En Mahahual combaten la basura con festival cultural

La corriente oceánica trae a esa comunidad de Quintana Roo gran cantidad de desechos, por lo que el encuentro artístico fue creado para generar conciencia al respecto.

México

La negligencia de las empresas y de la sociedad han hecho que las playas de Mahahual, Quintana Roo, se conviertan en el basurero de todo el mundo, ya que cada año, debido a la corriente oceánica, llegan a sus costas toneladas de botellas de plástico.

Desde 2013 se organiza el Festival Cultural Cruzando Fronteras, con la finalidad de que en el mundo se conozca la problemática de este lugar, dice a MILENIO Luciano Consoli, presidente de Fundación Mahahual y del encuentro que este año celebrará su quinta edición del 20 al 27 de mayo, con el lema “Puentes, no muros”.

¿Cómo han hecho ya cinco festivales?

Es un milagro que se ha hecho realidad por la voluntad del pueblo de Mahahual y sus 2 mil 500 habitantes. Empezamos en 2013 porque cada año llegan a estas playas toneladas de basura: plástico y vidrio de todo el mundo, ya que la corriente oceánica trae esos desechos hasta acá.

Pensamos que lo mejor para defender nuestro hábitat era llamar la atención de los líderes de opinión para que se dieran cuenta de la problemática, y un festival cultural era la forma más directa para hacerlo.

Nos juntamos los que vivimos aquí, y empezamos a invitar a intelectuales, escritores y cantantes, todos los que pudieran compartir esta lucha social.

El éxito del festival se debe a la participación de artistas que no reciben sueldo; el pacto que hacernos con ellos es que regalamos el viaje y algunos días de vacaciones en el paraíso, y ellos nos regalan un concierto, una conferencia, un taller o una obra.

Cada año invitamos a diferentes artistas, conviven con nosotros una semana, se dan cuenta de lo que sucede e incluso recogen con nosotros la basura de la playa.

Tenemos muchos materiales para hacer el museo de la negligencia humana, para que se den cuenta de que si alguien tira una botella de refresco en cualquier parte del mundo, puede ser que la corriente la traiga a Mahahual. Nosotros no tenemos la culpa de eso, pero la recogemos e intentamos procesarla.

¿Cómo harán ese museo?

Hemos acumulado botellas de plástico y de vidrio, tenemos fotos de una parte de un satélite que cayó, aunque ya lo regresamos a las autoridades estadunidenses. Es un proyecto porque necesitamos un espacio para colocar objetos raros de todo el mundo. Algunos artistas ya están haciendo pintura con esos desechos, uno en especial está trabajando en una escultura con las chanclas que aparecen en la playa, y otros han decidido hacer esculturas con la madera que también se queda en la costa. Es decir, con esa basura intentamos hacer arte.

Necesitamos un terreno para construir este museo, que sea abierto, con un centro cultural, donde se promueva la participación social y se cree conciencia de este problema a nivel internacional.

Ya tenemos cinco esculturas, murales y tres películas cuyos guiones fueron escritos por jóvenes de Mahahual, tres cortos que son producto de la colaboración del festival, de la población y de los artistas.

¿Cómo será la versión 2017 del festival?

Tendremos 183 artistas, un número extraordinario si pensamos en el esfuerzo que hacemos. Vendrán artistas de Estados Unidos, Italia, Cuba, Venezuela, Argentina, Bolivia, España y cuatros artesanos de Pakistán, además de creadores del país.

“Ofreceremos 28 conciertos, 8 conferencias, 6 obras de teatro, 6 presentaciones de libros, 6 talleres de yoga, escritura, cumbia, pintura, fotografías y cine. Habrá tres artistas que elaborarán obras que después donarán al pueblo de Mahahual.

“Participarán 12 artistas plásticos y se proyectarán seis películas. Es un esfuerzo enorme, pero el resultado es increíble. Hemos registrado casi 7 millones de contactos con los medios, y más de un millón de visitas en la red”.

¿Cómo nació el festival?

Fue por casualidad. Vino a Maha-hual Pino Cacucci, que siempre escribe de México: escribió la biografía de Frida Kahlo ¡Viva la vida! Uno de sus últimos libros fue Mahahual, un paraíso no reciclable, que escribió aquí. Eso nos dio la idea de llamar a otros amigos para enseñarles lo que vivimos y lo que está pasando. Así nació la primera edición con el apoyo de la asociación de hoteles y restaurantes en febrero de 2013.

Ahora tenemos el problema de la aparición del sargazo, una planta marina que está suspendida en el mar y se deposita en las playas. También está la plaga de pez león, que tras los huracanes en EU navegó por el Golfo de México y llegó al Caribe. El problema es que no tiene depredador y él sí depreda otros peces.