Yvonne Venegas plantea un acercamiento autoral al retrato

Publica su libro "Gestus", en el que captó el quehacer de otros fotógrafos que trabajaban en sesiones de trabajo.
El libro "Gestus" de Yvonne Venegas se enfoca en un acercamiento autoral al retrato a través de dos ejercicios.
El libro "Gestus" de Yvonne Venegas se enfoca en un acercamiento autoral al retrato a través de dos ejercicios. (Yvonne Venegas)

México

Para la fotógrafa Yvonne Venegas un retrato es la traducción de lo que sucedió en aquel preciso instante de interacción que el sujeto a retratar y el operador de la cámara tuvieron en un espacio específico; para que la fotografía resultante sea buena, auténtica, para que tenga "pulso", debe existir "química" entre ambas personas, o de lo contrario "se vuelve algo frío, planeado y predecible".

Y ese "pulso" es compartido por las fotografías que conforman Gestus (RM, 2015), el más reciente libro de Venegas, cuyo proyecto se enfoca en un acercamiento autoral al retrato a través de dos ejercicios, en los que el eje conector es la fotografía en sí: primero, retratar a personas anónimas contactadas a través de un par de anuncios de ocasión que la fotógrafa colocó en un periódico; segundo, capturar el quehacer de otros fotógrafos al estar trabajando estos en sesiones de retrato.

"En 1994 hice mi primer proyecto personal, Retratos desde Tijuana; fue una investigación de la ciudad a través del retrato, explorar lo ajeno a través de gente que no conocía, amigos y de lugares a los que nunca había ido. Pero sentí que, de alguna manera, no lo había concretado porque me parecía que nada más hacer retratos no era suficiente. Entonces, cuando tuve la posibilidad decidí hacer un proyecto sobre el retrato como una práctica", detalla a MILENIO la fotógrafa tijuanense.

"Creía que la gente que me iba a responder en los anuncios naturalmente sería parte de la clase media, porque obviamente nadie más te va a responder algo así más que alguien que tiene una idea de la autoimagen, que tiene tiempo y que está viendo las búsquedas de empleo. La gente de la clase alta no se pone a ver el periódico para ver qué hay", comenta.

Respecto a la segunda parte, dice que acudió con alumnos, amigos y conocidos suyos, ya que era más complicado conseguir a fotógrafos que le permitieran acercarse a ellos mientras trabajaban, además de que muchos de los que conocía en la ciudad, al laborar con celebridades o "bodas muy elegantes", les era problemático invitarla.

Para hacer más autoral el proyecto, Venegas tomó las fotografías en formato análogo, debido a que la medida es menos panorámica que la digital, "y porque todavía tengo cierta nostalgia porque cuando la luz toca partículas se revela convirtiéndose en esta cosa material, y me interesa que sea materia y no una traducción digital, aunque suene muy nerd".

Al cuestionarle qué otro elemento hace que el trabajo posea su "pulso" personal, la tijuanense expresó que el hecho de que haya retratado a otros fotógrafos trabajando no es mera coincidencia, ya que la primera vez que tuvo relación con la fotografía fue al ver a su padre trabajar, "y por ello mi discurso sobre el retrato y la foto tiene que ver con otros trabajando".

"La mayoría de los autores y muchos de los que ves en la fotografía contemporánea están buscando un lenguaje propio, y creo que al final lo que define a los fotógrafos de la gente que con una cámara en la mano es que lo hayan encontrado, y eso requiere un proceso y un trabajo bastante profundo, por lo que no creo que cualquiera que traiga una cámara pueda decirse fotógrafo", concluye.