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Sábado , 20.10.2018 / 06:52 Hoy

'Lunch' escolar, aliado de un buen desarrollo

Un adecuado refrigerio brinda a los niños energía no solo para realizar las actividades físicas, sino para tener un mejor desempeño académico.

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Infancia es destino también cuando se habla de alimentación. La formación integral de los niños debe incluir hábitos que contribuyan a una adecuada nutrición, lo que a su vez permitirá el mejor desarrollo físico y mental del menor.

Para un niño en edad preescolar y escolar, no basta con un buen desayuno, sino que éste debe ser complementado por un refrigerio en la escuela, que le permita tener energía para sus actividades y un mejor desempeño académico.

La Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, sobre Servicios Básicos de Salud, Promoción y Educación para la Salud en Materia Alimentaria, señala que los niños, desde su gestación hasta la pubertad, se identifican entre los grupos que requieren mayor atención por el riesgo de presentar alteraciones en su estado de nutrición.

De acuerdo con la Guía de Nutrición de la Familia, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), los niños que padecen hambre o que reciben una alimentación de mala calidad crecen más lentamente o menos, tienen poca energía para jugar, estudiar o hacer cualquier tipo de actividad física y corren el riesgo de padecer enfermedades como la anemia.

Bien alimentados

Para Amira Montalvo, nutrióloga certificada, dar a los menores un adecuado refrigerio escolar es importante considerar factores como la edad y talla, pues de eso dependerán sus requerimientos calóricos. Además, debe ser un alimento práctico de llevar y consumir, así como cuidar que sea higiénico y que no se descomponga.

“Un chico de secundaria puede incluso necesitar de dos colaciones o refrigerios, porque se va ampliando el horario escolar. En el caso de un niño de edad preescolar debe considerarse también que sea algo que sus manitas puedan agarrar, alimentos que no tengan que pelar ni necesiten el apoyo de un adulto”, destacó.

El Instituto Nacional de Salud Pública destaca que los hábitos de alimentación que adquieren los niños se mantendrán hasta su vida adulta, por lo que es primordial enseñarles a tener un alimentación correcta.

En ese sentido, el lunch escolar debe ser parte dela alimentación diaria.. Igualmente, debe considerarse una colación entre la comida y la cena, debe ser un alimento ligero, como una pieza de fruta o una verdura.

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Factores a considerar

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda tener en cuenta la forma de preparar y transportar los refrigerios, así como su conservación.

Cuide el contenido
- Elija alimentos que el niño disfrute: sabrosos, sencillos de preparar y saludables.
- Incluya alimentos energéticos como pan, tortilla o galletas, frutas o verduras, y si es posible algunos alimentos que aporten proteína como leche, yogur, queso, huevo o frijoles.
- Deben ser adecuados a las condiciones climáticas (frescos en tiempo de calor y energéticos en tiempo de frío).

Sea práctico
- Cuide que sean "seguros", recuerde que muchas veces los niños toman sus refrigerios sin la supervisión de un adulto, o incluso jugando, por lo que deben evitarse productos que impliquen riesgo de asfixia.
- Prepárelos con mucha higiene y recomiéndele al niño que se lave las manos antes de consumirlo.
- Deben ser fáciles de transportar y en recipientes adecuados para los menores.

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Entrevista
Amira Montalvo
Nutrióloga certificada


NIÑOS MÁS FELICES Y ACTIVOS SI ESTÁN BIEN ALIMENTADOS

Un adecuado lunch escolar nos va a asegurar que los niños puedan continuar con sus actividades, por lo que serán niños sanos, con mejor desempeño académico y un crecimiento adecuado, asegura Amira Montalvo, nutrióloga certificada.

¿Cuál es la importancia de que un niño tenga una adecuada alimentación en la escuela?

Desde hace décadas los estudios han demostrado que los niños que no desayunan tienen un menor rendimiento escolar, se muestran apáticos, irritables (lo que puede dar lugar a riñas entre compañeros), y en cuanto a su salud, puede haber un lento crecimiento y desarrollo. Para estar sanos los niños deben consumir parte de la energía que necesitan en un lunch, para que puedan mantenerse activos y en alerta, mejorar la memoria, la concentración y el humor. Así los niños están más dispuestos a estudiar y más receptivos a aprender.

¿El ‘lunch’ puede sustituir al desayuno?

No es así. Todos debemos romper con el ayuno de horas de toda la noche. Puede ser un alimento ligero y sencillo de preparar, si es así entonces el lunch podría ser un poco más abundante, pero uno no sustituye al otro. O bien puedo hacer un desayuno mayor y mi refrigerio sería más ligero, pero tienen que estar los dos tiempos de comida en nuestra alimentación diaria.

¿Hay alimentos que deban evitarse en el ‘lunch’?

No, pero se recomienda cuidar la higiene y el envasado, que no se descomponga fácilmente. El lunch debe ser variado, rico, nutritivo y de preferencia que tenga un alimento de los 3 grupos de alimentos: Verduras y frutas; cereales y leguminosas, y alimentos de origen animal.

¿Es adecuado darle a los niños dinero en vez de un refrigerio casero?

Debemos educar a los niños para que tengan conciencia sobre las opciones de alimentos que más les conviene elegir cuando llevan dinero a la escuela. No está mal que coma lo que le gusta, pero no puede ser la base de su lunch. Puede comprar una torta, un poco de fruta, un sándwich, galletas saladas y una botana o un dulce pequeño, que pueden estar dentro del lunch, pero no deben ser el único alimento.

¿Qué tanto marcan a una persona las costumbres alimenticias que tiene desde niño?

Es muy importante que la educación de los niños incluya hábitos de alimentación saludables y es muy probable que los mantengan a lo largo de su vida. Hay que enseñarles a tomarse el tiempo para comer, a no comer por ansiedad sino por hambre, a comer sólo lo necesario, cuidar el número y el tamaño de las porciones; a consumir suficientes verduras y frutas, cereales enteros o integrales, alimentos de origen animal bajos en grasa; a tomar agua simple, a limitar su consumo de grasas y azúcares; y también a practicar actividad física todos los días. Los buenos hábitos también se pueden adquirir en la edad adulta, pero será más difícil que si se tienen desde la infancia.

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