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Las redes sociales no hacen la revolución: Papacharissi

Durante el Coloquio en la UNAM, la comunicóloga estadunidense habló de cómo los medios sociales amplifican y pluralizan los movimientos sociales


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Las redes sociales pluralizan y amplifican la visibilidad de grupos sub-representados, movimientos sociales y asuntos marginados ante el poder, pero no democratizan ni hacen las revoluciones, aseguró la experta en medios sociales Zizi Papacharissi al participar en el Coloquio “Los acosos a la civilización. De muro a muro”, que se realiza en la UNAM.

La directora del Departamento de Comunicación de la Universidad de Illinois-Chicago, quien lleva 20 años estudiando el impacto de internet en la democracia, apuntó que internet no es un espacio mágico y no puede crear algo de la nada. “Si la democracia no existe, internet por sí mismo no la hará manifiesta”, precisó.

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Internet pluraliza y amplifica pero no democratiza. Abre muchísimas avenidas para la conexión así como para la expresión, pero no todas se convierten en trayectorias hacia la democracia. Las redes conectan personas con orientación democrática, pero también conectan a los fascistas.

Internet sí amplifica la voz y da visibilidad para públicos sub-representados, movimientos sociales y asuntos marginados, pero no garantiza que todas estas personas tendrán igual tiempo y acceso a este poder. Es decir que las redes sociales no crean ni extinguen los fenómenos sociales.

Por ejemplo, destacó Papacharissi, internet no crea un discurso de odio, éste ha existido durante muchísimo tiempo, pero lo que hace internet, desafortunadamente, es que este discurso de odio sea más visible y que se difunda más rápidamente.


La comunicóloga investiga la huella digital de los movimiento sociales (TouTube)

Al hablar sobre el tema “Regresiones y futuro de la democracia”, la autora entre otros libros de Pivacy as Luxury Commodit, habló de sus investigaciones, principalmente en Twitter, sobre cuatro importantes movimientos sociales: la primavera árabe en Egipto, en 2011; el movimiento Occupy Wall Street (@OccupyWallST), en Nueva York, también en 2011; el movimiento Black Lives Matter (@Blklivesmatter), surgido en 2013 en Estados Unidos, y el también movimiento estadunidense neoconservador y de apoyo a Donald Trump Make America Great Again (@MAGACoalition).

“Internet o la tecnología no es ni positiva ni negativa, pero tampoco es neutra”, recordó Papacharissi, “por eso en nuestras investigaciones utilizamos una teoría compleja, que tiene sus raíces en la ciencia política, en la sicología y en la filosofía. Es la teoría que llamamos Afect porque tiene que ver con la intensidad con que sentimos, no es lo mismo que la emoción, sino es sinónimo de sentimiento, ánimo y manera de sentir”.

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Hay muchísima intensidad en todo esto, y esa es la palabra clave a enfatizar en los movimientos que estudiamos y en cómo es que estos movimientos se manifiestan a sí mismos en línea, destacó la comunicóloga: “Es por eso que usamos la teoría Afect para entender estos movimientos”.

Hemos hecho análisis de Big data y de Deep data, de datos grandes y datos profundos, es decir trabajo cualitativo profundo para preguntar: ¿Los medios sociales deshacen o rompen movimientos, revoluciones, elecciones, democracias?

La primavera árabe en Egipto


La revolución egipcia (Wikicommons)

“Empezando en el 2011, cuando primero nos involucramos en esta línea de investigación, el primer movimiento que analizamos fue Egipto y nos centramos en los eventos que sucedieron entonces y llevaron inmediatamente después la renuncia de Mubarak”.

Rastreamos la presencia de las redes (los medios) sociales en estos movimientos enfocándonos en Twitter principalmente.

Para Egipto, encontramos conversaciones entre personas que estaban de acuerdo, y estas conversaciones tendían a fortalecer ese sentido compartido de identidad. También encontramos un volumen pesado de retuits. Esto se agregó a la intensidad del movimiento mismo.

Estas conversaciones entre personas que estaban de acuerdo entre ellas, hacían que las personas colaboraran y efectivamente enmarcaran este movimiento como una revolución mucho antes de que el movimiento realmente resultara en un cambio en el régimen; no obstante, al final ese movimiento no produjo una reversión de régimen íntegra ni por completo y se disgregó.

El movimiento Occupy Wal Street


(Wikicommons)

El movimiento Occupy Wall Street en EU, es un movimiento totalmente diferente, con una huella digital totalmente diferente. Este movimiento sirvió como un significador o un significante abierto que permite a las personas manifestarse, ponerse de pie, ser contadas y enviar un mensaje de forma muy potente y contundente directo desde Ocuppied Wall Street.

