REPORTAJE | POR LUIS ALBERTO LÓPEZ

Dejó la química por el contrabajo y la ópera

A los 14 años presenció por primera vez un concierto de orquesta.

José Luis Marrero Vargas actualmente cursa la licenciatura en Música en la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México.

José Luis Marrero Vargas cursa la licenciatura en Música en la Facultad de Música de la UNAM.
José Luis Marrero Vargas cursa la licenciatura en Música en la Facultad de Música de la UNAM. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

A los 14 años presenció por primera vez un concierto de orquesta y pensó: "yo quiero estar en el escenario haciendo eso".

Ya pasaron siete años y José Luis Marrero Vargas pisó varios foros como contrabajista y cantante de ópera, pero su amor por la música creció y actualmente cursa la licenciatura en Música en la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El joven pertenece a la segunda generación de egresados de la carrera de Técnico Instrumentista de Orquesta del Centro de Estudios Musicales de Torreón (hoy Instituto Municipal de Música), y ahí fue donde supo que participar en los coros de la Iglesia cuando era niño no era casualidad.

"Quería ser chelista y un maestro cuando estaba en tercer año para poder seguir me dijo que tenía que tocar contrabajo, me lo impusieron pero tras dos años de trabajo me encantó, porque me llena el sonido, el color que da y es algo simplemente satisfactorio".

"Muchos caen en el error de que por que tocan metal o cumbia ya conocen todo, pero también hay una técnica y debes encontrarle el sentido a las cosas para que toques bien".

Sin embargo, recuerda que en su momento vio como opción una ingeniería química como su profesión debido a que en el bachillerato cursó una especialidad similar, la cual incluso le permitió trabajar en un laboratorio de análisis clínicos.

"Cuando estaba en el último año y vino la decisión opté por la música, pues no veía un laboratorio toda la vida".

Desde hace medio año radica en la capital del país para continuar con su preparación musical y afirma que desde que comenzó hace siete años a tocar instrumentos ha sido fundamental el apoyo de sus padres, quienes son de oficio contadores, pero de manera lírica participaron en coros y aman la música.

"Siempre me apoyaron porque he dado resultados, aunque tuvieron miedo por ir a una ciudad desconocida y un lugar donde hay mucha competencia".

Marrero Vargas tiene tres hermanos: uno mayor que recientemente terminó una ingeniería y dos menores que, influenciados en parte por él, también tocan instrumentos musicales.

"Estudian para tocar el violín y la trompeta, pero más allá de que en un futuro decidan estudiar una carrera así o no les abre la mente para muchas cosas".

El camino de la música le ha traído diversos reconocimientos a lo largo de siete años, entre los que destaca que fue seleccionado para participar en el Curso de Verano por el Conservatorio de las Rosas en Morelia, Michoacán en el verano de 2015.

Un año más tarde fue parte del Primer Concurso de Canto Mexico LiederFest dedicado a la Melodie Francaise y en el 2017 estuvo en el Encuentro Internacional de Ópera de “Artescénica”, donde tuvo la oportunidad de recibir la cátedra de los maestros de músicos emblemáticos como Placido domingo y Luciano Pavarotti.


¿Cómo te ves en 10 años?

Quisiera tener una plaza en la Filarmónica de México o estar en el extranjero con un puesto como contrabajista principal, pero también tener invitaciones como cantante de ópera.

¿Qué debe evitar un joven que quiera dedicarse a la música profesionalmente? 

Muchos caen en el error de que por que tocan metal o cumbia ya conocen todo, pero también hay una técnica y debes encontrarle el sentido a las cosas para que toques bien.

dcr