatura Apostólica, se detuvo por única ocasión. En segundos reanudó su paso a 25 kilómetros por hora.

"Debería pasar más despacito, apenas lo alcanzamos a ver", dijo una de las creyentes que se colocó junto con su familia en las vallas. Y no solo fueron capitalinos los que llegaron a ver al primer papa latinoamericano.

Había poblanos, michoacanos y chiapanecos, curiosamente, pues en los últimos dos estados también tendrá actividades.

En la Nunciatura se vivió una de las concentraciones de feligreses más importantes, quienes lo recibieron con porras y vestidos con los colores del Vaticano. Francisco lució sonriente y, aunque no ocultó su cansancio, hizo el esfuerzo por estar de pie y saludar.


[Dé clic sobre la imagen para ampliar]

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.