La literatura del box en México

Es uno de los deportes con más seguidores en el país y este impulso quiere aprovecharlo el sello editorial para ampliar su catálogo y promover bibliotecas.
La Dulce Ciencia Ediciones busca lectores.
La Dulce Ciencia Ediciones busca lectores. (Moisés Butze)

México

Hay quienes llaman al boxeo “la dulce ciencia”. Un deporte de contacto, donde gana el que reparte más y mejores golpes, o el que termina por noquear al rival. Es un deporte con millones de aficionados y con otro tanto de detractores, que en el ámbito de lo literario halló un espacio de diálogo, a través de autores como Jack London, Norman Mailer, Ernest Hemingway y Malcom Lowry, entre muchos otros.

Es una relación histórica, aun cuando no tan cercana como la propuesta por La Dulce Ciencia Ediciones, un sello dedicado al mundo del boxeo profesional, con un especial énfasis en la historia del deporte, nacido en 2012 y que con ciertos tumbos sobre el cuadrilátero se ha logrado mantener en el ámbito editorial.

“Creo que el boxeo y la literatura no están más relacionados que lo que podrían estar el cricket y la literatura”, dice convencido Mauricio Salvador, uno de los impulsores del proyecto: “El boxeo es una experiencia al alcance de todos como espectáculo, como
el acontecimiento que significa el enfrentamiento entre dos personas. Esta parte de la experiencia también fue tomada por la literatura.

“Muchos escritores se han visto fascinados por el espectáculo de dos hombres tundiéndose a golpes, básicamente por escritores que vivieron esta confirmación de la masculinidad, por así decirlo, porque no siempre se ha dado esa fascinación por el boxeo en esos términos”, asegura el editor, quien al lado de Rodrigo Martínez Tizano y Rodrigo Castillo se han esforzado por mantener el sello.

Bajo esa perspectiva, La Dulce Ciencia publicó entre 2012 y 2014 15 números de la revista Esquina Boxeo, la cual se repartió de manera gratuita mensualmente en la Ciudad de México.

En ese proceso está la publicación de libros —cinco hasta el momento— sobre boxeo: obras con temática histórica, crónicas y biografías, como Casanova. Rodolfo Casanova y la Temporada de Oro del boxeo mexicano, de Mauricio Salvador; Crónicas a contragolpe, de Luis Miguel Estrada; Bert Colima. Relámpago de Whittier, de Servando Ortoll, y Boxeo científico, de Salvador Esperón de la Flor.

“La gente, los escritores, también viven una competitividad cotidiana, obviamente más matizada por diferentes convenciones y, a veces, el boxeo, su lenguaje y sus imágenes, son una manera muy precisa y sintética de señalar las dualidades entre la vida y la muerte. El boxeo es una metáfora muy rica que se ha usado desde tiempos antiguos”.

Trabajo lento y dedicado

Cuando los tres editores se propusieron publicar libros de boxeo no fue tan complicado: se trataba de juntar lo que hacían con algo que los apasiona, como el boxeo, con la ventaja de que ya habían leído libros en inglés y biografías de boxeadores.

“En inglés hay una cantidad bastante notable de libros, biografías, historias dedicadas al boxeo, lo que en México, desafortunadamente, no hay. Muchos escritores dejaron de lado el tema, no sé si por prejuicio, pero no le dedicaron atención, a pesar de que el boxeo, desde finales de la
Revolución, se convirtió en una parte muy importante de la cultura popular mexicana. Es raro que no haya tantos libros, son muy pocas las cosas que hay”.

La primera etapa fue la revista y después comenzaron los libros; el más reciente es La gloria también golpea, de Alejandro Toledo, una crónica acerca del enfrentamiento que tuvieron Óscar de la Hoya y Julio César Chávez.

“Es un trabajo lento, dedicado y largo. La publicación va a ser un proceso más complejo, ya que tenemos que hacer un poco de historia, traducir, a fin de que los lectores tengan lecturas de lo que les apasiona. El boxeo no es el único caso, en realidad los aficionados a los deportes no han sido tratados como lectores legítimos, y esa idea tiene que cambiar: en las librerías se deben encontrar buenas lecturas y de calidad”, a decir de Salvador.

Complicidad de Golpes y libros

En su esfuerzo, La Dulce Ciencia no se queda solo en la publicación: se trata de un proyecto que va más allá, pues incluye el programa Golpes y Libros, mediante el cual se pretende crear pequeñas bibliotecas dentro de los gimnasios para todos los que van a entrenar al lugar.

“Muchos de los chicos que van a esos gimnasios no estudian porque van a trabajar; entonces queremos ofrecerles una alternativa, por lo cual pensamos en la figura de tutores para apoyarlos en su acercamiento a los libros”.

La primera se va a establecer en el gimnasio de Pancho Rosales —ubicada por los rumbos del Metro San Antonio Abad, en la Ciudad de México—, aun cuando Mauricio Salvador reconoce que se trata de un proyecto que lleva su tiempo, porque lo más importante es que las ideas no solo se concreten sino que tengan la oportunidad de mantenerse.

La intención es que la primera biblioteca se establezca a mediados de 2016 y a partir de la respuesta de los boxeadores se llevarán más libros a otros espacios.