Sinestesia, exposición que presenta el arte de una enfermedad

La galería Le Laboratoire muestra piezas en las que es posible escuchar el sonido de los colores o degustar a través del tacto.
Una de las obras de la muestra 'Sinestesia'.
Una de las obras de la muestra 'Sinestesia'. (YouTube)

Ciudad de México

La peculiaridad de una enfermedad, la sinestesia —con la cual es posible escuchar colores o degustar a través del tacto y de la que se tiene conocimiento desde hace 200 años—, ha sido aprovechada para hacer arte. Algunas obras con estas expresiones son expuestas en la galería Le Laboratoire.

En Sinestesia siete artistas mexicanos y un británico transmiten esas experiencias. "Resulta muy interesante ver cómo se cruzan las fronteras, se rompe el paradigma, ya que el arte plástico se convierte en sonoro y viceversa”, aseguró Julien Cuisset, dueño de la galería que alberga la muestra, la cual estará hasta el próximo 23 de septiembre.

En la exposición participan Manuel Rocha Iturbide, Antonio Fernández Ros, Michael Nyman, Ricardo Pohlenz, Vicente Rojo Cama, Guillermo Santamarina, Rogelio Sosa y Roberto Turnball (en su mayoría pioneros del arte sonoro), quienes presentan piezas específicas.

Fernández, Sosa y Rocha tienen una presentación bidimensional en el que cruzan la frontera sensorial y llegan a una plasticidad a partir de un concepto musical.

La serie Espectrograma, del compositor Antonio Fernández Ros (Ciudad de México, 1961) egresado de la Mannes College of Music de la ciudad de Nueva York, y cuya música ha sido escuchada en espacios como el Merkin Hall de Nueva York, y numerosos festivales de Latinoamérica y Europa, muestra una representación tridimensional de su propia voz en la que pronuncia la palabra “logos”, donde el eje vertical simboliza la frecuencia de la palabra, mientras el eje horizontal representa el tiempo transcurrido.

A la mitad de Le Laboratoire se aprecia una caja de luz con letrero luminoso intermitente que prende y apaga simulando un corto circuito, donde la palabra 'Aplausos' es la insignia de una pieza creada en 2007 por el compositor, artista sonoro y egresado del Ateliers Upic y el IRCAM en París, Rogelio Sosa.

La obra titulada 'Applause' corresponde a una serie de obras que giran en torno al sonido y al soporte sonoro en los medios de comunicación masiva.

Ricardo Pohlenz (Puebla, 1965), escritor, presenta una serie de poesías que contienen un ritmo musical, el cual llega a convertirse en un juego a través de una serie de anagramas. Las piezas se encuentran colgadas de tal forma que el espectador se ve involucrado en esa experiencia y recreaciónmusical, por medio de la alteración del movimiento de letras y palabras.

El artista multidisciplinario Guillermo Santamarina opina que “la sinestesia es una enfermedad en las artes, pero es también una especie de vacuna manufacturada con su propio veneno”. Dicha frase es ejemplificada en su obra Cajetilla de cerillos y foco, que presenta en la tapa de la cajetilla a cuatro geishas fumando opio e inyectándose heroína; acompañada de un cerillo suelto y un foco.

Maqueta para un monumento sobre la contemplación del destino, entre sinestesias y entropías es un autorretrato escultórico hiperrealista del arquitecto Emilio Valdés. En la escultura, un Valdés vestido de negro y encapuchado se encuentra sentado escuchando con audífonos una intervención de Mauricio Orduña a la canción How much, how much I love you, de Love & Kisses (Alec R. Constandinos), y por Guillermo Santamarina (por cortesía de House of Gaga, México) para Le Laboratoire.

Elcompositor, escritor y cineasta británico Michael Nyman (Londres, 1944), quien además de haber compuesto una multitud de bandas sonoras para otros cineastas, ha grabado unas 60 películas, todas bajo el nombre de Cine Ópera, presenta Numbers, una obra poética fotográfica, una alegoría al síntoma de ver colores a través de números.

