Libros y lectura para damnificados

Convocan a editoriales, asociaciones civiles y promotores para armar un plan de atención a mediano y largo plazos.

México

Durante el pasado fin de semana, algunos centros de acopio empezaron a solicitar libros infantiles y juveniles, como los ubicados en el Centro Cultural Elena Garro y en el Museo Nacional de Culturas Populares (MNCP), con el propósito de hacer llegar las publicaciones a los albergues de todas las entidades en situación de emergencia.

Desde la Dirección General de Publicaciones (DGP) de la Secretaría de Cultura ya se coordinan con editoriales, asociaciones civiles y promotores de lectura para armar un programa de atención a los damnificados a mediano y largo plazos y se les pueda dotar de libros a quienes lo perdieron todo.

“Nos estamos uniendo a esfuerzos que ya estaban realizando grupos de mediadores de lectura, escritores de libros infantiles y juveniles, talleristas, cuentacuentos, apoyándolos en el acopio de material bibliográfico para que realicen el trabajo que van a empezar a hacer de manera conjunta a partir de esta semana”, explicó Marina Núñez Bespalova, titular de la DGP.

Se convocó a las editoriales especializadas y a la población para donar libros infantiles y juveniles que no utilicen, estén en buen estado y que quieran compartir con niños que perdieron sus hogares y sus escuelas, “que están en una situación vulnerable a partir de los dos terremotos.

“Es un plan a largo plazo que se divide en dos partes. En la urgente entregamos libros en albergues, escuelas y algunos sitios donde se están juntando niños que vienen de vivir una experiencia traumática; por otra parte, estamos haciendo un programa a largo plazo, que se basará en la labor de los mediadores de lectura que tenemos en la República”, añadió la funcionaria.

Punto de apoyo

De acuerdo con Núñez Bespalova, es un programa que irá más allá de los albergues: recorrerá hospitales, bibliotecas, escuelas y los lugares donde haya niños y se requiera hacer labor de promoción lectora con ellos. Un aspecto fundamental es convencer a todas las editoriales y a quienes hacen fomento a la lectura “que nos tomen como un punto de apoyo.

“Pretendemos ser como un banco de libros, el contacto con diversas asociaciones, porque tenemos nuestras propias bases institucionales que nos permiten hacer un poco más fácil la labor, como acercarnos a los estados y a ciertas poblaciones adonde es difícil que asociaciones civiles se acerquen.

“Queremos que nos aprovechen, de esa manera la respuesta se va a ir incrementando, porque ha habido editoriales que trabajan de lleno con nosotros, que están en un grupo de trabajo que hemos organizado. Una vez armado el programa esperemos que también se acompañe de libros”, dijo la funcionaria a MILENIO.

Recopilados en el MNCP, la donación de libros infantiles y juveniles ha sido muy exitosa. Los volúmenes se van a entregar mediante distintos enlaces con los que se cuenta en los estados, sobre todo de fomento a la lectura, como grupos de asociaciones civiles, no gubernamentales. El objetivo en un segunda etapa es que esas publicaciones se acompañen de otras actividades.

“Hay libros que nos han entregado de manera especialmente cariñosa, dedicados, dando ánimos a la gente que los va a recibir. Como lo dije desde un principio, tienen que entregarse con todo respeto y afecto a quienes los van a hacer parte de su nueva vida”, comentó Núñez Bespalova.

Editoriales como Sexto Piso (París 35 A, colonia Del Carmen, Coyoacán) y Almadía (Patriotismo 165, colonia Escandón) decidieron unir sus esfuerzos para recolectar libros y material para manualidades con el propósito de reactivar espacios puntuales de cultura, además de que ellos mismos han donado libros para diferentes comunidades donde enfrentan la situación de emergencia.

En pie

Luego de que el INAH anunciara la cancelación de la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, otros encuentros editoriales siguen trabajando en su planeación con la idea de mantenerlos.

Tal es el caso de la Feria Internacional del Libro del Zócalo, cuya realización está planeada del 6 al 15 de octubre. Se mantienen las gestiones para que se lleve a cabo en ese periodo, con algunas modificaciones al programa original, pero con la intención adicional de sumar esfuerzos que apuesten por una reconstrucción colectiva, porque “hoy más que nunca son necesarias la comunión, la empatía y la solidaridad que nos permitan sanar las recientes heridas de nuestro país”.