Al inicio pudimos entonces rastrear las conversaciones entre personas que estaban de acuerdo, pero progresivamente las personas empezaron a estar en desacuerdo y estos desacuerdos empezaron a fortalecerse dentro y fuera de los grupos y sus mismas afiliaciones.

Este subtexto del desacuerdo y las diferencias ideológicas subyacentes, especialmente porque estos desacuerdos venían en forma de inyecciones de contenido que eran disruptoras para el movimiento mismo, tomaron la forma de un secuestro o highjack muy numeroso, proveniente de las filas neoconservadoras que buscaban deslegitimizar el movimiento.

Estos neoconservadores también provenían del Tea Party, el llamado Partido del Té en EU, y estas formas de secuestro vía #hashtag terminaron por producir un proceso de “alto y adelante”, y refrenado del movimiento, es decir un proceso en que el movimiento se detenía por ciertos periodos y luego arrancaba de nuevo y seguía adelante.

El movimiento Black Lives Matter


"Las vidas negras importan", portesta en Nueva York (Wikicommons)

Con Black Lives Matter tenemos un movimiento más sofisticado, con muchísimo mayor conocimiento y que usa mejor las tecnologías para conectar a las personas y avanzar en su causa. Pero aquí lo que vemos una vez más en Black Lives Matter es que las ventanas de oportunidad de cambio se abren sólo en tiempos pico del movimiento.

Desafortunadamente, durante los mismos tiempos también hay secuestro de #hashtag en términos de cuestiones de contrapunto a Black Lives Matter, desenfocando el punto clave del movimiento.

Movimiento Make America Great Again


Integrantes del movimiento #MAGA (AP)

Finalmente, en el movimiento #MAGA Make America Great Again, observamos muchísima intensidad, pero muy poco movimiento, no estamos muy seguros hacia dónde se dirige este impulso, y realmente si es que ha llegado a algún punto hasta ahora.

Aquí hay muchísimo desacuerdo, mucho contenido que está llegando y muchas contradicciones. Podemos destacar la gran diferencia entre el primer estudio que hicimos con Egipto, donde podemos decir con bastante certidumbre que allí había apenas una contradicción mínima, pero en MAGA lo que encontramos es mucha confusión, contradicción y desacuerdo.

Aquí la mayoría del contenido que examinamos tiene que ser revisado para determinar si está siendo nutrido por un plan inteligente con objetivos o simplemente no.

Los que hacen y no hacen las redes sociales

—Los medio sociales sí nos dicen sobre qué debemos pensar, pueblan nuestras historias, nuestras mentes y presentan algunas de estas nuevas historias como algo sumamente importante.

—Nos dicen cómo pensar sobre asuntos, nos dan términos con los que pensamos sobre los asuntos, el lenguaje que usamos cuando describimos, cuando pensamos y cuando tenemos conversaciones sobre esos asuntos.

—Los medios sociales no pueden crear o frenar revoluciones. Lo que sí hacen es que intensifican los movimientos que frecuentemente llevan al populismo, el populismo no es nada sin la intensidad, si tomamos la intensidad y se la quitamos del populismo, éste se convierte como en un globo que se ha desinflado.

—Las conexiones, las expresiones que estos medios facilitan, no van a llevar a un impacto que sea instantáneo legislativo o político, ni tampoco sociocultural, ni económico, tampoco.

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—El impacto de los medio sociales es simbólico, la capacidad, el albedrío que nos dan, es semántico. Nos permiten negociar el uso de los términos clave.

—El poder que los medio sociales nos otorgan es efímero, es evanescente y es liminal también, pero decir que alguien tiene impacto simbólico no es cosa pequeña.

—Muy frecuentemente nosotros nos vemos movidos por la velocidad en que la información se mueve en línea, la pluralidad de la información, su variedad, y pensamos que el cambio va a seguir en esa misma velocidad, y cuando el cambio no sigue en esa misma velocidad nos desilusionamos de nuestros medios, de nuestros políticos.

—No solamente son nuestros medios ni nuestros políticos a quienes hay que culpar en todo esto. Es nuestra propia expectativa la que nos ha engañado porque el cambio es gradual y las revoluciones son largas, prolongadas y tienen que ser prolongadas a fin de obtener significado.

—Para cambiar nuestras instituciones tenemos que reimaginarlas primero

—Las tecnologías establecen redes entre nosotros, sí, pero son nuestras historias las que nos conectan, son las que nos identifican y potencialmente también nos dividen.

Con información de http://www.losacososalacivilizacion.mx y Canal UNAM de YouTube

AG

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