En una sala rodeada por una cortina de plástico transparente se encuentra Inmersión, la obra de Vicente Rojo Cama (Ciudad de México, 1960), la cual consta de 600 globos inflados, 500 con helio y 100 con aire, cuya dualidad crean dos horizontes.

Rojo Cama estudió composición electroacústica en el Conservatorio Superior de París, en el estudio Phonos de Barcelona y música por computadora en el Brooklyn College, en el sistema UPIC en Francia, y en la Universidad de Stanford. En el extranjero su obra se ha presentado en Nueva York, París, Venezuela, Cuba, Madrid, Londres y Polonia entre otros.

La última sala de este laboratorio experimental muestra la instalación sonora titulada Artefacto de ruido gris, del acreedor al premio Omnilife 1994, Roberto Turnball (Ciudad de México, 1959), quien ha participado en numerosas colectivas alrededor del mundo como en Estados Unidos, Japón, Noruega, Canadá, Colombia, Bélgica y Francia.

Esta obra es un paisaje-instalación de arte sonoro, un collage con cuatro canales duplicados con impulsos controlables en su velocidad y de sucesión de ruidos rítmicos sin ningún patrón aparente. Muestra diferentes escenarios del mundo: impresiones sacadas de Internet, salas de conciertos en perspectiva, en las que el espectador puede apreciar de forma abstracta diversas figuras y entidades.

El concepto cocuratorial de Sinestesia estuvo a cargo del también expositor Manuel Rocha Iturbide, quien presenta su obra 'Radiografías VI', y de Bárbara Perea, en la que juntos crearon una antítesis en un ejercicio anticuratorial.

La obra de Rocha Iturbide consta de una obra gráfica-escultórica que consta de un piano desarmado del cual se le realizaron unas radiografías metafóricas y en el cual se utiliza la técnica frottages que consiste en frotar un lápiz o pedazo de grafito o carbón sobre un objeto.

“Los artistas que participan en esta exposición no tienen que ingerir LSD, tan solo buscar la simultaneidad y las correspondencias desde el oficio propio de cada cual, perseguir el arcoíris perdido del Gesamkunstwerke o cuando menos practicar un arte polisémico, multifacético y holístico que exprese de mejor forma la complejidad de nuestro espíritu.” asegura Rocha Iturbide.

Respecto a la importancia de la exhibición y la relación a la sociedad y con ésta, Cuisset comenta: "Metafóricamente, la exposición es el reflejo de gran parte de nuestra actualidad; vivimos en un mundo plural, nómada, ubicuo, interconectado, multisensorial. La realidad nos obliga a rebasar ciertas codificaciones de la sociedad y a traducir sus ideas hacia otros territorios. Manuel lo comenta muy bien en la semblanza de la exposición: 'Nuestra percepción siempre ha funcionado dentro del paradigma de la simultaneidad'”.

Consideró además que la relación entre los avances de la tecnología y esta enfermedad contribuye a cultivar "nuestro don de ubicuidad a través de las redes. Instagrameamos (reducimos de manera bidimensional, por lo general) nuestra cotidianidad.  

El riesgo de querer estar en todas partes al mismo tiempo y con todo el mundo, nos lleva a terminar envueltos en una soledad deprimente viviendo nuestra vida a través del prisma de la pantalla, y de la virtualidad de nuestras relaciones". 

En las artes, uno de los grandes ejemplos de personajes con este trastorno fue el pintor ruso Wassily Kandinsky, quien describió su primera experiencia sinestésica como:

“Los violines, los profundos tonos de los contrabajos y muy especialmente los instrumentos de viento, personificaban entonces para mí toda la fuerza de las horas del crepúsculo. Vi todos mis colores en mi mente, estaban ante mis ojos. Líneas salvajes, casi enloquecidas se dibujaron frente a mí.”

Sinestesia se presenta hasta el 23 de septiembre de 2017 en la galería Le Laboratoire, ubicada en Vicente Suárez 69, interior 2, colonia Condesa, de lunes a viernes de 11 a 14:30 horas y de 16:30 a 19:00 horas. Previa cita: 52 56 4360.


FM