Todos los libros de México, disponibles en un 'click'

LibrosMéxico.mx es una plataforma digital que pretende aglutinar los catálogos de las editoriales mexicanas y conectar a los profesionales y a los amantes de los libros. 
Stand de Porrúa en la FIL 2014
Stand de Porrúa en la FIL 2014 (César Álvarez)

México, D.F.

Desde el pasado 30 de noviembre, existe un portal para editores, libreros, bibliotecarios, escritores y lectores: una plataforma digital para los amantes y profesionales de la lectura. LibrosMéxico.mx fue presentada al público en la FIL de Guadalajara y ya contiene referencias a más de 11,000 títulos, además de 600 libros digitalizados que se pueden descargar de manera gratuita.

Marina Núñez, directora adjunta de Publicaciones de Conaculta, despeja las dudas sobre este proyecto.

¿Para qué sirve LibrosMéxico.mx?

─Queremos ser una gran base de datos del libro en México, que incluya las novedades y parte del catálogo de algunas editoriales. La idea es que alguien pueda consultar, en un sólo lugar, los libros que se han hecho, dónde se venden o se prestan, y pueda tener adelantos o datos generales. Además es una red social donde participan todos los actores de la cadena del libro. Se pueden hacer pedidos en línea, contacto directo entre distribuidores y libreros o bibliotecarios, clubes de lectura, reseñas de libros... Es una plataforma totalmente incluyente que hace pública cada una de sus funcionalidades.

¿Puede decirse que es una especie de Amazon público?

─No tiene nada que ver, porque nuestro objetivo no es comercializar. Somos una facilitadora de procesos. Dentro del sitio no se comercializan los libros porque no queremos trastocar a los distintos miembros de la cadena. Lo que hacemos es conectar al usuario de manera directa con los sitios de venta. Además no hay nada parecido a las subastas: todos los que estamos en la plataforma respetamos el precio único del libro porque México se rige bajo esa ley.

¿La plataforma está basada en algún otro modelo?

─Es un híbrido de muchas cosas. El corazón del catálogo es muy similar a un programa exitoso en España que se llama DILVE (Distribuidor de Información del Libro Español en Venta). La diferencia es que aquel es un desarrollo cerrado al que sólo pueden acceder los profesionales del libro. No tiene un objetivo que aquí sí hemos tenido en cuenta porque es parte de nuestra función: el fomento de la lectura. En cuanto a metadatos seguimos los estándares internacionales de catalogación. Y para la parte de redes nos basamos en sitios como Goodreads.

¿Por qué se contempla un plan de implementación de cuatro años?

─Tiene que ver con la gestión de esta administración, pero también es por tomarlo con calma. Queremos interactuar con los usuarios, saber sus opiniones, hacer un trabajo de investigación para crear un buen producto. Podríamos haberlo hecho en dos años, pero no queríamos precipitarnos.

¿Cuál es la inversión de Conaculta para este proyecto?

─En este primer año hemos invertido alrededor de 8 millones de pesos, y se invertirá una cifra similar por año hasta el final de esta administración.

¿Sólo podrán participar editoriales mexicanas?

─En un principio sí. Es una base de datos mexicana. Estamos siendo estrictos en el sentido en que no se permiten fichas que no tengan portadas de los libros, por ejemplo. Pero a la vez somos flexibles porque decimos 'aquí está la plataforma, entra con lo que tengas'. La idea es construirla poco a poco.

¿Qué editoriales se han registrado hasta ahora?

─Ya tenemos parte de los catálogos del Fondo de Cultura Económica, de Random House, Planeta, Conaculta, Textofilia y a finales de esta semana tendremos parte del catálogo de la UNAM. Ya hemos hablado con muchas editoriales independientes para empezar a incluir sus catálogos a principios del año. Y a todas las editoriales pequeñas y medianas que no tengan un sistema de catalogación, como sucede en muchos casos, les ofrecemos una guía para empezar a hacer un catálogo sistematizado.

¿Qué se podrá encontrar en la 'Biblioteca digital de clásicos'?

─Es un módulo que todavía no está disponible, pero que vamos a incluir antes de que termine al año. Son libros del dominio público que forman parte del canon de la literatura mexicana. Desde la época prehispánica, pasando por los Cronistas de Indias, la Conquista, la Colonia... Son textos que en principio vamos a poner nosotros, porque somos los editores, pero también invitaremos a otras editoriales que los trabajan para que colaboren y aumente la biblioteca. Se podrán descargar de manera gratuita, solamente hay que registrarse.

Pero ya están disponibles algunos libros de descarga libre...

─Sí, pero esos no forman parte de la 'Biblioteca de Clásicos'. Lo que hay ahora son libros y documentos históricos que se han digitalizado en las bibliotecas públicas. El siguiente paso en este rubro es hacer alianzas con otras instituciones públicas y privadas para enriquecer esta sección: archivos, la propia UNAM, la Biblioteca Digital Mexicana. La idea es conciliar los esfuerzos que se han hecho y concentrar el acceso en un solo lugar.

¿Cuáles son los criterios para ordenar los libros en el portal?

─Utilizamos un algoritmo informático para no provocar suspicacias. Cada determinado tiempo cambian las novedades en la página principal con base en las entradas. No es algo que nosotros decidamos. Lo único que podemos decidir -que no es el caso todavía- es en la parte de 'Destacados'. Ahí podemos armar una selección especial de libros de distintas editoriales que tengan que ver con asuntos coyunturales o fechas conmemorativas.

¿Cuántos usuarios se han registrado hasta ahora?

─De lectores todavía no tenemos cifras, pero ya tenemos algunos clubes de lectura. Estamos afinando detalles de la plataforma a nivel de desarrollo y ahora estamos más enfocados a los catálogos. Los bibliotecarios y los libreros entrarán en una segunda fase que comenzará el año próximo.

¿Cree que una plataforma como esta puede contribuir a incrementar el nivel de lectura?

─Creo que para incrementar el nivel de lectura hay que hacer muchas más cosas. Pero a nivel digital es una buena herramienta que hay que aprovechar, y que ponemos a disposición de los distintos actores en la cadena de libros. Sobre todo a largo plazo, porque se abrirán nuevas funciones para el usuario. Queremos provocar que la gente que escribe se autopublique. Va a haber mucha interacción más adelante.

¿Está previsto algún programa de difusión en las escuelas?

─Por ahora no. Obviamente está prevista la relación porque ponemos a disposición del sistema educativo todas las herramientas. Conaculta es un órgano desconcentrado de la SEP y nuestros programos no están estrictamente relacionados. Pero marchamos paralelos a ellos.